Mi?rcoles, 27 de septiembre de 2006
FRANCISCO JOSE DE GOYA Y LUCIENTES
(1746-1828)


?Y la puesta de sol en la Pradera.
Y el embozado
con su chistera.
Y la gracia y la desgracia.
Y la desgracia de la gracia.
Y la poes?a
de la pintura clara
y la sombr?a.?
Rafael Alberti. Goya.

LA VOZ DEL PINTOR DE LA POESIA

Goya fue desde el primero al ?ltimo d?a de su vida un hombre del pueblo. Naci? en Fuendetodos, aldea aragonesa, el 30 de marzo de 1746. Estamos ante un aragon?s universal, que escribi?, con sus pinceles, algunos de los cap?tulos m?s dram?ticos de la historia de Espa?a a caballo entre los dos siglos claves de la moderna historia de Europa. Francisco Jos? de Goya y Lucientes pierde el habla durante una hora el 2 de abril de 1828, catorce d?as, m?s tarde, muere.

Goya buscaba el movimiento exterior y el interior en la calle, en el pueblo,. Era para Goya el pueblo y lo popular la fuente inagotable, pero la expresi?n no era nunca lugar com?n, ya que ?ste no se halla en el mundo de las formas exteriores, sino en las transferencias positivas o no de la visi?n del artista que mira. A fines del siglo XVIII la corte espa?ola comenzaba a sentirse atra?da por el prestigio de lo popular: las majas, los majos, las manolas, los chisperos, la manera, el vestido y giro de la calle. Goya acentu? la corriente y la consagr? en las alturas cortesanas.

Con Goya se produce una escuela de lirismo visual que no es ya ?imitaci?n de la naturaleza? de los cl?sicos, sino la superaci?n de la naturaleza por el efecto inefable cristalizado en la superconciencia del todo inmune a cualquier forma de an?lisis. Se puede hablar, desde Goya y m?s tarde Picasso y todas las escuelas modernas de poes?a visual, es decir, incongruencia l?rica de fuerte resonancia en los sentidos del que contempla.

?El tiempo tambi?n pinta?, nos dec?a Goya. Demos, por buena esta afirmaci?n goyesca, y preguntemos, si el tiempo tambi?n pinta, ?c?mo pinta? ?Pinta como Goya? ?Pinta como quiere?

Goya empez? en su tiempo, a tratar de pintarle a ?l; empez? haciendo pintura del tiempo, pintura de historia. En su tiempo era una pintura obligada. Pintura teatral. Un cuadro de historia era naturalmente y por principio un cuadro sin historia; sin historia propia, sin aut?ntica temporalidad. Una pintura representativa de ese modo, era una abdicaci?n hist?rica de la pintura; de la voluntad del pintor; de la voluntad de pintar. Una caprichosa negaci?n de la pintura misma.
?La historia y la poes?a todo puede ser uno? -hab?a escrito Lope-. La poes?a, m?s verdadera que la historia, ?convertir? el cuadro de historia en cuadro de poes?a?, ?la pintura de historia en pintura de poes?a? O sea, en pintura de verdad. Porque todo puede ser uno, en el tiempo, y a?n por el tiempo, para el hombre, por ?l y para ?l. Esta humanizaci?n del arte de pintar ?arte po?tico y no hist?rico, esto es, revolucionario y no evolutivo-, es la primera verdad de nuestro Goya; la que caracteriza su pintura como pura voluntariedad; como capricho. Como pura voluntariedad la pintura de Goya es asombrosamente exacta, justa, precisa, creadora; inventiva; fant?stica. Monstruosamente genial.

Goya empez? a temporalizar sus historias pintadas humaniz?ndolas de verdad. Esto es lo que se ha llamado, equivocadamente, psicolog?a. Goya, pintor de retratos, o sea pintor del hombre temporal, no es un psic?logo, es todo lo contrario: es un poeta; es decir, un verdadero pintor.

Los monstruos m?s disparatados y caprichosos de toda la pintura goyesca son probablemente sus retratos (La Chinch?n, Mar?a Luisa, Las majas).

Las verdades m?s claras de Espa?a son las populares que nos pint? Goya. Tan claramente, por el preciso agravio que a su resplandor pusieron sus m?rgenes de sombra. No hay pintura m?s clara para los ojos, como para el entendimiento ?para el entendimiento humano de lo espa?ol- que la oscura y clara. La negra o roja; blanca o coloreada; del enorme Goya.

Los sue?os de la raz?n goyesca ?disparatada, caprichosa- nos entran por los ojos esas im?genes geniales, generadoras de nuestra verdad y nuestra vida: la popular de Espa?a. Y como dijo el poeta de la pintura, Rafael Alberti: ?Pintor. / En tu inmortalidad llore la Gracia / y sonr?a el Horror?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


La paz pide una oportunidad.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 6:38
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