Mi?rcoles, 11 de abril de 2007
MANUEL AZA?A
(1880-1940)

?El Estado no puede pensarse m?s que en funci?n del Derecho, del derecho del hombre, del hombre libre.?
Manuel Aza?a.

LA VOZ DEL ESPIRITU REPUBLICANO

?Desde este momento, octubre de 1931 -afirmaba Ramos-Oliveira-, Aza?a es la Rep?blica y la Rep?blica es Aza?a?. Manuel Aza?a fue considerado como encarnaci?n del esp?ritu republicano y esto que se consider? as? en la propia vida de ?l, ha ido adquiriendo, con el paso del tiempo, un consenso mayoritario, hasta el punto que la Segunda Rep?blica viene a identificarse con la figura de Manuel Aza?a en la opini?n p?blica. Es obvio que esa identificaci?n tiene su causa m?s inmediata en los puestos de responsabilidad -sobre todo, la reiterada ocupaci?n de la Presidencia de la Rep?blica- que Aza?a desempe?? entre 1931 y 1939, pero tergiversar?amos gravemente su significado pol?tico-intelectual si lo limit?semos a eso, pues la realidad m?s bien fue lo contrario: Aza?a ocup? la Presidencia de la Rep?blica porque era el hombre que mejor encarnaba su esp?ritu y su sentido.

De acuerdo con lo acabado de indicar, toda la vida de Aza?a puede considerarse como una larga y dif?cil preparaci?n para el importante papel que el destino hist?rico le reservaba en los a?os posteriores a dicha fecha. Las bases arrancan desde su mismo nacimiento en Alcal? de Henares, el 10 de enero de 1880, dentro de una familia de larga estirpe liberal; los primeros estudios en dicha ciudad y luego continuados en la Universidad Mar?a Cristina de El Escorial, entre los trece y los dieciocho a?os, donde cursar? estudios de Derecho; el reflejo literario de estos a?os lo encontramos en su novela autobiogr?fica El jard?n de los frailes (1927). Se licencia en Derecho en la Universidad de Zaragoza e inmediatamente obtiene el doctorado en la de Madrid con su tesis La responsabilidad de la multitud (1900). Tras unos a?os que vive en Madrid y se dedica a administrar sus tierras en Alcal?, oposita a letrado a la Direcci?n General de Registros y Notariado, puesto que consigue y del que conseguir? vivir, tras la p?rdida de su patrimonio. En 1911 obtiene una beca de la Junta para Ampliaci?n de Estudios con destino a Par?s, donde estudiar? derecho civil franc?s e historia jur?dica francesa. En 1913, ya de regreso a Madrid, es elegido secretario del Ateneo, alternando el estudio y algunas actividades pol?ticas. En 1918 se presenta como candidato a diputado del Partido Reformista por Puente del Arzobispo, siendo derrotado; volver? hacerlo en 1923, perdiendo de nuevo las elecciones. Entre 1919 y 1920 viaja otra vez a Par?s, colaborando en El F?garo y El Imperial. Al regresar en 1920 funda la revista La Pluma con quien ser? su cu?ado, Cipriano Rivas-Cherif, publicaci?n que mantendr? hasta 1923, pasando ese a?o a dirigir Espa?a hasta que al a?o siguiente la revista tiene que suspenderse por su oposici?n a la dictadura. En los a?os de la dictadura se dedicar?, sobre todo, a escribir, alcanzando el Premio Nacional de Literatura con su escrito Vida de don Juan Valera (1926).

El 27 de febrero de 1929 contrajo matrimonio con Dolores Rivas-Cherif, veintid?s a?os menor que ?l. En 1930 alcanza la presidencia del Ateneo de Madrid, participa en el Pacto de San Sebasti?n como representante de su grupo pol?tico. A partir del 14 de abril de 1931 inicia su ascendiente vida pol?tica: ministro de la Guerra, presidente del Consejo de Ministros, presidente de la Rep?blica. Durante estos a?os, Aza?a no abandona su actividad literaria, principalmente mediante la redacci?n de sus Memorias pol?ticas. Adem?s, en 1932, estrena su obra teatral La Corona en un teatro barcelon?s; en 1935 publica su libro Mi rebeli?n en Barcelona, en 1937 escribe La Velada de Benicarl?, su libro quiz? m?s representativo que constituye un aut?ntico testamento intelectual.

Una parte important?sima de la producci?n literaria de Aza?a son discursos, dada su ?vocaci?n oratoria? que le convirtieron en uno de nuestros m?s grandes oradores del siglo XX, lo que justifica el juicio de Salvador de Madariaga: ?Aza?a ha sido el orador parlamentario m?s insigne que ha conocido Espa?a?.

Manuel Aza?a fue el hombre destinado por la historia a poner en marcha todo el potencial transformador y ut?pico impl?cito en el r?gimen republicano. ?Ese fue el error de Aza?a -escribe Araquistain-, su bella utop?a republicana?. Manuel Aza?a muere en el exilio, en la ciudad francesa de Montauban, el 3 de noviembre de 1940.

En su famoso discurso del 18 de julio de 1938, uno de los discursos m?s notables de toda nuestra historia pol?tica, Manuel Aza?a se dirige a todos los espa?oles, sean de uno u otro lado, y dice: ?Es obligaci?n moral, sobre todo de los que padecen la guerra, cuando se acabe como nosotros queremos que se acabe, sacar de la lecci?n y de la musa del escarmiento el mayor bien posible, y cuando la antorcha pase a otras manos, a otros hombres, a otras generaciones, que se acordaran, si alguna vez sienten que les hierve la sangre iracunda y otra vez el genio espa?ol vuelve a enfurecerse con la intolerancia y con el odio y con el apetito de destrucci?n, que piensen en los muertos y que escuchen su lecci?n: la de esos hombres, que han ca?do embravecidos en la batalla luchando magn?nimamente por un ideal grandioso y que ahora, abrigados en la tierra materna, ya no tienen odio, ya no tienen rencor, y nos env?an, con los destellos de su luz, tranquila y remota como la de una estrella, el mensaje de la patria eterna que dice a sus hijos: Paz, Piedad y Perd?n?.


Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


La libertad no hace felices a los hombres, los hace sencillamente hombres (Aza?a).

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 19:17
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