Viernes, 29 de septiembre de 2006
RISA Y LLANTO

?No te asustes, compa?era
que los hombres como yo,
si lloran, es de alegr?a,
si r?en, es de dolor.?
Augusto Ferr?n.

LA CARA ES EL ESPEJO DEL ALMA

Dig?moslo francamente. Todos nosotros somos tan sensibles al llanto como a la risa. Con frecuencia prorrumpimos en estrepitosas carcajadas viendo representar una comedia de un humorista que consideramos, sin embargo, perfectamente est?pida.

-?Qu? majader?a! ?exclamamos-. ?Qu? animal debe ser el autor!

Y seguimos ri?ndonos a mand?bula batiente, sin el menor disimulo, dando por sobreentendido que no es nuestro ?yo? actual quien realmente se r?e sino m?s bien, mi ?yo? anterior a nosotros; mi ?yo? ancestral.

-Nosotros estamos por encima de esta categor?a de ingenio ?parecemos decir-; pero nuestros abuelos ?se hubiesen divertido aqu? tanto!

Y, no obstante, cuando un drama, como no sea Shakespeare, hace asomar las l?grimas a nuestros p?rpados, ?qu? esfuerzos los que realizamos para ocultar tales muestras de emoci?n! ?Por qu? hemos de ser tan pudorosos de nuestras l?grimas si lo somos tan poco de nuestra risa?

Generalmente se cree que las l?grimas demuestran ternura, bondad, amor al pr?jimo, y, si esta creencia fuese exacta, convengo que ser?a prudente disimularla, porque, de no hacerlo as?, lo menos malo que nos podr?a ocurrir al final del espect?culo, ser?a el tener que irnos a pie hasta casa, despose?dos de nuestro ?ltimo euro por alg?n amigo con aficiones psicol?gicas. Pero yo no creo que la l?grima del fil?ntropo sea m?s f?cil que la del mis?ntropo. Quiz? la risa revele, mejor que el llanto, cierta pureza de sentimientos, aunque lo probable es que, el llanto lo mismo que la risa, no se produzcan casi nunca en el teatro m?s que a causa de excitaciones tan artificiales como el jugo de cebolla o las cosquillas. ?O es que la acci?n de un grito destemplado sobre nuestro t?mpano tiene un car?cter menos mec?nico que la de un ?cido en contacto con nuestras gl?ndulas lacrimales?

Afirmaba Descartes que ?el verdadero dolor no tiene l?grimas como la verdadera alegr?a no tiene risa?. Y, sin embargo, nos dice el dicho popular que ?la cara es el espejo del alma?. Y nos parece adivinar en la expresi?n de un rostro el dolor o la alegr?a que afecta al alma. Descartes nos dice, que ese dolor que llora o esa alegr?a que r?e no son el dolor y alegr?a verdaderos, de lo cual parecer?a deducirse que son s?lo su m?scara expresiva. No hay m?scara tr?gica sin l?grimas ni m?scara c?mica sin risa.

Indudablemente no hay mayor deshonra en llorar que en re?r, y siendo esto as?, ?por qu? no hemos de llorar p?blicamente con la misma facilidad con que re?mos? Un amigo contar?a algo gracioso en la tertulia, y, como de costumbre, todos celebrar?amos su ingenio con grandes carcajadas. Luego, otro amigo nos har?a un relato pat?tico, y, durante cinco minutos, la reuni?n entera llorar?a a l?grima viva sobre las tazas de caf?. La vida ser?a entonces mucho m?s diversa que ahora, y ciertos hombres y mujeres de humor melanc?lico, que actualmente se encuentran postergados en sociedad, podr?an hacer un papel brillant?simo. Y es que, como dijo el poeta: ?Te r?es cuando te digo / que eres causa de mis males: / ?Pobre mujer!, ni siquiera / a tiempo re?rte sabes?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


La paz pide una oportunidad.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 19:03
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