jueves, 12 de octubre de 2006
DEPRESIÓN EN LA MUJER

“La pobre hundió su mirada
allá en los valles desiertos
y se quedó muda y hasta
vagamente sonriendo.”
Juan Ramón Jiménez.

LA DEPRESIÓN NO ES SÍNTOMA DE TRISTEZA

La depresión, ese término tan común y tan temido en nuestros tiempos, es una enfermedad psíquica cuya sintomatología es muy variada y que, en ocasiones, puede pasar desapercibida. Trastornos del humor, insomnio, cefaleas, apatía generalizada y a menudo disfunciones somáticas e incluso manifestaciones hipocondríacas, son síntomas frecuentes que expresan estados depresivos más o menos prolongados, en la mujer.

La depresión no es síntoma de tristeza, ésta sólo acompaña ocasionalmente a la enferma. Esto motiva habitualmente una dificultad más en la toma de conciencia del conflicto por parte de aquella y de su entorno.

La génesis de una depresión es diversa así como su duración. Hay depresiones que se alargan durante tiempo y las que la padecen se manifiestan abúlicas sin fuerza de voluntad, siempre cansadas, tienen actitud pesimista ante el futuro, están melancólicas, y los pensamientos de muerte y suicidio se suceden con frecuencia. A este respecto debemos mencionar que el suicidio como episodio final de una depresión es tres veces más frecuentes en hombres que en mujeres.

Las depresiones menores entre las que pueden incluirse las popular “depre” tan extendida actualmente en nuestra sociedad, causada por las numerosas circunstancias estresantes que existen en nuestro entorno.

A veces los episodios depresivos están motivados por pérdidas de seres queridos. En este caso, la recuperación del optimismo delante de la vida es algo más compleja que en otro tipo de depresiones y deberá seguirse un tratamiento psicoterapéutico que trate el duelo no resuelto o sea que le permita aceptar la pérdida irreparable lo antes posible.

En la mujer, la depresión toma características específicas en aquellos casos en los que la enfermedad queda enmascarada tras situaciones familiares y sociales alienantes. En estas situaciones, el episodio depresivo queda con facilidad encubierto, ya que muchos de los síntomas de la enfermedad llegan a minimizarse incluso a considerarse propios de ciertas edades, e incluso del sexo femenino. El camino hacia la curación comienza en aceptar la existencia de la enfermedad tanto por parte de la enferma como por parte de su entorno, para establecer los métodos terapéuticos adecuados.

Para conseguir el equilibrio psíquico y evitar depresiones, tanto las mujeres como los hombres deben realizar su existencia tal como inconscientemente desean. Y es que a muchos les sucede lo que le dijo el poeta: “No sabes para que vienes, / ni sabes en dónde estás. / No sabes por qué te quedas; / ni sabes por qué te vas”.

Francisco Arias Solis
e-mail: aarias@arrakis.es
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


La paz pide una oportunidad.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

Gracias.
Publicado por Desconocido @ 5:25
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