FORO LIBRE
ASOCIACION CULTURAL, ARTISTICA Y LITERARIA
Francisco Arias Solís - Presidente ~ Plaza San Severiano, 2 ~ 11007 - CADIZ
Teléfono y Fax 956 / 263131 Teléfono 956 / 282100
e-mail: aarias@arrakis.es
“¿Dónde están los barcos?-¿Dónde los hijos?
Pregúntalo a la ola bravía y al Poniente:
perdiste todo-ya nadie queda aquí,
¡España, España,-retorna en ti,
y arranca el llanto de una madre!”
Joan Maragall.
HOMENAJE DE FORO LIBRE A LA GENERACION DEL 98
El próximo lunes, día 14, a las 20.30 horas, en la
cafetería-restaurante Viena, la Asociación Cultural, Artística y Literaria Foro Libre celebrará un
encuentro literario sobre el Tratado de Paz de París, con motivo de su centenario.
Foro Libre ha dedicado este año diversas tertulias a la
nómina esencial de la generación del 98, integrada por Unamuno, Ganivet, Valle-Inclán, Baroja,
Azorín, Maeztu, Maragall y Machado, y a otros escritores noventayochistas.
Por el Tratado de Paz de París, firmado el 10 de
diciembre de 1898, España renuncia a todo derecho de soberanía y propiedad sobre la isla de Cuba,
cede Puerto Rico y recibe la compensación de 20 millones de dólares a cambio de la cesión de
Filipinas. En el articulado del Tratado se estipula que los derechos de propiedad literaria, artística e
industrial, adquiridos por los españoles en la isla de Cuba y en las de Puerto Rico, Filipinas y demás
territorios cedidos, serán respetados. Y las obras españolas científicas, literarias y artísticas, que no
sean peligrosas para el orden público, podrán entrar en todos los territorios cedidos con franquía de
todo derecho de aduana por un plazo de diez años.
El Año del Desastre revela que la razón histórica venía
desde muy atrás siendo desatendida a favor de la de unos intereses institucionalizados, que,
arbitrariamente, se diputaran como la verdadera España. Es incuestionable que, aparte lo que pudiera
significar como espectáculo, el grupo minoritario de los intelectuales ni era respetado ni admirado, ni
estimado, ni apreciado, sino sólo tolerado. El hombre que cultivaba desinteresadamente cualquier
parcela del gran latifundio que usufructúa en las sociedades civilizadas el espíritu era en 1898, como lo
es hoy, un extravagante.
Para la generalidad, Maragall y Machado como poetas,
Valle-Inclán como dramaturgo, Baroja y Azorín como prosistas, Maeztu, Ganivet y Unamuno como
ensayistas, son extrañas personalidades ajenas a los intereses reales de la sociedad; de la sociedad que,
después de liquidado el Imperio español, continuará su vida imperturbable y calamitosa a lo largo del
nuevo siglo hasta hoy.
FRANCISCO ARIAS SOLIS