S?bado, 30 de septiembre de 2006
JULIO ZALDUMBIDE
(1833-1887)

??Es preciso olvidar! C?rrase el velo
del olvido sobre ese de amargura
pasado tiempo. A mi dolor consuelo
s?lo t? puedes dar, alma natura:
yo por ti el mundo abandon? enga?oso,
para buscar en ti dulce reposo.?
Julio Zaldumbide.

LA VOZ ROM?NTICA DEL ECUADOR

El puesto de honor entre los poetas ecuatorianos de la ?poca corresponde, sin duda, a Julio Zaldumbide, la voz rom?ntica m?s autorizada del pa?s. Y eso que Zaldumbide, en el fondo era un cl?sico, como que a sus lecturas de ingleses, italianos y franceses hab?a precedido un amplio ba?o de literatura latina y castellana representada en nuestros mejores escritores del Siglo de Oro. No pudo, sin embargo, sustraerse al contagio del romanticismo, que cultiv? en una forma digna y muy templada. Gusta Zaldumbide de llevar el verso la meditaci?n filos?fica que nos da envuelta en cierta atm?sfera de suave melancol?a; y aunque ha pasado del escepticismo a la duda y de ?sta a la fe, dej?ndonos de cada uno de tales estados fiel testimonio po?tico, nunca su musa se descompone en gestos inelegantes ni prorrumpe en gritos hist?ricos, tan caros a los vates de su tiempo. Esta actitud meditativa le inspir? muy bella composiciones: La ma?ana, El mediod?a, La tarde, La noche, Flota en los aires... El acento en todas ellas es grave, contenido, casi leopardino.

Julio Zaldumbide Gangotena nace en Quito el 5 de julio de 1833 y muere en la misma ciudad el 31 de julio de 1887. Se gradu? de maestro y en la Universidad Central de Ecuador cur? estudios de Derecho, si bien, no lleg? a graduarse. En 1865 fue diputado por la provincia de Imbabura. Publica un folleto contra el Gobierno de Gabriel Garc?a Moreno. Fue ministro de Educaci?n P?blica, encargado de negocios en Colombia y candidato a la Presidencia de la Rep?blica. A ?l se debe la creaci?n de la Academia Ecuatoriana de la Lengua. En su ?poca era conocido como el ?poeta fil?sofo?.

Zaldumbide se empe?a por dejar de ser melanc?lico, aunque mantiene su visi?n del mundo adverso. Durante sus primeras composiciones, ciertos fen?menos naturales provocaron su melancol?a.

Zaldumbide no cambia la visi?n del mundo, que seguir? siendo la misma, sino la actitud ante la visi?n del mundo. El concepto de la existencia dolorosa es inamovible. En una composici?n ?Al dolor?, el l?rico se entrega al padecimiento sin escudo y sin defensas, pero con altaner?a: con la altivez de h?roe: ? A ti me entrego en mi fatal despecho? . Si bien es cierto que su actitud es t?pica del hero?smo rom?ntico, no deja de marcar diferencia respecto al pasivo y sometido cantor eleg?aco: ?Hiere, pues, rompe, hiende, / destroza sin piedad mi inerme pecho. / Pero sabe, oh Dolor, que, aunque rendido, / a ti me doy perdida la esperanza?. Tiene presente su lectura de los textos de la l?rica quejumbrosa cultivada por las generaciones anteriores. Sabe del ?romanticismo t?trico? y decide no quejarse. ?no arrancar? ni queja ni gemido / ni de su llanto har? correr la fuente?.

En La ma?ana, reconoce que ?l hab?a sido un ?habitador hastiado? de la ciudad: ?El coraz?n marchito, el alma fr?a, / cegada ya la fuente / del entusiasmo, y el est?ril tedio / consumiendo la flor de mi existencia?.

Dentro del conjunto de poemas a la naturaleza se observa una conducta coheente. Despu?s del reconocimiento del cambio registrado en La ma?ana, el poeta no s?lo ratifica, sino que tambi?n demuestra ese cambio en El mediod?a, composici?n de pleno optimismo en la que se lee sobre todo el homenaje del autor a la naturaleza por su cualidad consoladora. Es cierto que esta concepci?n de la naturaleza mantiene su car?cter subjetivo.

Zaldumbide es un solitario morador de la soledad del universo en ?ltima instancia, lo cual no deja de ratificar otra vez la categor?a idealista de su ideolog?a. Idealismo en el que descansa el subjetivismo y la emoci?n.

En El mediod?a, Zaldumbide reafirma as? el cambio de su talante en su cosmovisi?n: ?El fastidio, el dolor, la duda triste: / eso el mundo te da, Naturaleza / te ofrece aqu? la paz y la alegr?a / junto con la inocencia y la belleza... ?.

Francisco Arias Solis
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?Necesitamos vivir en paz!

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.

Gracias
Publicado por Franciscoariassolis @ 7:59
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