HAY QUE SALVAR LA VIDA DE MUMIA ABU JAMAL APOYADA POR INTERNAUTAS POR LA PAZ Y LA LIBERTAD
INTERNAUTAS POR LA PAZ Y LA LIBERTAD
ASOCIACION INTERNACIONAL DE USUARIOS DE INTERNET
Francisco Arias Solís - Presidente / Tfno y fax 956 / 263131 Tfno. 956 / 282100
Plaza San Severiano, 2 11007 Cádiz.
e-mail: aarias@arrakis.es URL: http://www.arrakis.es/~aarias
INTERNAUTAS POR LA PAZ Y LA LIBERTAD
SE SOLIDARIZA CON MUMIA ABU JAMAL
CAMPAÑA HAY QUE SALVAR LA VIDA DE
MUMIA ABU JAMAL
La Asociación Internacional de Usuarios de Internet
Internautas por la Paz y la Libertad se adhiere a la campaña internacional dirigida a conseguir la
anulación de la pena de muerte del Mumia Abu Jamal, periodista radiofónico y sindicalista
estadounidense, conocido como “la voz de los sin voz”.
A 18 días de la fecha anunciada (2 de diciembre) para
su ejecución, Internautas por la Paz y la libertad pide a los hombres y mujeres de buena voluntad
que escriban a Bill Clinton, presidente de los Estados Unidos, el siguiente texto: «Como presidente de
los Estados Unidos, usted no tiene derecho a decir: “No tengo poder para intervenir en este caso”».
Bill Clinton y su ministro de Justicia Janet Reno, tienen
la responsabilidad y el poder para intervenir e impedir el asesinato legal que pretende llevar a cabo el
gobernador del Estado de Pensilvania, abriendo una investigación para determinar si hubo o no
irregularidades por parte de la policía. Esto evitará la ejecución.
Antes de la cumbre de Seatle hay que dirigirse a cada
uno de los respectivos 123 gobiernos que participarán en esta cumbre, diciéndoles: “Pidan a Clinton
que salve la vida de Mumia Abu Jamal”.
Como es sabido, la Corte Suprema de Estados Unidos
rechazó el pasado 4 de octubre una petición del periodista negro Mumia Abu Jamal. El 13 de octubre
el gobernador de Pensilvania firma la orden de ejecutar a Mumia el 2 de diciembre.
Mumia Abu Jamal era conocido en Filadelfia por sus
programas de radio en los que apoyaba a los movimientos sociales y denunciaba los abusos de las
autoridades. Su dramática historia comenzó en diciembre de 1981, cuando Mumia vio que un hermano
suyo estaba siendo golpeado por un policía e intentó defenderlo. Recibió un disparo que casi le produjo
la muerte y otro disparo hizo impacto, en el policía, matándolo. Varios testigos declararon haber visto a
dos hombres que se alejaban corriendo de la escena del crimen.
Los hermanos de Mumia y los testigos fueron
perseguidos y expulsados de la ciudad de Filadelfia. Dos meses después los funcionarios policías
declararon que el periodista negro se había “confesado culpable” lo que olvidaron mencionar en su
declaración inicial. La versión fue desmentida por médicos y enfermeras que atendieron a Mumia en el
hospital.
El proceso adolece de irregularidades evidentes.
Mumia fue sometido a aislamiento durante todo el proceso. El defensor público que se le asignó resultó
de una incompetencia notoria y fue despedido por el tribunal. Casi todos los jurados negros fueron
rechazados y los testigos de la defensa intimidados. La bala que mató al policía desapareció del
expediente. En una reciente audiencia una mujer declaró haber sido presionada por la policía para que
declarara contra el periodista negro. Al salir del tribunal, fue detenida. La motivación política del
proceso contra Mumia Abu Jamal quedó al descubierto cuando el fiscal citó algunos de sus artículos
como “prueba de su peligrosidad”.
Mumia Abu Jamal sufre desde hace 15 años la
amenaza de ser ejecutado por un crimen que no cometió. Hace cuatro años Mumia estuvo a punto de
ser ejecutado mediante una inyección letal. La presión internacional obligó al Gobierno de Estados
Unidos a suspender la sentencia.
Esta es la tercera vez en este siglo en que una corte
norteamericano atenta contra la vida de una persona por razones políticas. Los primeros fueron los
anarquistas Sacco y Vanzetti y luego los esposos Rosemberg en el apogeo de la guerra fría.
Mumia Abu Jamal podría ser la quinta víctima si la
solidaridad mundial no logra doblegar el supremo tribunal de Estados Unidos, antes del 2 de diciembre,
fecha en que se realizaría la ejecución.
El intento de que se le otorgue a Mumia Abu Jamal
condenado a la pena capital en Estados Unidos la oportunidad de un nuevo juicio con todas las
garantías debidas, coincide con los prolegómenos de la campaña de la Unión Europea para que la
Asamblea General de Naciones Unidas de diciembre próximo apruebe una especie de moratoria en la
aplicación de la pena de muerte en los países que todavía se resisten a su abolición. Será muy
interesante ver cuál es la respuesta de Estados Unidos y si insiste en seguir aferrado a la suprema
contradicción que supone ser el país que adoctrina al mundo sobre el respeto de los derechos humanos
y seguir recurriendo en su territorio al asesinato legal que es la pena capital.
