Jueves, 11 de enero de 2007
ANT?N DE MONTORO
(1404-1480)


??O, Ropero amargo, triste
que no sientes tu dolor!
Setenta a?os que naciste
y en todo siempre dixiste
?ynviolata permansiste?
y nunca jur? al Criador.
...................................
y nunca pude matar
este rostro de confeso?.
Ant?n de Montoro.


LA VOZ DEL ROPERO DE CORDOBA

En el siglo XV, tras Santillana, Mena y Manrique hemos de citar al poeta Ant?n de Montoro que sobresale del resto por su personalidad, y si bien, no acert? en el terreno de la trovadoresca, fue, sin embargo, el mejor poeta sat?rico, burlesco y festivo; sus s?tiras llenas de dicterios e infundios, eran feroces: entre ellas, la dedicada Al conde de Cabra porque le mand? y no le dio nada; al comendador Rom?n, que le impugnaba en burlas, o a Torrellas, porque se ?fizo contra las damas?. Cuando quiere elevarse a temas ?pico-tr?gicos o incluso cortesanos, como en su composici?n en octavas de arte mayor sobre la Muerte de los dos hermanos comendadores. Montoro fracasa y su inspiraci?n se quiebra. Su vena semiart?stica y semipopular le salva del amaneramiento, pero no le permite acceder a una poes?a culta del rango de la de Mena.

Ant?n de Montoro, conocido tambi?n como ?el Ropero?, de familia jud?a, nace en Montoro, provincia de C?rdoba, en 1404 y muere en Sevilla hacia 1480. El poeta cordob?s vive durante la mayor parte de un siglo en que se agota la Edad Media y se anuncia el Renacimiento en la obra de sus poetas m?s importantes, abarcando con su larga vida los reinados de Juan II, Enrique IV y el comienzo del de los Reyes Cat?licos. Fue sastre o ropero en C?rdoba, donde vivi? probablemente dirigiendo poes?as a los grandes en demanda de ayuda, pero no debi? recibir mucha. Su condici?n de jud?o converso marc? su vida; jam?s reneg? de ella, ni siquiera cuando en 1474 estall? un mot?n popular contra su raza en Castilla y Andaluc?a; mientras otros conversos ?m?s elevados renegaban de su origen y hac?an causa com?n con los degolladores de su grey?. Ant?n de Montoro dirigi? unas coplas a los cat?licos pidiendo justicia en nombre de sus compa?eros inmolados.

Se le han atribuido a Ant?n de Montoro, dos de las m?s desvergonzadas y obscenas composiciones del Cancionero de obras de burlas provocantes a risa, publicado en Valencia en 1519, e igualmente, se le han atribuido Las Coplas del Provincial, en las que se ejerce la cr?tica m?s acerada con que cuenta la literatura espa?ola. Sus 149 versos, cuartetas octos?labas, dejan malparados a muchos linajes y apellidos de Castilla, que recurrieron al Santo Oficio para que las persiguiese sin conseguir otras cosa que aumentar su popularidad. Estas coplas infamatorias se basan en una alegor?a: el autor describe la corte como un convento al que llega de visita el Provincial. Ante ?l pasan los m?s nobles caballeros de Enrique IV, a quienes espeta las imputaciones m?s violentas, desde sodom?a hasta incesto. La pudibundez de los historiadores literarios ha venido maltratando este documento de ?poca, sobre todo Men?ndez Pelayo que, indignado, se neg? a publicarlo ?ntegro y arremeti? contra el poeta, mero escribano de una sociedad degenerada. La forma, dado el g?nero, no carece de cualidades po?ticas ni de agilidad ni de malicia: ?Decid , se?ora marquesa, / ?c?mo os va con el marqu?s? / Mas a ya, padre, de un mes / que no como yo en su mesa. / No teng?is pena ninguna, / que si el apetito inflama, / ay est? don Juan de Luna / que nunca os falta en la cama?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


La primera condici?n para la paz es la voluntad de lograrla.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 20:45
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