viernes, 13 de octubre de 2006
EL MORENO DE TODOS LOS VERANOS

“¡Qué sol, señores, qué sol!
¿Qué va a encontrar en el cielo
mejor que el sol español?”
Rafael Alberti.

LA CULTURA DE TUMBARSE AL SOL

En verano, una de las locuras que parecen apoderarse de la mente de todos es la de llegar a ser el más moreno del lugar. La forma tradicional de conseguirlo es tumbarse al sol en una playa, piscina o pantano, pero existen otros caminos para broncear nuestra piel. En cualquier caso, la precaución debe prevalece en todos ellos.

Tomar el sol no sólo es, a juicio de los expertos, lo más recomendable para ponerse moreno, sino que es beneficioso por múltiples motivos. Además de las ya aceptadas por todos ventajas estéticas, los rayos solares son buenos para el acné, los procesos reumáticos y dermatológicos, la psoriasis y como antiinflamatorios. También intervienen en la síntesis de la vitamina D, necesaria para el desarrollo de los huesos o el correcto funcionamiento de la piel, entre otras cosas.

Sin embargo, el sol no está exento de tener efectos nocivos. En primer lugar, produce el fotoenvejecimiento de la piel por la acción de la luz y, en segundo, el más importante influye en gran medida en la aparición de cáncer de la piel, ya que se ha comprobado que en aquellas personas que se exponen mucho a la luz solar se produce un aumento de las lesiones precancerosas (queratosis solar) y del cáncer: Así, cuantas más exposiciones al sol recibamos en nuestra vida, más posibilidades tendremos de sufrir este tipo de cáncer, ya que los daños causados por el sol son acumulativos. Las quemaduras intensas, son este sentido, todo un pasaporte para ello, sobre todo si se producen en la infancia.

Utilizar una crema de protección disminuirá los riesgos y es que esta es la primera y principal medida al enfrentarse al astro rey. El factor de protección adecuado deberá elegirse según el tipo de piel, de forma que cuanto más blanca sea ésta, mayor deberá ser la protección. Las muy blancas deberían usar en torno a un quince, mientras que las blancas pueden utilizar un ocho y las más morenas, un seis.

A medida que la piel va cogiendo color se podrá bajar también el factor de protección –no hay que olvidar que la melanina , el pigmento de la piel que activado por el sol produce su coloración, es un protector natural contra la agresión de la luz-, pero nunca hay que dejar de utilizar la crema. Aunque el bronceado llegará más tarde –de diez a quince días es el término medio-, se evitarán las quemaduras.

La utilización de cremas se hace especialmente importante en el caso de los niños. Al margen de que siempre han de llevar protección, los expertos consideran que no es conveniente que tomen el sol antes del año y medio de edad.

Las peores horas, por ser las de mayor intensidad solar, son las comprendidas entre las doce de la mañana y las cuatro de la tarde. Si se está tomando algún medicamento es conveniente consultar al médico antes de exponerse al sol. Igualmente, hay que consultar con un especialista cuando se padezca alguna afección dermatológica. Y en cuanto se produzca algún tipo de alteración ocasionada por el sol –el agujero de la capa de ozono está dando lugar a nuevas dermatosis- hay que dejar de tomarlo y acudir también al médico.

Y por último, no hay que olvidar que determinados tipos de pieles como las muy blancas no pueden ponerse morenas por mucho que se expongan al sol. Lo único que conseguirán es quemarse. Y es que, como dijo el poeta: “Las doce. Pulsan los aires / el arpa en las espadañas / y grandes ángeles blancos / queman en el sol sus alas”.

Francisco Arias Solis
e-mail: aarias@arrakis.es
URL: http://www.arrakis.es/~aarias

Te matan y después
piden perdón al cadáver.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.

Gracias
Publicado por Desconocido @ 22:19
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