martes, 10 de octubre de 2006
PENSANDO EN LA PROVINCIA DE CADIZ


“Gaditanos, levantad
en vuestras viejas guitarras
el sol de la libertad.”
Rafael Alberti.

LA PROVINCIA DE CADIZ NO HA ACTUADO UNITARIAMENTE CASI NUNCA

El haber vivido Cádiz casi siempre desconectada de su provincia, ha traído como consecuencia que los mismos gaditanos de la capital desconozcan la riqueza que aquella significa y puede significar. Nuestra provincia, atesora en sus tierras, en su clima, en sus costas, una riqueza por explotar, que por si sola, amparada en una racional explotación y en una distribución organizada más justamente, bastaría para situarla en la primera fila de las provincias españolas más feraces y ricas. Pero una gran parte de esa riqueza necesita eslabonarse en la capital, haciendo compatible los intereses antagónicos entre una provincia eminentemente productora y una capital esencialmente comercial de esos productos que suministra la provincia.

No hay capital española que viva tan ajena a los problemas agrícolas de su provincia como Cádiz, que precisamente tiene a su alrededor las tierras más fértiles del país. Hasta el punto que la misma fertilidad de nuestra tierra y su abusiva acumulación es muy pocas manos amodorró todas las iniciativas y retrasó nuestro desarrollo.

Diversas estimaciones del grado del bienestar material por provincias sitúan a Cádiz en los últimos lugares de la clasificación española. La renta “per capita” de un gaditano resulta ser casi una tercera parte más baja que la del español medio Pero, con resultar desfavorable para Cádiz, estos síntomas de atraso comparativo, hay otro hecho aún más preocupante: la situación relativa de los gaditanos respecto a la media nacional no cesa de empeorar. Cádiz, ha pasado del puesto 28, al inicio de la década de los 70, en la clasificación de las provincias españolas según su renta “per capita” al puesto 37, al inicio de la década de los 90. Ello ocurre además en un periodo en que España se ha ido aproximado a los patrones económicos de la Unión Europea.

Todavía es muy fuerte la tendencia en nuestra provincia, por parte del común de los ciudadanos, a delegar el protagonismo de las cuestiones colectivas en el gobierno, bien sea central o regional. Es menester que el gaditano, ante cualquier cuestión perentoria, tienda la mirada alrededor, por toda la extensión de la provincia y busque en ella, los recursos, la inspiración, la fuerza. Precisamente, hace algo más de dos siglos, cuando se decidió abolir el monopolio gaditano de intercambio con América, antes lo había ostentado Sevilla, el resultado fue un florecimiento sin precedente de la actividad económica no sólo en la provincia de Cádiz sino en toda Andalucía. Y el puerto más beneficiado fue, precisamente Cádiz, que no necesitaba de privilegios ni reglamentaciones para su prosperidad.

El prodigio gaditano, es que todo es actual y a la vez viejísimo, inmemorial. La provincia de Cádiz no ha actuado unitariamente casi nunca, desde cada municipio, el improvisado cacique de turno, ha apelado a un Madrid distante y no muy enterado. Vano afán. No queremos censurar a nadie, pero tenemos fundadas sospechas de que algunos políticos, parecen que quieren disfrutar del poder, sin otra preocupación que ejercerlo, dejando a un lado que el poder deba significar afanes renovadores.

Se hace menester, la recuperación de la personalidad unitaria de la provincia de Cádiz, que parece esencial para su prosperidad. En otras palabras, una condición capital para lograr el bienestar, es la integración de la provincia de Cádiz, la más “invertebrada” de las provincias andaluzas.

Y, por supuesto, tal exigencia excluye el aldeanismo, el provincianismo, la desfiguración de la realidad como si la provincia de Cádiz existiera sola, y por sí, sin tener que ver con el resto de Andalucía y de España y, a través de su totalidad, con el resto de Europa y del mundo.

La provincia de Cádiz, es pródiga naturalmente, en cuanto al clima y en cuanto al suelo, pero necesita como elemento que la complete, el afán íntimo y sentido de sus moradores de darse a ella, para elevarla al sitio que por su posición privilegiada le corresponde.

El reto europeo exige que las políticas aldeanas que todavía llevan en su bagaje las ideas más paralizantes del siglo XIX queden arrumbadas para siempre en nuestra provincia, ya que, lo único que producen son porfías tan simples, necias y estériles, como aquella de la copla que cantábamos en la niñez. “El sereno y la serena, / sostienen una porfía, / el sereno que es de noche 7 la serena que es de día”.

Francisco Arias Solis
e-mail: aarias@arrakis.es
URL: http://www.arrakis.es/~aarias

¡Necesitamos vivir en paz!

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.

Gracias
Publicado por Desconocido @ 0:15
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