SEGURIDAD A TODO TREN
“Yo para todo viaje
-siempre sobre la madera
de mi vagón de tercera-,
voy ligero de equipaje.”
Antonio Machado.
DONDE TODOS VAMOS DE PASO
El gran número de personas que se sirven del ferrocarril como vehículo para trasladarse de un sitio a otro, su amplia utilización como medio de transporte de todo tipo de productos, la picaresca surgida alrededor de lugares de grandes concentraciones de personas, junto con un tipo especial de delitos de los que el robo de equipajes y de mercancías es su manifestación más importante, exigen la adopción de particulares medidas en las estaciones ferroviarias para que sean de alta seguridad.
Adentrarse en una estación de ferrocarril dedicada al tráfico de trenes de pasajeros significa encontrarse con gente que va o viene de diferentes lugares y por motivos muy diversos. Unos por cuestiones laborales, otros por vacaciones y algunos a causas de problemas familiares. También son muchos los que esperan a la llegada del amigo, del cliente... Para que todo funcione, decenas de trabajadores atienden la venta de billetes, se encargan del mantenimiento de los trenes, de su conducción...
En definitiva, cientos de personas que van de paso ocupan unas instalaciones muy especiales, características, que plantean desde el punto de vista de la seguridad, una singular problemática.
Los descuideros aprovechan cualquier momento para sustraer, maletas, bolsos, carteras, etc. Desde la persona que espera un taxi, hasta quien compra un billete en el último momento o abandona su asiento del tren para estirar las piernas por los andenes, todos son víctimas potenciales de estos amantes de lo ajeno.
El hecho de que en España se utilicen los trenes de pasajeros para el transporte de mercancías consignadas en los servicios de paquete express y que realicen su carga en los vagones correspondientes desde los mismos andenes, origina otro tipo de delito como es el robo de pequeños paquetes. No están a salvo de los rateros los equipajes guardados en los vehículos transportados en los autoexpresos.
Especiales características reúne otro tipo de actividad antisocial dirigida contra los automóviles nuevos transportados por ferrocarril. En este caso, baterías, ruedas, limpiaparabrisas y cualquier otro componente de estos vehículos de sencilla extracción, puede ser objetivo de delincuentes.
Y no se puede olvidar, tanto en las estaciones de pasajeros, como en las de mercancías, la posibilidad de un incendio o explosión. Producidos de forma fortuita o provocados, ambos pueden ocasionar daños irreparables a personas y bienes, y son motivo de particular preocupación cuando de la seguridad de los ferrocarriles se habla .
El amplio abanico de riegos presentados exige llevar a cabo un completo plan de seguridad en las estaciones de ferrocarriles, donde la seguridad debe ser a “todo tren” . Y como dijo el poeta : “Luego, el tren, al caminar, / siempre nos hace soñar, / y casi, casi olvidamos / el jamelgo que montamos”.
Francisco Arias Solis
e-mail: aarias@arrakis.es
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Paz, queramos paz.
Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.
Gracias