domingo, 08 de octubre de 2006
UN MUNDO LLENO DE RIESGOS


“Allí donde esté el peligro
crece también la salvación.”
Hölderlin.

VIVIMOS RODEADOS DE TEMORES Y ANGUSTIAS

No hay duda de que el hombre del futuro ha de acostumbrarse a vivir, en mayor medida que en ninguna otra época, dentro del riesgo, ¿puede ser este riesgo un horizonte, una línea de partida hacia otra visión del mundo, de un hombre “más libre” dentro de un mundo “más lleno de la libertad” que el nuestro?

Dicho de otra forma: ¿Asistiremos a la realización en nuestro tiempo de la profecía de Hölderlin que tanto ha citado Heidegger? “Allí donde esté el peligro / crece también la salvación” . En estos versos se repite una de las más viejas sabidurías del mundo, la de TAO. En la que se afirma, una y otra vez, que cuando peor parecen ir las cosas, en lo profundo de está preparando un nuevo resurgir.

Visible cada vez más ese mundo lleno de riesgos que por todas partes nos acecha, cada vez más tangible el peligro de que la humanidad perezca o se disgregue en un universo de orates, ¿cuál debe ser la actitud del hombre instalado en el riesgo?

Nos hallamos, quiérase o no, con que no es forzoso adoptar el riesgo como forma de vida. Muchas otras edades de la historia del hombre, muchas otras sociedades humanas han tenido que vivir en el riesgo; muchas han desaparecido en sus avatares. Desde lo más remoto de la sabiduría humana se afirma: “El que ama el peligro en él perece”. Al lado de esto la formulación moderna es la de Hölderlin popularizada por Heidegger: “Cuanto mayor es el riesgo más crece a su lado la salvación”. Sin embargo, no conviene olvidar ,que para Höderlin su riesgo, el de la equizofrenia, terminó llevándole a un manicomio.

Vivimos rodeados de temores y de angustias. Temor a la conflagración nuclear, al paro, a la guerra, al terrorismo, a la droga, a la destrucción de las riquezas naturales, al agotamiento de la energía en el planeta... Junto a ese temor la angustia. Que nace de nuestra disociación interior, del vacío de nuestra alma, de eso que denominamos “alienación”, para proyectar nuestra culpa sobre una estructura determinada de la sociedad, olvidando que hay otra “alienación interna”, no menos opresora, que nace de haber nacido en atmósferas privadas de amor.

Si conseguimos que zonas de nuestro intelecto, que hoy tenemos inactivas, y zonas de nuestro corazón, hasta ahora inexplorados y mudas, vayan despertando y poniéndose de acuerdo, acaso llegue un día en que esa frontera u horizonte de riesgo con la que el futuro nos amenaza constituya el escalón que nos lleve a una nueva forma de humanidad, más justa y fraterna.

Por razones misteriosas esta posición lleva siempre implícito un cambio de las actitudes morales del hombre. Es como si diésemos un salto fuera de nosotros mismos que, de pronto, nos colocara en “situación de amor”. Esto es , en lo contrario de la violencia. Y como dijo el poeta: “Mi madre, mi pobre madre, / me dijo más de una vez: / No basta que no hagas mal; / es preciso que hagas bien”.

Francisco Arias Solis
e-mail: aarias@arrakis.es
URL: http://www.arrakis.es/~aarias

No disparar donde haya niños. Stop.
En la gloria no necesitamos más ángeles.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.

Gracias
Publicado por Desconocido @ 16:34
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