Mi?rcoles, 02 de mayo de 2007
EL BIEN LEER

?Dejar?a en este libro
toda mi alma.?
Federico Garc?a Lorca.

TIEMPO Y LECTURA

Hace m?s de un siglo que Edgard Alland Poe escrib?a: ?La enorme multiplicaci?n de libros, de todas las ramas del conocimiento, es uno de los mayores males de nuestra ?poca?. El hombre se haya perdido entre tantos libros. Quiz? se tilde de b?rbaro a cualquiera que se atreva a insinuar que la abundancia de libros sin m?s, puede ser tan lesiva para la cultura como la escasez. Pero es un hecho que la copiosidad creciente del material impreso que solicita a diario nuestra atenci?n y nos hace llamada a gritos desde los escaparates, colocan al hombre moderno en un apuro. Bien mirado es un problema de distribuci?n: lo que hay que distribuir es el tiempo. Se trata de leer muchos m?s libros de los que le?a un cl?rigo del siglo XIII, un culto del siglo XVII o un enterado del siglo XIX, dentro de las mismas veinticuatro horas del d?a.

A primera vista, pues, el problema se plantear?a as?: ?C?mo se las puede componer el hombre de hoy para leer tanto libro en tan poco tiempo?

Una de las cuestiones, a escala mundial, que caracterizan nuestra ?poca, es la falta de tiempo. La mayor?a de personas nos salen con la usada monserga: ?Si, pero tengo tan poco tiempo... Ando tan mal de tiempo...? Y el caso es que nadie duda de esa afirmaci?n sea el que fuere el que la profiera.

?De qu? le sirve entonces -me pregunto-, al hombre moderno, tanto y tanto ingenio que le han inventado o se ha inventado, para hacerse m?s tiempo, para defenderse del tiempo? La jornada de 35 horas, el motor de explosi?n, la electr?nica, la inform?tica, el hablar a distancia.

Nos tememos que quiz? el hombre que cree encontrarse apurado para leer, por cortedad de tiempo, se enga?a miserablemente, en el supuesto de que no quiera enga?arnos; le faltan no el tiempo, s? las ganas. El querer, la preferencia. No hay que desahogarse, carg?ndole todas las cuentas al tiempo, el gran pagano. La verdad podr?a ser que lo que ha cambiado, m?s que la disponibilidad de las horas, es la consideraci?n de las cosas y su valor respectivo.

No obstante, no puede negarse la tremenda realidad del conflicto en que se afrontan tiempo y lectura, los libros que esperan y que se cuentan por millares, y las horas que tenemos, que no pasan, ni en este siglo XXI, de veinticuatro al d?a.

Lo que conviene es conformarse con el tiempo que no es dado, por tanto, no queda m?s remedio que no leer m?s libros que los que podamos leer. ?Que no puedan ser muchos? Pues que sean buenos. Pocos libros bien le?dos mejor que muchos le?dos malamente.

Por desgracia la ?poca que vivimos no se aparece como inclinada y propensa al bien leer. Millones y millones de personas afanadas sobre una tarea, se mueven ante que por la perfecci?n de su trabajo por despachar, por salir del paso, por cumplir; por acabar su faena, aunque no la acaben, es decir, la perfeccionen. Bien a la vista est? la causa: no hay tiempo para la perfecci?n. ?Ser? posible, en un mundo donde casi todo se hace de cualquier modo, aspirar a que hagamos una cosa bien, leer? Prestemos atenci?n a lo que dice el poeta: ?Despacio y buena letra: / el hacer las cosas bien / importa m?s que el hacerlas?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


Donde mora la libertad, all? est? mi patria.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 18:46
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