domingo, 29 de octubre de 2006

HOMENAJE DE FORO LIBRE A MIGUEL SERVET

FORO LIBRE
ASOCIACION CULTURAL, ARTISTICA Y LITERARIA

Francisco Arias Solís - Presidente ~ Plaza San Severiano, 2 ~ 11007 - CADIZ
Teléfono y Fax 956 / 263131 Teléfono 956 / 282100
e-mail: aarias@arrakis.es


“Nada tan bello como la luz.”
Miguel Servet.




HOMENAJE DE FORO LIBRE A MIGUEL SERVET


El próximo lunes, día 29, a las 20.30 horas, en la cafetería-restaurante El Cantábrico (Avda. Cayetano del Toro, 21), la Asociación Cultural, Artística y Literaria FORO LIBRE celebrará un encuentro literario sobre la vida y la obra de Miguel Servet (1511-1553), con motivo del 492º aniversario de su nacimiento.

Miguel Servet nació en Villanueva de Sijena, provincia de Huesca, el 29 de septiembre de 1511. Murió quemado en la hoguera, en Ginebra, el 27 de octubre de 1533, tras un ignomioso proceso.

El talento de Miguel Servet no era común, y prácticamente no hubo rama de la ciencia que tocase, en que no destacara por algo; principalmente estas ramas fueron la geografía y la medicina. Como geógrafo, se destaca por sus ediciones latinas de la Geografía de Tolomeo. Tuvo Servert una iniciativa original y muy moderna para su época: escribir los nombres de las ciudades en su respectivo idioma.

Probablemente no hay ningún aspecto de la obra de Servet que haya hecho derramar más tinta que su famoso descubrimiento de la circulación de la sangre, al que, por cierto, el propio autor apenas prestó atención. En su libro V del Christianismi Restitutio aparece perfectamente descrita y con todo detalle: nos dice que la sangre circula saliendo del ventrículo derecho, pasa por los pulmones y entra en el ventrículo izquierdo; puntualiza además que, al pasar por los pulmones, la sangre es sometida a una preparación mediante su mezcla con el aire inspirado. Es sabido que en tiempo de Servet se desconocía la existencia del oxígeno, y por lo tanto no podía hablar de oxigenación como hoy hacemos; sin embargo, Servet intuyó el oxígeno, al que llama “espíritu vital”. Señala también que en dicha operación la sangre se purifica de sus impurezas. El hecho de que Servet no le prestase atención fue causa de que un descubrimiento tan trascendental fuera ignorado por los anatomistas durante siglo y medio: hasta 1694: en que Watton reveló que la primacía del descubrimiento se debía a Servet.



Cádiz, 26 de septiembre de 2003.

FRANCISCO ARIAS SOLIS

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