jueves, 26 de octubre de 2006
UN BUEN AISLAMIENTO

“En las tejas de pizarra
el viento, furioso, muerde.”
Federico García Lorca.

HOGAR, CALIDO HOGAR

El correcto aislamiento de una vivienda es fundamental para mantener una temperatura adecuada en el interior y reducir, a la vez, el consumo de energía. Para ello pueden tomarse muchas medidas que sin ser excesivamente complicadas dan resultados eficaces.

El aislamiento térmico es obligatorio en todas las viviendas desde 1979 y los constructores están obligados a facilitar una memoria en la que se reflejen todos los datos necesarios para comprobar que efectivamente existe.

Si la vivienda es anterior a esa fecha o no es de nueva construcción, pueden tomarse numerosas medidas para protegerse tanto del frío como del calor. Las paredes que deben aislarse son las que den al exterior. Unas de las posibilidades es instalar una nueva pared hecha con placas yeso-cartón dentro de la cual se coloca un material aislante como fibra de vidrio, poliestireno o poliuretano.

Más sencillo quizás, y con la ventaja de que no roba espacio, es inyectar fibra de vidrio o espuma de poliuretano en la propia pared , para la cual es necesario que exista una cámara de aire.

Quienes más sufren la falta de aislamiento térmico son seguramente, los habitantes de los últimos pisos. A menos que exista una cubierta a dos aguas, lo que ya supone una cámara de aire y una mayor protección, las pérdidas de calor por el techo son enormes en invierno y, por el contrario, en verano es el sitio por donde más entra el calor. Para esto hay una solución muy eficaz: instalar un falso techo de escayola y rellenar el hueco con fibra de vidrio.

Otra medida importante para reducir las pérdidas de calor es evitar las salidas de aire. Para ello, pueden colocarse burletes en las ventanas y sellar los cristales con masilla o silicona. Esto resulta necesario, sobre todo, cuando la carpintería es de hierro, ya que la madera se hincha según las condiciones climáticas y reduce la permeabilidad. En las de aluminio generalmente es necesario.

Las persianas también necesitan un cierto tratamiento. Por la caja en la que van enrolladas a veces entra aire frío. La solución es aislarla con planchas de poliestireno.

Los cristales son una de las superficies por donde más se escapa el calor en una vivienda, aproximadamente el 40 por ciento del total de las fugas, según la Guía de la Energía, publicada por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. Para evitarlo, lo mejor es instalar doble acristalamiento o doble ventana, lo que permite ahorrar un 20 por ciento de la energía que se gasta en calefacción.

En invierno se deben bajar las persianas en cuanto se vaya la luz, con lo que se evitará una gran pérdida de calor. Por el contrario, en verano, se deberán abrir por la noche las ventanas para que se produzcan corrientes de aire. Y es que, como dijo el poeta: “Mira esta ramita viva / que en el aire es un temblor: / ahora se muere de frío / y en verano de calor”.

Francisco Arias Solis
e-mail: aarias@arrakis.es
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


La paz pide una oportunidad.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

Gracias.
Publicado por Desconocido @ 20:37
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