S?bado, 28 de abril de 2007
LOS IRACUNDOS

?Y al fin correr?is la suerte
de los que matando llegan
a dar a su vida muerte.?
Rafael Alberti.

LO TERRIBLE DE LA IRA ES LA OBNUBULACION
DEL PENSAMIENTO

Si me preguntan cu?l es el espect?culo m?s aflictivo que el hombre proporciona de s? mismo, yo dir?a que el del hombre arrebatado por la ira. Ya s? que se buscan justificaciones y cada uno de nosotros, cuando la ira nos agarra del cuello, cree tener una base racional y justificadora. ?No se llega a hablar, incluso, de una ?ira santa??

Ninguna excusa es v?lida. Ni siquiera la de Mois?s cuando, de acuerdo con el relato b?blico, convirti? en polvo las Tablas de la Ley. Significativo episodio, por cierto. Cada vez que el furor nos arrebata, hay una Ley- y a veces ?La Ley?- que desaparece.

No es la ?paciencia? la panacea contra la ira. Lo que produce la pasi?n iracunda, sino la ?parcialidad?. He dejado de ir al f?tbol -que, a veces, es un vistoso espect?culo- afligido de ver a algunos amigos m?os congestionarse hasta salt?rseles los ojos, empe?ados en convencerme de que los once de ?su? equipo eran once perfectos ?gentlemen?, mientras ?los otros? abrigaban tenebrosos designios homicidas. Lo terrible de la ira es la obnubilaci?n del pensamiento.

Como en ciertas enfermedades de la visi?n, en las que el ojo deja de percibir determinados colores, as? tambi?n el iracundo es un ciego parcial para cuanto le rodea. De esta visi?n mutilada surge una visi?n deformada de las cosas que -y esto es lo m?s grave- intenta imponerse a los dem?s.

Todo dentro de un encadenamiento en apariencia l?gico, porque si el iracundo se cree en posesi?n de su verdad, creer? actuar de acuerdo con su conciencia, intentando imponer a los dem?s lo que para ?l es la m?s pura certeza. De ah? que, entre nosotros, sea tan peligroso aquel que quiere, a viva fuerza, hacernos felices.

La iracundia en los pueblos se llama la guerra. Y lo que m?s aflige no es el hecho mismo, el brutal enfrentamiento de los aviones, de los tanques y de las ametralladoras, sino la estremecedora velocidad con que las gentes se apresuran a ?parcializarse?, a declararse, resueltamente, por uno u otro bando. A justificar la actitud de ?unos? y a denostar la de los ?otros?. A silenciar las crueldades de los primeros y a gritar estent?reamente la de los segundos. A ?tomar partido?, es decir, a ?partir? su alma de manera que s?lo vea la porci?n que su propia iracundia le deja percibir. Lo grave de la iracundia no es s?lo la guerra, sino la mutilaci?n an?mica que comporta. Y como dijo el poeta: ??Quer?is la guerra? No iremos. / Con la paz entre las manos / por arma os enterraremos. / ?Paz al mundo! Corazones / arrebatados y unidos / de millones y millones. / Paz para toda la gente. / Se abran y cierren los ojos / del d?a tranquilamente?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias

Ser? vano el intento de humanizar las guerras. Lo humano es evitarlas.


Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.

Gracias
Publicado por Franciscoariassolis @ 18:54
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