Martes, 26 de septiembre de 2006
MATEO ALEMAN
(1547-?1614?)

?Cont?ntese vuestra se?or?a con tener sesentas cuentos
de renta m?s que yo, sin tambi?n querer mentir m?s que yo:
d?jeme en mi pobreza mentir como quisiere, pues no le pido
a nadie, ni le defraudo su honra ni hacienda...?
Mateo Alem?n. Guzm?n de Alfarache.

LA VOZ DEL PICARO MAS REPRESENTATIVO

Con la publicaci?n de la Primera parte de Guzm?n de Alfarache en 1599, la novela picaresca renace ?al medio siglo de su aparici?n- y produce a la vez la obra m?s representativa y arquet?pica del g?nero. Su autor, Mateo Alem?n, es escritor de pocos libros y tard?os, pero le fueron suficientes para alcanzar su plenitud. El ingenio de Alem?n, su claro lenguaje y su rica experiencia, produjeron una obra maestra en la literatura picaresca espa?ola. El P?caro, denominaci?n popular de la obra, se hizo famoso en la Europa occidental, se tradujo a varios idiomas e influy? poderosamente en la novela posterior sobre todo, en El Busc?n de Quevedo. ?Esto mismo le sucedi? a este mi pobre libro ?escrib?a Mateo Alem?n- que habi?ndolo intitulado Atalaya de la vida humana, dieron en llamarle P?caro, y no se conoce ya por otro nombre?.

Mateo Alem?n naci? en Sevilla el 28 de septiembre de 1547, casi en los mismos d?as que Cervantes ve?a la luz en Alcal?. Su instrucci?n fue muy cuidada desde la ni?ez, y no cumplidos los diecisiete a?os se gradu? de Bachiller en Artes y Filosof?a en la llamada ?Universidad de Maese Rodrigo?. Matricul?se luego en la escuela de Medicina de Sevilla, estudi? el segundo curso en Salamanca y el tercero en Alcal?. Pero la muerte del padre debi? dejar a la familia muy corta de recursos, y Alem?n abandon? sus estudios de Medicina.

Mateo Alem?n volvi? a Sevilla, donde anduvo en amores con una joven, do?a Catalina de Espinosa, hija natural de un rico sevillano. Alem?n recibi? de ?ste cierta cantidad en pr?stamo, a condici?n de casar con do?a Catalina si no devolv?a la suma en el plazo convenido. Alem?n gast? el dinero pero no pudo esquivar su compromiso con la joven.

A partir de entonces Mateo Alem?n gan? su vida con diversos empleos: primeramente fue recaudador del subsidio de Sevilla y su Arzobispado; luego, en Madrid, obtuvo el de Contador de Resultas, y unos dos a?os m?s tarde (1573) regres? a su ciudad, donde anduvo por alg?n tiempo metido en negocios de varia ?ndole. Pero Alem?n era poco prudente en sus gastos y todav?a menos ordenado en sus cuentas, por lo que en octubre de 1580 reclamado por sus acreedores, dio con sus huesos en la c?rcel. Puesto en libertad al cabo de a?o y medio, volvi? a sus negocios, y en 1586 estaba nuevamente en Madrid donde vivi? de cualesquiera asuntos que le vinieran a las manos, con tal que diesen alg?n dinero.

Durante estos a?os en la corte, Mateo Alem?n fue escribiendo su libro. El ?xito de la Primera parte del Guzm?n de Alfarache fue extraordinario (se hicieron de ?l hasta 26 ediciones). Numerosos escritores ?Lope, Espinel, Hernando de Soto- alabaron el libro con sincero entusiasmo. Sin embargo, medio entrampado, tuvo que regresar a Sevilla donde prosigui? sus viejas actividades comerciales, y, nuevamente contrajo deudas que le llevaron una vez m?s a la c?rcel (1602). Aquel mismo a?o experiment? Alem?n otro rudo golpe, que fue la aparici?n de la falsa Segunda parte de su libro, editada en nombre de Mateo Luj?n de Saavedra, seud?nimo de Juan Mart?. En 1604 public? Alem?n su Vida de San Antonio y march? a Lisboa con ?nimo de venderla en el vecino pa?s. Llevaba tambi?n consigo el manuscrito de la Segunda parte del Guzm?n, que hizo imprimir en Lisboa a fines de aquel mismo a?o.

Vuelto a Sevilla y como sus andanzas mercantiles no anduvieran m?s pr?spera que de costumbre, en 1608, decidi? pasar a las Indias, embarc?ndose con dos hijas, habidas fuera de su matrimonio, y con un dama, do?a Francisca Calder?n, mujer de gran belleza, con quien viv?a maritalmente desde hac?a alg?n tiempo, y a quien hizo pasar en el expediente para el embarque como una hija m?s. Alem?n se estableci? en M?xico, donde su vida ?hab?a cumplido los sesenta a?os- se fue apagando r?pidamente. All? public? su Ortograf?a castellana que, al menos en su mayor parte, hab?a compuesto en Espa?a, y los Sucesos de fray Garc?a Guerra, arzobispo de M?xico (1613), tras lo cual perdemos el rastro de su existencia, que ya no debi? prolongarse mucho.

Lo que conocemos de la vida de Mateo Alem?n permite ver que no peque?a parte de sus andanzas inspiraron las complicadas aventuras de su h?roe, aunque las de ?ste aventajaron a las de aqu?l en amplitud y malos resultados. Sin embargo, el pesimismo del novelista procede tanto de sus fracasos personales como de su peculiar?sima condici?n mental, nacida de su penetrante talento, de su capacidad de observaci?n y sobre todo de su implacable lucidez para escrutar la miseria humana, comenzando por la propia. Por todo ello, m?s nos parece Alem?n un pesimista cerebral que un sufridor en propia carne; y, por esto mismo, m?s profundo y sincero, ya que su concepto de los hombres y su visi?n de la vida no hubiera cambiado aunque la suerte le hubiera favorecido con alguna mayor largueza. Graci?n dec?a de Mateo Alem?n en Agudeza y Arte de Ingenio: ?por eso ha sido tan le?do y celebrado, que a gusto de muchos, y entendidos, es el mejor y m?s cl?sico espa?ol?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


No hagamos las paces con la guerra, ni tampoco levantemos guerras con la paz.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 0:09
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