Lunes, 25 de septiembre de 2006
EL RITMO DE CHARLOT

?Se me ha extraviado el bast?n.
Es muy triste pensarlo solo por el mundo.
?Mi bast?n!
Mi sombrero, mis pu?os,
mis guantes, mis zapatos.?
Rafael Alberti.

CHARLOT ES EL S?MBOLO DEL HOMBRE APRESADO POR EL SISTEMA

En cualquier suceso humano, sobre todo pol?tico y social, un m?nimo de personas decide por s? y un m?ximo rutinariamente dentro del sistema. El sistema desde hace siglos exige armarse; y el sistema exige igualmente utilizar las armas. Todas las que engendraron el conflicto e intentaron resolverse en el campo de batalla. Pero el ?sistema?, nos tiene a todos metidos en una l?gica sin l?gica que nos conduce inexorablemente a nuestra propia perdici?n.

Charlot es el s?mbolo m?ximo, casi con trascendencia quijotesca y shakesperiana, del hombre apresado por el sistema mec?nico y t?cnico. Con su bast?n y su sombrero, lleno de bondad y dignidad, trata de oponerse a unos patronos o rivales amorosos siempre musculosos y grandes; a la m?quina, a los millonarios, a los pol?ticos. Es la encarnaci?n misma de las desventuras, atropellado cien veces por la apisonadora de las sociedades m?s sistem?ticas del mundo que son las sajonas. Charlot es el desquite humor?stico de las penas y desventuras de Lord Byron, Oscar Wilde, Dickens o Walt Whitman. Charlot es la expresi?n viva del perseguido, el huidizo, el exc?ntrico sin esperanza. Lo que en Charlot es gag y venganza humor?stica, hubiera sido ?cante jondo? en Andaluc?a: pena penita del oprimido, del perseguido y fuera de la ley: del jornalero, del gitano, del inmigrante sin papeles en regla. En el mundo saj?n, tan dura la v?ctima como sus perseguidores, todo se resuelve en amarga iron?a. En el mundo latino se hubiera resuelto en piedad misericordiosa como la que engendra Don Quijote o, a escala menor, Cantinflas: el ?roto? despiadadamente maltratado por el sistema.

Todo el mundo ha conocido en sus l?neas m?s amplias, el gran duelo del ?sistema? contra Chaplin: acusado de comunista cuando era realmente un puro liberal inconformista. Un diputado de Mississippi proclamaba que la expulsi?n de Chaplin evitar?a que la ?juventud fuera influida por sus degradantes pel?culas?. Antes que se levantara contra ?l la excomuni?n de su ?comunismo? se hab?a levantado la de su divorcio. Nadie sabe la cantidad de Puebla de las Mujeres que puede haber en una ciudad americana cuando se decide a hacer moral. Se movilizaron contra ?l las ?ligas de mujeres norteamericanas?, una de las piezas m?s formidables del ?sistema?. Y all? al lado del esc?ndalo hacho sistema, Charlot result? inmoral porque se atrev?a al esc?ndalo de no ser sistem?tico.

Para Charlot, el ?sistema? es algo todav?a m?s mec?nico y fatalista que una construcci?n l?gica mental. El le llama el ?ritmo?. El mundo va arrastrado por una cadena de presupuestos y consecuencias que son as? porque as? fueron. Charlot escribi? un cuento titulado Ritmo que podr?a ser la par?bola de nuestra ?poca. Lo coloca en la ?ltima guerra civil de Espa?a. Un prisionero va a ser fusilado. El pelot?n es mandado por un capit?n timorato y desconocedor de las concertadas inexorabilidades del ?ritmo?. Cuando la v?ctima est? colocada ante el pared?n, descubre que es un amigo suyo. Como la v?ctima no lo ve porque est? vendada, el pronuncia con una voz desfigurada: ?firmes!. El sabe que hay un ritmo, un encadenamiento de palabras previstas, pero se le borran de su memoria. Pronuncia un rumor ininteligible. Pero su ritmo arrastra al pelot?n. Entienden que se ha dicho ?carguen?, y seis cerrojos de fusiles se montan con un sonido met?lico. Un segundo balbuceo y todos entienden: ?apunten?. Seis fusiles se apoyan en seis hombros. Pero en aquel momento, unos pasos apresurados se escucharon en la galer?a contigua. No cabe duda. Era el indulto: el indulto para su amigo: El indeciso capit?n re?ne todas sus fuerzas pulmonares y grita gozosamente: ??Alto!! Inmediata y sincr?nicamente seis fusiles disparan sobre su amigo...

Hab?a funcionado el ritmo. La inercia ac?stica les hab?a hecho o?r ?fuego? despu?s del ?apunten?. Es in?til dar ?rdenes enfrent?ndose con el ritmo establecido. Chaplin, tantas veces apaleado por el mundo convencional, lo sab?a... Y es que, como me dijo el poeta: ?A m? me est? pareciendo / que t? no quieres decirme / eso que me est?s diciendo?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
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La paz pide una oportunidad.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 19:21
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