UN NUEVO EXODO RURAL
“¡Oh pueblo perdido
en la Andalucía del llanto.”
Federico García Lorca.
LAS ANDALUZAS ABANDONAN LOS PUEBLOS BLANCOS
El éxodo generalizado hacia Europa de muchísimos andaluces fue seguido de un trasvase poblacional desde esta vieja tierra del Sur a los núcleos industriales de otras regiones españolas y últimamente está teniendo lugar un nuevo éxodo selectivo de mujeres que huyen del paro de los pueblos blancos andaluces hacia la aventura urbana.
Los procesos de mecanización de la agricultura, la utilización de técnicas químicas de cultivo, la eliminación de los cultivos sociales, indiscriminadamente, sin ningún tipo de contrapartida de empleo, la desaparición de la opción emigratoria hacia el extranjero o hacia las zonas industriales españolas ha hecho que, durante los últimos años, miles de mujeres del medio rural andaluz fueran sometidas al papel de “emigrantes temporeras permanentes”, el ejército de reserva para las campañas agrícolas y para los hoteles de la época de turismo o para la vendimia francesa.
Estas profundas transformaciones del medio rural andaluz convergen con un radical replanteamiento del papel de la mujer en la sociedad. Lo cierto es que la descomposición de un orden tradicional que establecía claramente la posición de la mujer en cada ámbito de la vida social, entra en contradicción en muchos casos con la estrechez de los mercados de trabajo de la mayoría de los pueblos andaluces incapaces de proporcionar alternativas de integración laboral-social a las mujeres. El desarrollo temporal o definitivo puede ser en estos casos la consecuencia inevitable de esta situación.
La masculinización de la juventud en las áreas rurales es un hecho grave. Así para el conjunto de Andalucía en el grupo de jóvenes de 25 a 29 años, sólo existen 84 mujeres por cada cien varones en las entidades menores de 2.000 habitantes. Por el contrario en las ciudades andaluzas en el grupo de jóvenes de 25 a 29 años, existen 105 mujeres por cada cien varones, feminización que no es menos grave.
En los pueblos andaluces, la “huida” de las mujeres es continua desde la década de los setenta del pasado siglo. Este fenómeno no sólo ha tenido lugar en las entidades de menos de 2.000 habitantes, sino también en aquellas entidades entre 2.000 y 10.000 habitantes. Aunque el campo y los pueblos blancos sean la nostálgica belleza de un pasado feliz y bucólico que, jamás existió para los jornaleros y jornaleras sin tierra que, siempre se vieron obligados a acudir a las plazas de esos pueblos, a contratar su trabajo y su hambre en una penosa subasta a la baja, y, donde, sólo unos pocos, muy pocos, eran escogidos. No es de extrañar, por tanto, que al ser despojados, una vez más, de su “esperanza histórica” de reforma agraria, la ofensiva antibucólica esté en pleno auge para intentar escapar de un ambiente donde flota el paro y la desesperanza.
El fenómeno de despoblamiento rural es de sobra conocido. Sin embargo, poco se ha reflexionado sobre las repercusiones diferenciales para mujeres y varones. Este fenómeno adquiere la forma de un círculo vicioso: el despoblamiento hace languidecer a los pueblos y las faltas de perspectivas redunda en su abandono. Una cuestión que queda abierta es, si estos desequilibrios tenderán a corregirse, bien por la vuelta de mujeres a los pueblos masculinizados o por la marcha de los varones a las ciudades feminizadas.
En cualquier caso debe quedar clara la importancia que tiene la promoción de empleo y la inserción de las mujeres en las áreas rurales andaluzas para amortiguar el mayor éxodo relativo de mujeres . Y como dijo el poeta: “Mujer, no te desesperes, / que algún día llegará / en que seas lo que eres”.
Francisco Arias Solis
e-mail: aarias@arrakis.es
URL: http://www.arrakis.es/~aarias
No disparar donde haya niños. Stop.
En la gloria no necesitamos más ángeles.
Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.
Gracias