S?bado, 28 de octubre de 2006
SABER MORIR

?Si hay en m? para morir
algo natural ?oh muerte!
dif?cil de dividir:
entra por mi amor de suerte
que no te sienta venir.?
Lope de Vega.

TAN IMPORTANTE COMO SABER VIVIR ES SABER MORIR

Se dice que el c?ncer es la enfermedad de nuestro tiempo. No sabemos bien si porque se produce con mayor intensidad o frecuencia que en ?pocas pasadas, o en raz?n a que el repliegue de las dem?s plagas hace, comparativamente, m?s ostensible esta enfermedad. Hay incluso, quienes piensan que el c?ncer no es sino la desordenada aceleraci?n de la muerte con que nacemos.

Pero m?s que una enfermedad, me importa el hombre y la manera y modo en que haya de efectuar mejor el tr?nsito, que es tanto como decir de forma m?s tranquila, consciente y edificante. De modo que entre la muerte en nosotros de suerte que no la sintamos.

Hay seres humanos que siguen temiendo la muerte hasta extremos que denotan un claro fen?meno de malformaci?n intelectual. Ser?a conveniente recordar la m?xima de nuestro fil?sofo S?neca: ?Una y otra cosa es cobard?a: querer y no querer morir?. Algunos piensan, que es mejor que el enfermo irremediable ignore su enfermedad, a la que llaman desgracia, y muera entre las ansias de la vida f?sica, que es la forma m?s cruel de morir.

Ignoran que es, al menos, tan importante saber morir como saber vivir.

No s?lo sabe morir quien, por creer en Dios y en la trascendencia del ser humano, es consciente de que este paso no representa sino el dolor del alumbramiento hacia una situaci?n mejor de la propia vida. La santa escritora de Avila llega a morir por no morir: ?Vivo sin vivir en m? / y tan alta vida espero / que muero porque no muero?. Pero tambi?n, debe saber morir quien por pensar que la vida se extingue por la muerte, comprende que ha de afrontar ese paso con la elegancia desprendida del c?nico, sin cerril empe?o en conservar contra natura unas condiciones biol?gicas que se han desequilibrado de forma irreversible.

Uno y otro el cristiano que trascendentaliza la muerte y el esc?ptico que la acepta como una servidumbre natural de la vida, saben morir.

Quien no sabe morir ?o no le dejan- es aquel que ignora la proximidad del hecho y dedica el tiempo y la energ?a que le restan a luchar por una vida que ya no le pertenece, en lugar de prepararse para el tr?nsito esperanzador o apurar los ?ltimos goces de su propia filosof?a.

De ah? que me inquiete y me duela, esa decisi?n tan extendida de ocultar al enfermo lo irremediable y pr?ximo de su fin. Para que no sufra ?dicen-, como s? el ?nico sufrimiento fuera el mero dolor f?sico de la materia biol?gica. Como si no lo fuera, mucho mayor, el tremendo grito de angustia del hombre sorprendido ante su proyecci?n c?smica o estafado en el uso libre de sus ?ltimas horas de vida terrena.

Es el amor lo ?nico que har? entrar a la muerte en nosotros de modo que no la sintamos, nos dijo Lope de Vega, haci?ndonosla tan leve, r?pida y ligera, como la ped?a Santa Teresa. La buena muerte. Porque la otra, la mala muerte, es perezosa y larga y a ella se dirige Lope dici?ndole: ?Y si preguntarme quieres, / muerte perezosa y larga, / por qu? para m? lo eres, / pues con tu memoria amarga / tantos disgustos adquieres, / ven presto, que con venir / el por qu? podr?s saber?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
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Paz, queramos paz.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.

Gracias
Publicado por Franciscoariassolis @ 19:09
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