Viernes, 20 de abril de 2007
LAS MINOR?AS LECTORAS

?Hoy como ayer, ma?ana como hoy,
?y siempre igual!?
Gustavo Adolfo B?cquer.

BUEN LECTOR Y BUEN ESCRITOR
CASI SIEMPRE VAN JUNTOS

Aquella pregunta parad?jica de Larra: ?En Espa?a no se lee porque no se escribe o no se escribe porque no se lee?, sigue teniendo todav?a vigencia equ?voca. Claro es que en Espa?a ahora, hoy como ayer, se lee y escribe tanto, y podr?a a?adirse que tan mal, como en cualquier parte del mundo. Las minor?as lectoras o escritoras son aproximadamente las mismas que fueron. Y si hay desproporci?n con las de otros pa?ses europeos, tambi?n hay, con el pasado remoto, equivalencias. Y en cuanto a la inmensa mayor?a de habladores y charlatanes creo que se ha variado bastante poco. Todo el mundo habla. Casi nadie escucha. Y algunos leen. Otros pocos escriben.

Desde el ?yo escribo como hablo? de Juan de Vald?s, que se?al? el rumbo hablado y escrito, desde el Renacimiento a nuestra mejor literatura, hasta hoy, en Espa?a, se lee y se escribe mucho menos que se habla. Cosa, por otra parte, natural y que en todas partes sucede. Lo que importa es averiguar c?mo lo escrito, lo le?do y lo hablado se corresponden. Y no si se lee mucho, o se escribe mucho, o poco, sino el ?qu? y ?c?mo?. ??Para qui?n se escribe??, se preguntaba Malraux por los a?os dram?ticos del mil novecientos treinta y tantos al cuarenta. ?Pues qui?nes leen? Pues, ?se lee y se escribe para alguien? Nietzsche dec?a que escrib?a ?para todos y para ninguno?. Cosa bastante cierta y que puede afirmar cualquier escritor. Pero al mismo tiempo, nos dec?a que hab?a que ?escribir con sangre?. Lo que es menos frecuente desde luego.

Pregunt?monos, siguiendo el equ?voco decir de nuestro Larra: ?se lee porque se escribe o se escribe porque se lee? Porque si es verdad que se aprende a escribir leyendo, no es menos verdad que escribiendo es como mejor se aprende a leer. Buen lector y buen escritor casi siempre van juntos. Hay que desconfiar de los escritores que no leen o que dicen que no leen; mienten o est?n a dos pasos del peor charlatanismo palabrero.

Nuestro viejo pa?s es poseedor de una extensa y profunda, riqu?sima herencia cultural, lo que quiere decir que atesora -en pie o en ruinas- admirables ?obras de arte? y pensamiento. En bien instaladas bibliotecas se guardan millones de libros que una vida humana dedicada exclusivamente a la lectura no alcanzar?a a leer siquiera en una mil?sima parte, sin embargo, el conjunto o conjuntos elegidos de ese inmenso caudal forma series de much?simo menor volumen y asequible, por tanto, el estudioso o al lector cualquiera que curiosea entre tantos libros aquellos que responden a su inter?s.

Hoy, ahora, como ayer, como antes, una actitud rebelde ante la cultura tradicional adopta una voluntad decidida de rechazo total de esos heredados tesoros, cuya eficacia viva depende de quien los hereda; por lo que dijo Goethe que la cultura ?se conquista?. Y como la vida y la libertad, d?a a d?a, cada d?a. Pero tambi?n hubo, dir?amos, tras los conquistadores (humanistas del Renacimiento) sucesivos ?colonizadores?, y sus consiguientes ?explotadores? de esas inmensas, riqu?simas herencias de arte y pensamiento. Conquistadores y colonizadores de esos mundos espirituales, leen, escriben, hablan. El lenguaje en que se lee, se escribe y se habla, pertenece a esa herencia misma, a su tradici?n viva; le?da, escrita, hablada. Tradici?n es lenguaje vivo. En el espacio y en el tiempo. Piedras que hablan como los libros. Libros que hablan como las piedras. ?Lenguaje que es paisaje, paisaje que es lenguaje?, escribi? Unamuno; ?historia que es naturaleza, naturaleza que es historia?. Se escribe, se lee, como se habla. S?, pero, ?c?mo?. Al ?escribo como hablo? de Vald?s, podemos a?adir otro dicho cercano: el del poeta andaluz Juan Ram?n Jim?nez cuando dec?a: ?yo escribo como mi madre habla?. Justo. Se habla, se escribe, se lee, oyendo, escuchando. Para lo que hace falta cultivar muy singularmente el o?do, ese tercer o?do del que nos dijo Nietzsche que percibe la ?armon?a a su superior?. Y no solamente, pensamos, en la poes?a, sino en la historia. O?r, escuchar, primero; hablar, escribir, leer, despu?s. El espa?ol parece que tiende por naturaleza, o h?bito natural, a ver, a mirar mucho, y a escuchar poco. En general podr?a decirse que lee poco, escribe menos, y habla mucho, y casi siempre mal. Y muy pocas veces ?de o?das? sino m?s bien ?de vistas?; y hasta de lo que vio y no oy?. Lectores, escritores, habladores, de m?s vista que o?do me parece a m? que solemos ser los espa?oles. ?Visionarios por esto? ?So?adores? No s?. Lo que me parece es que eso de darle un ?vistazo? a las cosas como a los libros es muy caracter?stico espa?ol.

?Las paredes oyen? en Espa?a, seg?n dicho vulgar y popular; oyen, pero no escuchan. De aqu?, aquel viejo cantar: ?T? me est?s oyendo hablar / como las paredes oyen: / oyendo sin escuchar?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
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El futuro se gana, ganando la libertad.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 7:50
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