Martes, 05 de diciembre de 2006
EL DOLOR DE ESPALDA

?Si os atormentan fatigas
sin saber de donde vienen,
no os apur?is por saber,
al irse, d?nde se vuelven.?
Augusto Ferr?n.

UNO DE LOS SUFRIMIENTOS MAS COMUNES DE LA HUMANIDAD

Es una caracter?stica de la especie: el dolor de espalda. Su origen y soluci?n reposan, casi siempre en las posturas. As? de sencillo. Todos tenemos muchos boletos para echarnos un dolor a la espalda. Es uno de los sufrimientos m?s comunes de la humanidad. A veces aparecen muy de vez en cuando, pero en ocasiones se convierten en dolores cr?nicos que acechan sin piedad, buscando la primera ocasi?n para manifestarse.

Los especialistas los han bautizado como ?afecci?n dorsolumbar?, ?enfermedad de la columna?, ?lordosis?, o ?cifosis postural?, pero todos sabemos a qu? se refieren: esa sensaci?n de dolor que aparece, de pronto, tras agacharnos a coger un paquete, al levantarse por la ma?ana, al hacer un esfuerzo especial o tras permanecer largo rato en la misma postura.

Pero un dolor de espalda nunca aparece porque s?. Las causas pueden ser m?ltiples: personales, heredadas o, con much?sima frecuencia, consecuencia de nuestras tensiones y posturas. Algunos dolores nacen de rigideces de naturaleza f?sica o psicol?gica, por debilidad de los grupos musculares de esta zona, por el estr?s, por el sedentarismo, por las posturas, por los inc?modos muebles que nos rodean...

La mujer es una candidata ideal para sufrir este mal. Ellas son quienes frecuentemente cargan con bultos, pasan las horas seguidas de pie o sentadas, planchan y, por si fuera poco, llevan zapatos mort?feros.

A veces llega un momento en que el dolor se hace bastante inaguantable. Entonces hay que hacer algo. No queda otro remedio. Lo mejor es acudir a un generalista o al reumat?logo. Las pastillas y medicamentos diversos poco pueden hacer habitualmente.

Lo esencial, la piedra angular de todo tratamiento de un dolor de espalda, pasa por aprender una serie de posturas; por reeducar nuestras costumbres y h?bitos posturales. Al estar de pie o al caminar hay que respetar la curvatura natural de la columna, dejando caer la mayor parte del cuerpo sobre los talones. Al sentarse no hay que estar ni r?gido como un palo ni semitumbado. Los zapatos de tac?n alto deber?n utilizarse lo menos posible. Al agacharse hay que flexionar las piernas, en cuclillas, y no doblar la espalda. La mejor cama tiene un colch?n duro y no lleva almohada... Hay que empezar poco a poco a ir cambiando las costumbres adquiridas.

Luego seg?n los casos, habr? que someterse a un tratamiento especial. Aparecen entonces las aplicaciones de calor, la hidroterapia y los masajes. Pero hay que recordar siempre que no si se reeducan los h?bitos y posturas no se conseguir? a la larga, nada eficaz en la lucha contra el dolor de espalda. Y es que, como dijo el poeta: ?Tan desesperado estoy / que voy siempre al mismo sitio / y nunca s? adonde voy?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


En Navidad,
Paz y Libertad.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 19:13
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