Domingo, 11 de febrero de 2007
EL AMOR ROM?NTICO

?-Yo soy un sue?o, un imposible ,
vano fantasma de niebla y luz;
soy incorp?rea, soy intangible;
no puedo amarte. ? ?Oh, ven; ven t?!?
Gustavo Adolfo B?cquer. .

UNA DOSIS MAYOR DE LIRISMO

El amor rom?ntico, en la literatura y, hasta donde puede colegirse, en la realidad, presenta una frecuente castidad, incluso cuando no se la considera un ?deber?. El amor distrae de la sensualidad o la pone en ?ltimo t?rmino. Se intensifica notablemente el papel de la imaginaci?n, muy limitado en la ?poca inmediatamente anterior. La presencia de la mujer es tambi?n mucho mayor que en el siglo XVIII.

La ?poca rom?ntica tiene estimaci?n por el amor ?desgraciado?, imposible, frustrado, no consumado. Los celos, que hab?an sido ?mal vistos?, signo de mala educaci?n, recobran su puesto y su dignidad.

Los g?neros literarios cambian de perspectiva: habr? otras preferencias, otras jerarqu?as que las dominantes en el siglo anterior. Hay un resurgimiento extraordinario de la poes?a l?rica, que es inmensamente popular y le?da por todos.

La novela hist?rica adquiere un cultivo antes desconocido ?en cambio, escasea la de asunto actual. Walter Scott tiene enorme ?xito y muchos imitadores. A Zorrilla se le debe, aunque no ?nicamente, un g?nero de gran influjo: la leyenda hist?rica. En Espa?a se vuelven los ojos al teatro del Siglo de Oro, con el que emparenta el rom?ntico, y al Romancero.

Se leen, por un p?blico muy amplio, novelas populares, muchas por entregas. El gran aumento de lectores de poes?a y de obras de ficci?n lleva a algo que ser? caracter?stico del Romanticismo: la interpretaci?n literaria de la vida real.

Es una ?poca de inseguridad, de luchas, de peligro, de vida a la intemperie, en que las formas consagradas est?n rotas y hay que llegar a otras nuevas. Hay una valoraci?n del hero?smo, que adquiere un significaci?n amorosa. El valor personal es frecuente y estimado.

Lejos de la seguridad racionalista, del despotismo ilustrado, de esta otra ?seguridad? que fue el utopismo revolucionario y fan?tico, los ojos inquietos se vuelven a la historia, a las formas variadas y cambiantes de la vida; se siente la necesidad de justificar la vida mediante la entrega a una causa o un amor.

El hecho de que en Espa?a hayan predominado en la ?poca rom?ntica el teatro en verso y la poes?a, con gran ventaja sobre la prosa, sin duda ha tenido un influjo profundo ?creo que nunca estudiado a fondo- sobre las formas del amor en la vida real. Una dosis mayor de lirismo se ha acumulado durante muchos decenios en la mente y el alma de los que han recibido esta interpretaci?n literaria del amor, si a esto se a?ade la aparici?n, justamente en los a?os del romanticismo, del sentido positivo de la palabra ?ilusi?n?, que en las dem?s lenguas ha conservado el ?nico tradicional, el negativo, como irrealidad o enga?o, se puede pensar que el mundo de lengua espa?ola ha recibido est?mulos l?ricos m?s intensos y prolongados que en otros pa?ses.

En todo caso, parece evidente que el Romanticismo fue una de las grandes etapas en el desarrollo y expresi?n de los sentimientos, muy especialmente de los amorosos, y en la realidad de lo que, por debajo de ellos, es la sustancia ?ltima del amor. Y como dijo el m?s rom?ntico de los poetas: ?^?Todo suceder?! Podr? la muerte / cubrirme con su f?nebre cresp?n, / pero jam?s en mi podr? apagarse / la llama de tu amor ?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


Se ama la libertad como se ama y se necesita el aire, el pan y el amor.

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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 19:58
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