Martes, 16 de enero de 2007
ALFONSO X EL SABIO
(1221-1284)


?E por end Nos don Alfonso, por la gracia de Dios rey de Castiella
de Toledo, de Le?n, de Gallizia, de Seuilla, de Cordoua,
de Murcia, de Jahen et dell Algarue, ffijo del muy noble rey
don Ffernando et de la reyna donna Beatriz, mandamos
ayuntar quantos libros pudimos auer de estorias en que
alguna cosa contassen de los fechos dEspanna....?
Alfonso X. Estoria de Espanna.

LA VOZ DEL REY SABIO

La prosa castellana, salvo documentos, aparece con posterioridad a la poes?a juglaresca y puede consider?rsela coet?nea del mester de clerec?a. Lo sorprendente no es su retraso natural, que se da tambi?n en otras literaturas, sino el r?pido incremento que toma y su espl?ndido desarrollo gracias a la figura de Alfonso X que la convierte en un instrumento cient?fico y literario. Frente a la tem?tica novelesca, gestera o religiosa de la poes?a, la prosa se alza como una herramienta para ahondar el mundo cient?fico del conocimiento y de la historia, regida por unas directrices moralizantes. Cierto que la magna labor de Alfonso X no se produjo en el vac?o ni sali? de la nada; fue precedida y avalada por varios siglos de fusi?n entre las corrientes latino-eclesi?sticas occidentales y las influencias orientales de ?rabes y hebreos.

El reinado de Alfonso el Sabio es el que puede con m?s justicia ser mirado como el primer siglo de la prosa castellana y a este rey se debe la elevaci?n del castellano a la jerarqu?a de lengua oficial. Dice el padre Mariana que Alfonso el Sabio fue el primero de los reyes de Espa?a que mand? que las cartas de ventas y contratos se celebrasen en lengua espa?ola, y que hizo que a ella se tradujesen los sagrados libros de la Biblia. Alfonso el Sabio fue el propulsor del idioma castellano, quien lo defini? y otorg? categor?a de lengua literaria. La labor de Alfonso X consisti? en enriquecer la prosa dot?ndola de cl?usulas y nexos oracionales, de vocabulario, de un orden que se impondr? a la constante fluctuaci?n hasta entonces reinante en la fon?tica y la graf?a. De 1252 a 1284 aparecen obras de gran envergadura redactadas totalmente en castellano. Para ello Alfonso X recogi? varias herencias; de un lado, la Escuela de Traductores que databa de 1085, aunque fue en ?poca de Fernando III cuando comenz? a adquirir importancia; de otro lado, intent? coproducir en su corte lo que Federico II de Suabia hab?a conseguido en Sicilia y N?poles, especialmente en cuanto se refiere al fomento del Derecho Romano ?que pas? en gran parte a Las Siete Partidas- de la astronom?a y de la astrolog?a.

Alfonso X el Sabio nace en Toledo el 23 de noviembre de 1221 y muere en Sevilla el 4 de abril de 1284. Hijo de Beatriz de Suabia y de Fernando III de Castilla y Le?n, que hered? el reino en 1252 a los treinta y un a?os de edad. En el campo del gobierno; tras conquistar algunas plazas como Jerez (1253) y C?diz (1262) s?lo sufri? reveses. Hist?ricamente tuvo dos pretensiones: proseguir la reconquista que su padre hab?a dejado en Sevilla y alcanzar la corona del Sacro Imperio Romano ?como representante de la casa de Suabia por v?a materna- fracas? en ambas. Tras los ?mpetus los primeros a?os, graves reveses financieros, pol?ticos y sentimentales como la muerte de su primog?nito don Fernando, le postraron en melancol?a. En pol?tica interior acarici? la idea de formar un nuevo estado romano: su tolerancia en materia religiosa quiz?s estuviera orientada a tal fin, a unificar un imperio porque ?l mismo gustaba llamarse ?rey de las tres religiones?, la cristiana, la hebrea, y la mahometana. Sus ?ltimos a?os estuvieron sembrados de amarguras familiares: primero la sublevaci?n de su hijo Sancho y de sus nietos los infantes de la Cerda que iniciaron la guerra civil por la sucesi?n; adem?s, las luchas civiles entre la nobleza. Una existencia pre?ada de melancol?as, de amarguras desgarradoras, de amor?os cogidos por los dedos de la leyenda y arrastrados a los cuatro vientos. Sobre ese fondo bituminoso de ambiciones, rencillas y fracasos, estampa el rey una empresa cient?fico-literaria que ensancha el saber de la Espa?a de su tiempo por todos los costados: astronom?a, derecho, historia, poes?a, vinculando la Pen?nsula al movimiento expansionista del siglo XIII, el siglo de las catedrales g?ticas, el desarrollo de las universidades y las s?ntesis tomistas.

El Rey Sabio reuni? a su lado hombres eminentes, lo mismo cristianos que musulmanes o jud?os, y estableci? en Murcia, Sevilla y especialmente en Toledo (segunda escuela toledana, 1252-1294), escuelas de investigadores y traductores. Con su colaboraci?n, acometi? la empresa de transmitir al mundo occidental la cultura oriental, heredera o deudora, en muchos sentidos, de la cl?sica. Por su iniciativa se tradujeron al castellano la Biblia, el Cor?n, el Talmud, la C?bala, Calila y Dimna, colecci?n de f?bulas indias, el Tesoro, de Brunetto Latini, etc. Las obras por ?l escritas o inspiradas se dividen en cinco grupos: po?ticas, escritas en gallego, entre las que figuran las Cantigas de Santa Mar?a, creaci?n personal suya, escritas en loor de la Virgen, y donde se detecta la influencia ?rabe por el empleo del z?jel; jur?dicas, como el Fuero Real, Esp?culo y el Libro de las Leyes, o Fuero de las leyes, m?s conocido por Las Siete Partidas, que es el ensayo de sistematizaci?n legal m?s importante de toda la Edad Media europea, compuesto entre 1251 y 1265, basado en el Derecho romano y en Justiniano, con una acusada influencia de Arist?teles, S?neca y San Isidoro; hist?ricas, como Estoria de Espa?a o Primera Cr?nica General, de la que s?lo es obra de su ?poca y direcci?n hasta la muerte de don Rodrigo, aunque su intervenci?n personal parece m?s bien reducida, y la Grande e General Estoria, o historia universal que comienza con la creaci?n del mundo y s?lo llega, pese a su extensi?n, hasta el Nuevo Testamento; cient?ficas, como los Libros del saber de Astronom?a, que recopilan las doctrinas de Ptolomeo y tratan de sistematizar los movimientos de los astros y las constelaciones, las Tablas Alfons?es, resultado de las anotaciones hechas en el observatorio astron?mico por ?l fundado en el castillo de San Servando de Toledo; el Lapidario, sobre las propiedades m?gicas de las piedras preciosas, y el Setenario, libro miscel?neo que contiene temas jur?dicos y did?cticos; y recreativas, como los Libros de a?edrez, dados et tablas, compuesto a partir de originales ?rabes. Con raz?n se ha dicho que ?si los reyes predecesores de Alfonso el Sabio adquirieron la gloria de reconquistar el suelo de la Pen?nsula y de reconstruir nuestra nacionalidad, ?l fue quien dio mayor avance en la reconquista de las obras del esp?ritu?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias
Blog: http://blogcindario.miarroba.com/index.php?a=info&b=60913
WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADs



La paz no se reduce a la ausencia de guerras

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 23:26
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios