Viernes, 02 de febrero de 2007
LA CUANTIFICACION DE LA LIBERTAD

?Marchad, marchemos, marchad,
abriendo al par los caminos
que van a la libertad.?
Rafael Alberti.

UNA MEDICION APROXIMADA DE LA LIBERTAD PUEDE HACERLA
TODO EL MUNDO.

?C?mo se mide la libertad? ?Cu?nta hay en cada situaci?n personal o colectiva? Se dir? que hablar de la libertad es muy vago; que lo que hay es libertades en plural. Adelantar? mi opini?n de que, siendo esto muy cierto, est? contrapesado por el hecho de que las libertades son sistem?ticas, referidas unas a otras, apoyadas unas en otras; es decir, que hay un sistema de las libertades, de manera que o hay libertad o no la hay; o en t?rminos menos extremados y m?s realistas, hay poca o mucha libertad, que se articula en cada caso en libertades plurales. Tiene, pues, perfecto sentido la cuantificaci?n de la libertad, su mensuraci?n.

Los que no gustan mucho de la libertad suelen descalificar las que se gozan en los pa?ses democr?ticos: dicen que esas libertades son ?formales?, y las contraponen a otras, que llaman ?reales?.

Es una curiosa idea de la realidad la que considera que la forma no le pertenece, y supone que las libertades que informan una sociedad y una manera de vivir no son ?reales?. La libertad de expresi?n, de asociaci?n, de elecci?n de los gobernantes, de residencia, de desplazamiento dentro del pa?s, de salida de ?l y regreso, de petici?n, de cr?tica, de elecci?n de profesi?n, ?no son reales?

Un par de observaciones urgentes. La primera: que si no hay libertades formales no hay ninguna libertad; ni siquiera la de pedirla, la de decir que falta, la de quejarse. Son las libertades formales las primeras, la condici?n de que puedan reivindicarse las dem?s, de que se pueda intentar conseguirlas. La segunda observaci?n es que para que haya libertades econ?micas tiene que haber recursos. Las libertades econ?micas son posibles cuando los individuos disponen de medios para el acceso a los bienes econ?micos, cuando pueden participar de la riqueza y as? realizar las libertades formales. Se dice, y no sin raz?n, que en la extrema pobreza -no digamos en la miseria- las libertades formales no son efectivas no tienen verdadera realidad. As? es, y por tanto interesa el aumento de la riqueza, unido a las ?libertades formales? que hacen posible el acceso a ella, la participaci?n en ella de todos los hombres y mujeres.

La consecuencia inevitable es que un sistema que reduce la creaci?n de riqueza, que compromete o disminuye la productividad, anula las ?libertades reales?, reduce a los hombres a un nivel econ?mico inferior en que no es posible la realizaci?n plena del sistema de las libertades.

Una cuantificaci?n met?dica de las libertades es compleja y dif?cil, y por supuesto no est? al alcance de cualquiera. Pero una medici?n aproximada de la libertad puede hacerla todo el mundo, y en pocos minutos de reflexi?n, con la precisi?n suficiente para no errar, para no enga?arse en la conducta pr?ctica, para poder valorar rectamente las expectativas. Basta con hacerse -de ser posible a solas, en silencio, sin consultar con nadie, haciendo acopio de sinceridad- tres preguntas. ?Cu?les? Estas: ?Qu? puedo hacer? ?Qu? no puedo hacer? ?Qu? me pueden hacer? Las respuestas a esas preguntas componen una imagen adecuada al estado real de la libertad en una situaci?n determinada.

A las primeras contesta, naturalmente, la lista o cat?logo de las libertades ?formales?, los derechos reconocidos y establecidos en las leyes: libertades jur?dicas, pol?ticas, religiosas, de expresi?n, asociaci?n, ense?anza, investigaci?n, desplazamiento, etc. Pero no menos que esa lista es esencial la de los recursos de todo tipo que la hacen posibles: libertad de expresi?n y publicaci?n si s? expresarme y escribir; libertad de desplazamiento si tengo dinero para viajar, libertad de ense?anza si tengo escuela, libertad de trabajo si puedo encontrar un empleo...

La segunda pregunta se refiere, por lo pronto, a las prohibiciones. Tal vez no puedo elegir a mis gobernantes; acaso no puedo afiliarme a un partido a mi gusto, porque no hay m?s que uno; o no puedo sindicarme; puede estar prohibido viajar a otra ciudad sin permiso oficial, o salir al extranjero; o publicar lo que se me antoje; o leer los libros y peri?dicos que me interesen; o reunirme con quien me plazca; o criticar a los ministros; o elegir mi profesi?n; o cultivar la literatura, la filosof?a, el arte seg?n mis personales preferencias. Pero hay que agregar otras formas de no poder hacer: porque no s? leer o escribir; porque cuando voy al mercado, mis bolsillos est?n vac?os; porque no dispongo de servicios sanitarios que curen mis enfermedades o remedien, hasta donde es posible, mis defectos; porque estoy abandonado en la enfermedad, el desempleo o la vejez.

La tercera pregunta, finalmente, es sumamente delicada, y casi siempre se pasa por alto. ?Qu? me pueden hacer? ?Qu? garant?as tengo de que mis derechos sean respetados, y si alguien los viola podr? recurrir eficazmente? ?Me pueden matar, detener sin motivo, encarcelar sin proceso, torturar? ?Me pueden secuestrar, herir, golpear, robar? ?Me pueden privar de mi nacionalidad, de mis derechos civiles , de mi pasaporte, de mi puesto de trabajo? ?Me pueden deportar, confinar, desterrar por una decisi?n arbitraria? ?Me pueden denunciar impunemente? ?Me pueden obligar a aceptar un partido, un sindicato, una religi?n, una ideolog?a, un caudillo indiscutible? ?Me pueden castigar o despreciar o excluir por mi raza., el color de mi piel, mi sexo, mis creencias?

Por ?ltimo, otra pregunta: ?Cu?nta ser? la libertad en Espa?a al terminar el primer decenio del siglo XXI? ?Qu? podr? hacer, qu? no podr? hacer, qu? me podr?n hacer? El horizonte presenta no pocas nubes; pero una cosa me alienta y me sirve de consuelo: la respuesta a esas tres preguntas depender? de lo que hagamos ahora; y eso s?, podemos hacerlo. Y como dijo el poeta: ?El futuro se gana / ganando la Libertad?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


La libertad no hace felices a los hombres, los hace sencillamente hombres.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 0:11
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