Martes, 23 de enero de 2007
SETECIENTO A?OS DE NUESTRO CANTAR DE GESTA

M?o Cid Ruy D?az , por Burgos entr?,
en su compa??a, sesenta pendones;
sal?an a mirar mujeres y varones,
burgueses y burguesas por las ventanas son,
llorando de los ojos, tanto era su dolor.
De las bocas de todos sal?a una raz?n:
-??Dios, qu? buen vasallo si tuviese buen se?or!?
El Poema de M?o Cid.

EL POEMA DE MIO CID

El Poema de M?o Cid es el ?nico cantar de gesta cuyo texto ha llegado casi ?ntegro hasta nosotros, siendo el primer monumento de la literatura espa?ola. Una revisi?n de la figura del Cid, generalmente presentado como personaje legendario, ha sido iniciada ya por algunos historiadores. A partir de las cifras establecidas por Men?ndez Pidal sobre las parias que cobraba en Valencia, Antonio Ubieto ha esbozado una semblanza muy semejante a la aportada por las cr?nicas ?rabes: este h?roe de imperio, caballero en su caballo, apreciaba m?s el dinero que el honor. La visi?n actual del Cid le enfoca como caballero moz?rabe fronterizo, capaz de estar bien con cristianos y musulmanes, actuando a favor de unos u otros seg?n su conveniencia.

En 1779 el erudito Tom?s Antonio S?nchez public? por primera vez en su ?Colecci?n de poes?as castellanas anteriores al siglo XXV?, el texto del Poema del Cid, como le titul?. El c?dice parece ser una copia hecha en 1307 por un tal Per Abbat. En cuanto al poema, Men?ndez Pidal ha fechado su redacci?n en 1148; ?ltimamente parece cobrar importancia la tesis de Antonio Ubieto que retrasa cincuenta a?os como m?nimo su composici?n, acerc?ndola a la leva general que Alfonso VIII orden? para la campa?a de las Navas de Tolosa (1212). Seg?n Ubieto, el Poema habr?a sido compuesto por Per Abbat, al que da como seguro autor, con fines propagand?stico para facilitar la leva en Castilla. Sin embargo, Men?ndez Pidal, supone que ?ste es un mero copista y que, por tanto, la fecha es la de copia pero no la de redacci?n del texto primitivo. Sus autores, fueron, seg?n Men?ndez Pidal, al menos dos poetas, el m?s antiguo seguramente fue originario de la comarca de San Esteban de Gormaz y el otro de la de Medinaceli. En cualquier caso, ninguna de las investigaciones ha aportado pruebas concluyentes.

