jueves, 05 de octubre de 2006

LOS HURTOS DE TODOS LOS DIAS POR FRANCISCO ARIAS SOLIS

LOS HURTOS DE TODOS LOS DIAS

“¡Oh el mal ladrón, que las frutas
dejó que en mi huerto había
y se llevó las virutas
de mi carpintería!”
Antonio Machado.

LOS AMIGOS DE LO AJENO TAMBIEN MODIFICAN SUS METODOS

A medida que se han ido modificando los hábitos de compra y consumo en las sociedades avanzadas, los propietarios de establecimientos se han ido entrenando con nuevas fuentes de “perdidas naturales”. Entre ellas, tienen especial relevancia las sustracciones realizadas por los clientes.

Pese a los sofisticados sistemas de seguridad, existentes en estos momentos, no hay barreras capaces de frenar la picardía y procedimientos de los amigos de lo ajeno, y las pérdidas en las grandes y medianas superficies suponen en España cada año algo mas de 100 millones de euros, cantidad especialmente significativa si se tiene en cuenta que representan aproximadamente el 2 por ciento del total de la facturación.

Si bien los sistemas de seguridad y protección contra el robo son cada vez más sofisticados no resulta fácil abordar el problema. Ello es debido a que, en la misma proporción que la tecnología pone en el mercado los más variados elementos para luchar contra este tipo de hurtos, los amigos de lo ajeno van modificando sus métodos de operación y de respuesta.

Cuando un ladronzuelo es sorprendido, bien mientras se guarda el objeto, o cuando el artículo es detectado por las alarmas de salida se producen reacciones capaces de rebasar los límites de la picardía. Desde quienes argumentan, que el objeto en cuestión se encontraba con ellos “inexplicablemente”, a quienes afirman que los sistemas de alarma han saltado porque tienen implantadas “vértebras metálicas” o “marcapasos”.

Las grandes superficies han sido tradicionalmente pioneros en la adopción de los más vanguardistas y disuasorios sistemas para frenar unos hurtos cotidianos en estos establecimientos. Sin embargo, sus directivos saben también que la picaresca no tiene límites y que no resulta fácil establecer el prototipo de persona protagonista de tales actos; por tanto, cualquier acción a emprender ha de practicarse con la máxima cautela intentando por todos los medios no herir susceptibilidades y tratando de recordar en todo momento aquella vieja máxima , “el cliente siempre tiene razón”.

Las prendas de ropa junto con objetos de regalo, pequeños electrodomésticos, libros y CDs musicales son las piezas favoritas para la personas que intentan ejercer la sustracción en las medianas y grandes superficies. Cuando se trata del sector de la alimentación el objeto es el caviar, determinados patés, los ahumados, conservas exóticas y botellas, especialmente de whisky.

Los responsables de seguridad de centros comerciales y almacenes aseguran que en los últimos años se ha producido un salto espectacular en esta clase de hurtos cometidos por rateros profesionales, como por cleptómanos o chicos de buenas familias.

A los clientes les preocupa, el rumor, cada vez más insistente, de que algunos comercios suben los precios de determinados artículos en un 2 por ciento en previsión de las pérdidas por hurtos. Dicha circunstancia es desmentida por los comerciantes, quienes, sin embargo, admiten la necesidad de prever en el balance final, la repercusión de tales acciones. Y es que, como dijo el poeta: “A medias palabras dices / lo que tienes que decir . / Los malos entendedores / no te la quieren oír”.

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Francisco Arias Solis
e-mail: aarias@arrakis.es
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


La paz pide una oportunidad.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

Gracias.

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