FORO LIBRE
ASOCIACION CULTURAL, ARTISTICA Y LITERARIA
Francisco Arias Solís - Presidente ~ Plaza San Severiano, 2 ~ 11007 - CADIZ
Teléfono y Fax 956 / 263131 Teléfono 956 / 282100
e-mail: aarias@arrakis.es
URL: http://www.arrakis.es/~aarias
“Nada tan bello como la luz”.
Miguel Servet.
HOMENAJE DE FORO LIBRE A MIGUEL SERVET.
El próximo lunes, día 26, a las 20.30 horas, en la
cafetería-restaurante Viena, la Asociación Cultural, Artística y Literaria Foro Libre celebrará un
encuentro literario sobre la vida y la obra del geógrafo, teólogo y médico Miguel Servet (1511-1553),
con motivo del 445º aniversario de su muerte.
El talento del Miguel Servet no era común y
prácticamente no hubo rama de la ciencia que tocase, en el que no destacara por algo, principalmente
estas ramas fueron la geografía y la medicina. Como geógrafo, se destaca por sus ediciones latinas de la
Geografía de Tolomeo. Tuvo Servet una iniciativa original y muy moderna para su época: escribir los
nombres de las ciudades en su respectivo idioma.
Probablemente no hay ningún aspecto de la obra de
Servet que haya hecho derramar más tinta que su famoso descubrimiento de la circulación pulmonar de
la sangre, al que, por cierto, el propio autor apenas prestó atención. En el libro V del Christianismi
Restitutio aparece perfectamente descrita. Es sabido que en tiempo de Servet se desconocía la
existencia del oxígeno, y por lo tanto no podía hablar de oxigenación como hoy hacemos; sin embargo,
el médico aragonés intuyó el oxígeno, al que llama “espíritu vital”.
La obra fundamental de Servet -así lo consideraba su
autor- son sus aportaciones teológicas. Su libro básico es el Christianismi Restitutio, cuyo título
traducido sería éste: La Restauración del Cristianismo. Sus primeras obras: De trinitatis erroribus y
Dialogorum de Trinitate, De Iustitia Regni Christi, ocasionaron enorme revuelo. A partir de
entonces usará el nombre de Miguel Villanovo, para evitar su identificación.
Servet conocía a Calvino; al principio eran amigos,
pero en seguida surgieron las discrepancias. En Ginebra, a raíz de una denuncia de Calvino a las
autoridades, se le hizo un ignominioso proceso, del resultas del cual el 27 de octubre de 1553 fue
quemado vivo en la colina de Champel, y con leña verde para mayor prolongación del suplicio.
FRANCISCO ARIAS SOLIS