S?bado, 24 de febrero de 2007
GERARDO DIEGO
(1896-1987)


?Manuel de Falla me lleva a la Alhambra.
-Que le ense?en Granada los amigos .
Pero a la Alhambra le acompa?o yo-.?
Gerardo Diego.


LA VOZ QUE BROTA DEL CORAZON

Gerardo Diego es el poeta. El hombre que ha entrevistado el misterio y que un d?a hizo esta afirmaci?n .??Qui?n que es no es social?? Y m?s sincera no puede ser en Diego si se tiene en cuenta que este fan?tico de la poes?a no tiene un solo verso insincero.

De entre los autores del 27, Gerardo Diego es, sin duda, uno de los m?s dif?ciles de situar en una est?tica o l?nea creativa m?s o menos uniforme. Su obra se caracteriza por una pluralidad de maneras voluntaria y querida por el poeta. Diego, como Lope es muchos Diegos. Quiz? por ello su obra repartida entre la ?Bodega y la Azotea? de su unitario laboratorio po?tico se somete a varios impulsos creadores y f?rulas expresivas.

Gerardo Diego nace en Santander el 3 de octubre de 1896. Estudia Filosof?a y Letras en la Universidad de Deusto y posteriormente en la de Salamanca y Madrid, donde hace el doctorado. En 1920 obtuvo la c?tedra de Lengua y Literatura en el Instituto de Soria, y sucesivamente ense?? la misma asignatura en los Institutos de Gij?n, Santander y Madrid. En diciembre de 1921 conoce personalmente a Vicente Huidobro, inici?ndose una fruct?fera amistad personal y est?tica. En1925 -ex aequo con Alberti- obtuvo el Premio Nacional de Literatura. Fue uno de los m?s activos organizadores del Homenaje a G?ngora que celebr? la generaci?n en 1927, con motivo del centenario del gran poeta cordob?s. En diciembre de ese a?o lanza la revista Carmen, desde Gij?n. Particip?, con Juan Larrea y Huidobro, en el movimiento creacionista. En 1931 se adhiere a la Agrupaci?n al Servicio de la Rep?blica, creada por Ortega, Mara??n y P?rez de Ayala. En julio de 1934 se casa con Germaine Marin en Toulouse. En 1947 es elegido miembro de n?mero de la Real Academia Espa?ola. En 1979 -ex aequo con Borges- obtuvo el premio Cervantes. Tras dejar lista para la imprenta su esperada poes?a completa, Gerardo Diego muere el 8 de julio de 1987 en su casa madrile?a de Covarrubias, cesando para siempre el incansable pesta?eo del poeta ni?o asombrado por el mundo.

Su biograf?a personal y po?tica resulta ejemplar. Es, por ejemplo, uno de los m?s claros exponentes del poeta-profesor, y, paralelamente a Alberti (poeta-pintor), el poeta-m?sico del 27. La apelaci?n a la m?sica es una aut?ntica nota distintiva de su quehacer po?tico y de sus concepciones l?ricas: ?Y un asirse y plegarse / a la m?sica hermana / para bien orientarse / en la libre ma?ana?.

Sin embargo, Diego, como Aleixandre y D?maso, no se march? al exilio, exager?ndose las razones pol?ticas y minimiz?ndose las personales e ?ntimas. As?, se trajeron y llevaron ciertas concesiones al R?gimen constituido tras la guerra y no se record? su adhesi?n liberal en los primeros a?os treinta a la asociaci?n de intelectuales que foment? el advenimiento de la Rep?blica o no se valoraron sus profundos sentimientos religiosos dif?cilmente conciliables con la barbarie de la guerra.

A lo largo de m?s de sesenta a?os de creaci?n, Gerardo Diego ha elaborado una obra extensa y multiforme: El romancero de la novia, Imagen, Soria, Manual de espumas, Versos humanos, Equis y Zeda, Angeles de Compostela, Limbo, Biograf?a incompleta, Paisaje con figuras, Egloga de Antonio Bienvenida, Amor solo, Mi Santander, mi cuna, mi palabra, Odas morales, La fundaci?n del querer, Cementerio Civil, Poes?a de creaci?n... ?Lo primero que llama la atenci?n en la poes?a de Gerardo Diego a quien la considera en su conjunto -dec?a D?maso Alonso- es su variaci?n, sus variaciones?.

La primera ?manera? de Gerardo Diego revela una influencia bien asimilada de Juan Ram?n Jim?nez. La poes?a de El romancero de la novia es una poes?a sencilla y sentimental, con cierto intimismo becqueriano. Diego inicia pronto su aventura vanguardista. Muy tempranos son sus contactos con el ultra?smo y sus colaboraciones en revistas como Grecia, Cervantes y Alfar. Su experiencia parisina de 1922, invitado por Huidobro, le permite asimismo, conocer de cerca el creacionismo. Fruto de todo ello son una serie de libros que, de Imagen (1922) a Cementerio civil (1972) trazan m?s de medio siglo de poes?a de creaci?n.

Realmente Gerardo Diego es un fan?tico. ?Es un fan?tico de la causa -nos dijo Pedro Salinas-. La causa es la poes?a. La muy antigua o la muy moderna, la de Soto de Rojas o la de Huidobro, la de Lope o la de Juan Larrea?. Por tanto, no es extra?o que la obra po?tica de Diego ofrezca no pocas dificultades. Tampoco es f?cil de orientarse en una lista que roza el medio centenar de t?tulos .

El bloque cuantitativamente m?s importante de la producci?n po?tica de Gerardo Diego se acoge a la categor?a de lo que ?l llamaba poes?a relativa, y que tal vez, podr?a llamarse poes?a de expresi?n. Pero toda su poes?a, lo mismo el verso tradicional, que el puro experimento l?rico, brotan humanamente del coraz?n. Y como dijo el poeta: ?No amigos m?os. Vuelva la armon?a / y el bienestar de los claveles. / Mi coraz?n amigos fue alg?n d?a / tierno galope de corceles?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


Jam?s hubo una guerra buena o una paz mala.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 18:30
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