Los tres mil setecientos treinta versos de que consta el Poema, distribuidos en series asonantadas de medida variable, con predominio de versos de catorce s?labas y hemistiquios bien se?alados, se han dividido en tres partes, que corresponden al Cantar del destierro, el Cantar de las bodas y el Cantar de la afrenta de Corpes. En el primero se narra el destierro del Cid, quien se ve obligado a abandonar Castilla por decisi?n del rey Alfonso VI, que ha roto la relaci?n de vasallaje con el Cid. El manuscrito carece de los primeros versos y el texto se inicia con la marcha del Cid de su casa de Vivar y la llegada a Burgos, donde enga?a a los jud?os en el conocido episodio de las arcas llenas de arena. Acompa?ado de pocos y fieles vasallos, el Cid llega a Carde?a, en cuyo monasterio deja a su mujer e hija. Tras la despedida, que constituye uno de los momentos m?s emotivos de este Cantar, el Cid conquista Castej?n y Alcocer, hace tributaria la regi?n de Teruel y Zaragoza, avanza sobre las monta?as de Morella y prende al conde de Barcelona, al que liberar? generosamente tras humillar su vanidosa soberbia, la iron?a y el humor brillan en estos ?ltimos versos. En el Cantar de las bodas se narran las victorias del Cid, quien conquista Valencia, tras sitiarla durante dos a?os. Esto significa el enriquecimiento del monarca, que permite que la familia del Cid se vaya a Valencia. El episodio en que ?ste recibe a do?a Jimena y a sus hijas es uno de los momentos culminantes de la obra. En ?l se muestra la aut?ntica dimensi?n humana del h?roe y el sentido de su esfuerzo. Cuando se presentan ante Valencia las tropas del emir de Marruecos, el h?roe se alegra porque as? tendr? ocasi?n de mostrar ante su familia el esfuerzo de su brazo: ?afarto ver?n por sus ojos commo se gana el pan?. El progresivo enriquecimiento del Cid atrae la codicia de los infantes de Carri?n, pertenecientes a la alta nobleza leonesa, que, en el fondo, desprecian el linaje del h?roe pero aspiran a enriquecerse tambi?n a su lado. Piden al rey la mano de las hijas del Cid y, a pesar de la resistencia de ?ste, cuya desconfianza hacia los de Carri?n es patente, se celebran las bodas por decisi?n del monarca. El Cantar de la afrenta de Corpes comienza con el episodio del le?n, en el que los infantes de Carri?n muestran su cobard?a. Al volver a sus tierras en Le?n, dejan abandonados a sus esposas en el robledal de Corpes, de donde son rescatadas por F?lix Mu?oz, sobrino del Cid, que ha desconfiado de los infantes. El n?cleo de este Cantar est? formado por la demanda del Cid ante las cortes convocadas en Toledo. Estalla entonces la contienda social latente en el Poema; los infantes de Carri?n y su familia, pertenecientes a la alta nobleza de Le?n, desprecian al Cid, al que llegan a llamar ?maquilero? aludiendo a los molinos que pose?a en tierras de Vivar. El poeta muestra una s?lida formaci?n jur?dica al narrar la demanda civil y criminal planteada por el Campeador. Su triunfo en ella y en el subsiguiente desaf?o, en el que los caballeros del Cid derrotan a los infantes, representa la culminaci?n del proceso de recuperaci?n de la honra por el h?roe y, en sentido m?s amplio, el triunfo de la nobleza lograda por el esfuerzo personal sobre la aristocracia de sangre. El significado del Poema hay que buscarlo en los motivos que inspiran las actitud del h?roe. Su comportamiento est? siempre determinado por su circunstancia personal, esto es, la de un desterrado que ha de ganarse la vida ??l y sus compa?eros- con el esfuerzo de su brazo, es decir con el ?nico oficio que conoce un caballero medieval: la guerra. Por ello combate a los musulmanes y tambi?n a los cristianos si es necesario. El juglar exalta constantemente c?mo ?cre?e en ondra? el Campeador, y esta frase significa tanto ?enriquecerse? como ?lograr honor?. Perdida su condici?n de vasallo del rey Alfonso, el objetivo de la acci?n del h?roe es, por tanto, el enriquecimiento personal y de sus mesnadas. La veracidad del Poema consiste en responder a una verdad humana y a unas aspiraciones colectivas. Por eso los hombres que oyeron recitar estos versos hubieron de sentirse identificados con las actitudes y los comportamientos de los personajes. En esto ?y no en la veracidad de la peripecia argumental- consiste la historicidad del Poema. Su dominio de los recursos caracter?sticos del lenguaje ?pico hacen de este cantar de gesta una de las obras maestras de la literatura espa?ola, que finaliza con las segundas bodas de las hijas del Cid con los infantes de Navarra y Arag?n. El juglar entona entonces la loa final del Campeador que de simple desterrado sin nobleza ni hidalgu?a ha pasado a ser pariente de reyes. Y es que, como se canta en el Poema: ?Quando se?oras son sus fijas de Navarra e de Arag?n / hoy los Reyes de Espa?a sos parientes son?.

Francisco Arias Solis
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La primera condici?n para la paz es la voluntad de lograrla.

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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 21:18
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