Mi?rcoles, 27 de diciembre de 2006
PABLO DE OLAVIDE
(1725-1803)

?Se?or, misericordia; a tus pies llega
el mayor pecador, mas yo contrito,
que a tu infinita paternal clemencia
pide humilde perd?n de sus delitos.?
Pablo de Olavide.

LA VOZ DE UN FILOSOFO DESENGA?ADO

Descendiente de una rica familia criolla, Pablo de Olavide se hizo famoso como heteredoxo y revolucionario y acab? convirti?ndose y muriendo cristianamente, ante el asombro de los que tan diferente le hab?an conocido, sobre todo en Francia. Porque pocas vidas hubo tan ruidosa como la de este poeta y fil?sofo peruano.

Pablo de Olavide y J?uregui nace en Lima el 25 de enero de 1725. Estudia en el Real Colegio de San Mart?n de su ciudad natal, regido por los jesuitas. En 1740 se doctor? en Teolog?a en la Universidad de San Marcos, dos a?os m?s tarde se licencia en Derecho Civil y obtiene la c?tedra de Teolog?a de la Universidad de San Marcos de Lima. En esta ciudad fue auditor general de Guerra del virreinato del Per?. Se puso en contacto con los enciclopedistas franceses, fue amigo de Voltaire, de Diderot, que escribi? su biograf?a, de Marmontel, y la Convenci?n le nombr? ?ciudadano adoptivo de la Rep?blica francesa?. Llamado a Espa?a por el gobierno, para rendir cuentas del empleo de una importante suma que tuvo que manejar para reparar los da?os ocasionados por el terremoto del 28 de octubre de 1746, que destruye Lima, Olavide llega al puerto de C?diz en 1752, e inmediatamente ingresa en la Orden de Santiago, pero en 1754 es encarcelado por orden del fiscal de Lima. Cuando fue puesto en libertad, libre de todos los cargos, supo hacerse simp?tico en Madrid hasta el punto de que el conde de Aranda se convirtiera en su protector.

En Madrid se cas? con Isabel de los R?os, una viuda riqu?sima, y desde entonces, por su salones desfilaron las m?s altas personalidades, creando en ellos, por imitaci?n de Voltaire en Ferney, un teatro de aficionados, que represent? obras de aqu?l. Durante sus prolongadas estancias en Francia e Italia (entre 1757 y1765) entr? en contacto con brillantes personalidades de la Ilustraci?n europea convirti?ndose en un ferviente afrancesado. Gracias a Aranda lleg? luego a ser ?intendente de los cuatro reinos de Andaluc?a?, y en Sevilla protegi? la literatura, y, sobre todo, los primeros pasos de Jovellanos; cuando el gobierno espa?ol acord? fundar unas cuantas colonias agr?colas con sus correspondientes ciudades, en Sierra Morena, infestada de bandidos c?lebres, nombr? Superintendente de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena a Olavide, , con la misi?n de dirigir el mayor proyecto de colonizaci?n agraria llevado a cabo en el reinado de Carlos III. Pablo de Olavide estuvo al frente de este proyecto entre 1767 y 1775, elaborando dos de los planes m?s significativos del reformismo ilustrado: El Plan de Estudios para la Universidad de Sevilla (1767) y El Informe de la Ley Agraria (1768). En 1771 Olavide , desarroll? una labor extraordinaria de colonizaci?n en Sierra Morena, formando m?s de cuarenta nuevos n?cleos de poblaci?n. Todo ello motiv? la oposici?n de poderosos sectores conservadores que con denuncias al Santo Oficio pretendieron provocar su ca?da. Al fin, la Inquisici?n tom? cartas en el asunto, y el Superintendente fue condenado como hereje al destierro, a no poder volver a Am?rica, a la confiscaci?n de bienes, y entre otras cosas a la reclusi?n en el Monasterio de Sahag?n (Le?n), por espacio de ocho a?os. Dada su mala salud Olavide fue trasladado a un convento de Murcia, autoriz?ndosele a permanecer largas temporadas en estaciones termales. Con el t?tulo de Ecos de Olavide, public? su obra po?tica m?s famosa, que escribi? en el convento de Sahag?n.

A finales de 1780 cuando estaba en el balneario de Caldas de Malavella (Gerona), huy? a Francia y all? fue triunfalmente recibido por los enciclopedistas, y no en el terreno particular ?nicamente, sino antes el tribunal de la Rep?blica y ante la Academia francesa, que ve?an en ?l a una v?ctima del despotismo espa?ol. De entonces datan los honores que, como se ha dicho, se le concedieron. Pero pronto cambian las cosas y, sin saber por qu?, en la ?poca del Terror, se ve encarcelado, temiendo que va a sufrir la ?ltima pena, que ser? una v?ctima del pa?s y del r?gimen que le hab?a exaltado como un h?roe.

El desenga?o fue tan grande que quiso que de ?l participaran todos, y escribi? un libro, retractaci?n de sus pasados errores: El Evangelio en triunfo o historia de un fil?sofo desenga?ado (1797). En un a?o se vendieron tres ediciones de esta voluminosa obra, que resultaba de palpitante actualidad, por ser el autor testigo ocular de la revoluci?n francesa. El libro facilit? su regreso a Espa?a en 1798 invitado por Carlos IV que le amnist?a de todas las condenas. Pablo de Olavide se retir? a la ciudad de Baeza, provincia de Ja?n, donde muri? el 25 de febrero de 1803. Y como dijo devotamente nuestro poeta: ?Pequ?, pequ?, Se?or, en tu presencia, / osado te insult?, fui tu enemigo; / m?s perd?n; justifica tus promesas, / y venza la piedad en tus juicios?.


Francisco Arias Solis
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En Navidad,
Paz y Libertad.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 20:12
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