Cádiz, 14 de noviembre de 1999
FRANCISCO ARIAS SOLIS
ASOCIACION INTERNACIONAL DE USUARIOS DE INTERNET
Francisco Arias Solís - Presidente / Tfno y fax 956 / 263131 Tfno. 956 / 282100
Plaza San Severiano, 2 11007 Cádiz.
e-mail: aarias@arrakis.es URL: http://www.arrakis.es/~aarias
INTERNAUTAS POR LA PAZ Y LA LIBERTAD
SE SOLIDARIZA CON MUMIA ABU JAMAL
CAMPAÑA HAY QUE SALVAR LA VIDA DE
MUMIA ABU JAMAL
La Asociación Internacional de Usuarios de Internet
Internautas por la Paz y la Libertad se adhiere a la campaña internacional dirigida a conseguir la
anulación de la pena de muerte del Mumia Abu Jamal, periodista radiofónico y sindicalista
estadounidense, conocido como “la voz de los sin voz”.
A 18 días de la fecha anunciada (2 de diciembre) para
su ejecución, Internautas por la Paz y la libertad pide a los hombres y mujeres de buena voluntad
que escriban a Bill Clinton, presidente de los Estados Unidos, el siguiente texto: «Como presidente de
los Estados Unidos, usted no tiene derecho a decir: “No tengo poder para intervenir en este caso”».
Bill Clinton y su ministro de Justicia Janet Reno, tienen
la responsabilidad y el poder para intervenir e impedir el asesinato legal que pretende llevar a cabo el
gobernador del Estado de Pensilvania, abriendo una investigación para determinar si hubo o no
irregularidades por parte de la policía. Esto evitará la ejecución.
Antes de la cumbre de Seatle hay que dirigirse a cada
uno de los respectivos 123 gobiernos que participarán en esta cumbre, diciéndoles: “Pidan a Clinton
que salve la vida de Mumia Abu Jamal”.
Como es sabido, la Corte Suprema de Estados Unidos
rechazó el pasado 4 de octubre una petición del periodista negro Mumia Abu Jamal. El 13 de octubre
el gobernador de Pensilvania firma la orden de ejecutar a Mumia el 2 de diciembre.
Mumia Abu Jamal era conocido en Filadelfia por sus
programas de radio en los que apoyaba a los movimientos sociales y denunciaba los abusos de las
autoridades. Su dramática historia comenzó en diciembre de 1981, cuando Mumia vio que un hermano
suyo estaba siendo golpeado por un policía e intentó defenderlo. Recibió un disparo que casi le produjo
la muerte y otro disparo hizo impacto, en el policía, matándolo. Varios testigos declararon haber visto a
dos hombres que se alejaban corriendo de la escena del crimen.
Los hermanos de Mumia y los testigos fueron
perseguidos y expulsados de la ciudad de Filadelfia. Dos meses después los funcionarios policías
declararon que el periodista negro se había “confesado culpable” lo que olvidaron mencionar en su
declaración inicial. La versión fue desmentida por médicos y enfermeras que atendieron a Mumia en el
hospital.
El proceso adolece de irregularidades evidentes.
Mumia fue sometido a aislamiento durante todo el proceso. El defensor público que se le asignó resultó
de una incompetencia notoria y fue despedido por el tribunal. Casi todos los jurados negros fueron
rechazados y los testigos de la defensa intimidados. La bala que mató al policía desapareció del
expediente. En una reciente audiencia una mujer declaró haber sido presionada por la policía para que
declarara contra el periodista negro. Al salir del tribunal, fue detenida. La motivación política del
proceso contra Mumia Abu Jamal quedó al descubierto cuando el fiscal citó algunos de sus artículos
como “prueba de su peligrosidad”.
Mumia Abu Jamal sufre desde hace 15 años la
amenaza de ser ejecutado por un crimen que no cometió. Hace cuatro años Mumia estuvo a punto de
ser ejecutado mediante una inyección letal. La presión internacional obligó al Gobierno de Estados
Unidos a suspender la sentencia.
Esta es la tercera vez en este siglo en que una corte
norteamericano atenta contra la vida de una persona por razones políticas. Los primeros fueron los
anarquistas Sacco y Vanzetti y luego los esposos Rosemberg en el apogeo de la guerra fría.
Mumia Abu Jamal podría ser la quinta víctima si la
solidaridad mundial no logra doblegar el supremo tribunal de Estados Unidos, antes del 2 de diciembre,
fecha en que se realizaría la ejecución.
El intento de que se le otorgue a Mumia Abu Jamal
condenado a la pena capital en Estados Unidos la oportunidad de un nuevo juicio con todas las
garantías debidas, coincide con los prolegómenos de la campaña de la Unión Europea para que la
Asamblea General de Naciones Unidas de diciembre próximo apruebe una especie de moratoria en la
aplicación de la pena de muerte en los países que todavía se resisten a su abolición. Será muy
interesante ver cuál es la respuesta de Estados Unidos y si insiste en seguir aferrado a la suprema
contradicción que supone ser el país que adoctrina al mundo sobre el respeto de los derechos humanos
y seguir recurriendo en su territorio al asesinato legal que es la pena capital.
Cádiz, 14 de noviembre de 1999
FRANCISCO ARIAS SOLIS

