S?bado, 23 de septiembre de 2006
PEDRO GARCIA CABRERA
(1905-1981)

?Un d?a habr? una isla
que no sea silencio amordazado.
Que me entierren en ella,
Donde mi libertad d? sus rumores
a todos lo que pisan sus orillas.?
Pedro Garc?a Cabrera.

LA VOZ HACIA LA LIBERTAD

En su vasta obra ?muchos de sus libros vieron la luz muchos a?os despu?s de haber sido escritos- Garc?a Cabrera reflej?, con recursos expresivos que van desde las t?cnicas vanguardistas hasta las recreaciones de la poes?a popular, sus diferentes vivencias e inquietudes ?la libertad se convierte a lo largo del tiempo en su m?s preciada ambici?n-, su creciente solidaridad con los sufrimientos colectivos y sus puntos de vistas, cr?ticos o emocionados ?el mar aparece frecuentemente como su interlocutor-, sobre el mundo canario.

Pedro Garc?a Cabrera nace en Vallehermoso, La Gomera, el 19 de agosto de 1905. A los siete a?os marcha a Sevilla, donde hab?a sido trasladado su padre que era maestro. Vuelve a los dos a?os, estableci?ndose con su familia en Santa Cruz de Tenerife, donde vivi? la mayor parte de su vida. All? hace el Bachillerato y, despu?s, estudia Magisterio en La Laguna. En 1922 inicia su actividad literaria en revistas y diarios locales. Colabora en la revista H?sperides, nacida en 1926, y, posteriormente, junto con los dem?s poetas del n?cleo vanguardista, en la revista Gaceta de Arte, dirigida por Eduardo Westerdahl. En H?sperides se publica, en 1928, su primer libro L?quenes. Participa, con Domingo L?pez Torres, en la fundaci?n de la revista Cartones y dirige el semanario Altavoz, en el que denunci? la situaci?n de caciquismo que sufr?a su isla natal. Publica en 1934, en las ediciones de Gaceta de Arte, su libro Transparencias fugadas, l?rica abstracta de ecos salinianos, pero tambi?n creacionistas, obra a la que seguir?n las ya plenamente surrealistas D?rsena con despertadores o Entre la guerra y t?, entre otras.

El 4 de mayo de 1935, llegaron a Tenerife Andr? Breton, Jacqueline Lamba y Benjamin P?ret, invitados por el grupo de la Gaceta de Arte, el d?a 11, del mismo mes, se inaugura la Exposici?n Surrealista en la capital tinerfe?a. Los surrealistas franceses regresan a Par?s, el d?a 27, tras una larga actividad art?stica e intelectual. De esta experiencia nace el N? 2 del Bulletin International de Surr?alisme en el que se incluye el Manifiesto Surrealista firmado por Breton, Pedro Garc?a Cabrera, Domingo L?pez Torres, Agust?n Espinosa, Benjamin P?ret, Eduardo Vesterdahl y Domingo P?rez Minik.

El 18 de julio de 1936, cuando estalla la sublevaci?n militar, Pedro Garc?a Cabrera que hab?a sido concejal republicano, por el Partido Socialista Obrero Espa?ol en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, es detenido juntos a otros pol?ticos y es conducido primeramente a una prisi?n flotante y luego al campo de concentraci?n de La Isleta (en Gran Canaria). Desde all?, el 19 de agosto, es deportado, en el barco correo Viera Clavijo, al campo de prisioneros de Villa Cisneros (Sahara). En marzo de 1937 logra huir y llegar a Dakar, de donde viaja a Marsella y desde all?, vuelve a Espa?a para integrarse en el ej?rcito republicano en el frente de Andaluc?a. Nuevamente es encarcelado y condenado posteriormente a treinta a?os de prisi?n, aunque es puesto en libertad vigilada en 1945. Durante este larga y dram?tica etapa de su vida, Garc?a Cabrera escribe Romancero cautivo (1936-1940), La arena y la intimidad (1940), Hombros de ausencia (1942-1944), libros todos ellos que permanecieron in?ditos, hasta que se publicaron sus Obras completas (1987). En 1944 inicia el poemario Viaje interior de tu voz, que como los anteriores permaneci? in?dito. En 1948 Pedro Garc?a Cabrera contrajo matrimonio con Matilde Torres Marchal, su compa?era inseparable a quien conoci? en Hospital Civil de Ja?n, cuando tuvo internado all?, debido a un grave accidente durante la guerra civil. En 1951 public? D?a de alondras, al que sigui? Vuelta a la isla (1968) y sobre todo, La esperanza me mantiene (1959), en el que se ha visto con raz?n, uno de sus logros po?ticos mayores, que representa la culminaci?n de un periodo clave en su larga trayectoria po?tica: el paso del lirismo vanguardista al realismo social. Con posterioridad vieron la luz Entre cuatro paredes (1968), Hora punta del hombre (1970), Las islas en que vivo (1971), Eleg?as muertas de hambre (1975), Ojos que no ven (1977); A la mar fui a por naranjas (1980) y Hacia la libertad (1980).

Poco antes de su muerte, el Cabildo de Tenerife tuvo tiempo de concederle la Medalla de Oro de la Isla. Pedro Garc?a Cabrera, tras una larga enfermedad, fallece en Santa Cruz de Tenerife, el 20 de marzo de 1981.

La obra po?tica de Pedro Garc?a Cabrera se prolong? por m?s de cincuenta a?os y atraves? por distintas fases, pero el poeta en ning?n momento renunci? a una concepci?n de la palabra po?tica como aventura espiritual, y, al mismo tiempo, testimonio moral. Y como dijo nuestro poeta al mar, al que le habla del recuerdo de sus amigos (entre ellos, el poeta Domingo L?pez Torres, asesinado por los militares rebeldes a la Rep?blica, que le arrojaron al mar, enfundado en un saco), y le pide que se los ?devuelva?: ?Si alguna vez has de morderte el pa?uelo del llanto, / si quieres quedarte con la verdad de sus sonrisas, / devu?lveme su muerte al menos, / su muerte es m?a y no te pertenece?.


Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
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Ser? vano el intento de humanizar las guerras. Lo humano es evitarlas.


Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.


Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 7:19
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