Viernes, 11 de mayo de 2007
CONCHA M?NDEZ (1898-1986)

?Ven a m? que vas herido
que en este lecho de sue?os
podr?s descansar conmigo.

Ven, que ya es la media noche
y no hay reloj del olvido
que sus campanadas vierta
en mi pecho dolorido.?
Concha M?ndez.

LA VOZ DE LA SIRENITA DEL MAR

?Concha M?ndez era la ni?a desarrollada que ve?amos, adolescentes -escrib?a Juan Ram?n Jim?nez , en el pr?logo de Vida a Vida-, con malla blanca, equilibrada de alambre en el casino de verano; la que sub?a con blusa de marinero del aire, prologuista de la aviaci?n, en el trapecio de Montgolfier cabeceante y recortaba su desnudo chiquito blanco negro sobre el poniente rojo; la sirenita del mar que sonre?a secreta a los mocitos en su nicho de cristal, acuario esmeraldino, entre algas corales y otras conchas; la campeona de nataci?n de jiu-jitsu, de gimnasia sueca. La hemos encontrado en el Polo, el Ecuador, el cr?ter de Momotombo, la mina de T?rsis?. Y el novelista Jos? D?az Fern?ndez nos contaba: ?Veintitr?s a?os, campeona de nataci?n en los veraneos de San Sebasti?n, automovilista del Madrid deportivo, risa trepidante en las tertulias vanguardistas. Y, al fin, poetisa. Esta es una muchacha actual, ce?ida y tensa por el deporte y el aire libre?.

Concha M?ndez Cuesta nace en Madrid el 27 de junio de 1898, viajera infatigable, amiga y compa?era de la mayor?a de los que constituyeron la Generaci?n del 27. En 1931, Federico Garc?a Lorca le presenta en la granja El Henar, a Manuel Altolaguirre. Desde este momento inician una interesante labor en com?n, cuyo primer fruto fue la imprenta del hotel Arag?n, donde editaron la revista H?roe, que cont? con la colaboraci?n de Juan Ram?n Jim?nez, Unamuno, Salinas y Guill?n. En 1932 contrae matrimonio con Manuel Altolaguirre, en una iglesia madrile?a de Chamber?. Fueron sus testigos Garc?a Lorca, Juan Ram?n Jim?nez, Guill?n, Cernuda. El matrimonio se instala en Madrid, en el n?mero 35 de la calle Viriato. Al a?o siguiente, muere, al nacer, su primer hijo. Parte para Londres, acompa?ando a su marido. Fundan la revista 1616 en recuerdo al a?o de la muerte de Cervantes y Shakespeare y con la pretensi?n de aproximar la cultura de los pa?ses. En 1935 nace Paloma Altolaguirre en Londres. Regresan a Madrid y en la misma calle Viriato, en el n?mero 73, instalan una nueva imprenta denominada ?La Ver?nica?. Prosiguen su labor editora y confeccionan Caballo Verde para la poes?a, revista dirigida por Pablo Neruda. En 1937 colabora con distintos poemas en Hora de Espa?a. Se traslada con su marido y su hija a Par?s, donde les recibe cordial y generoso Paul Eluard. Publica en Hora de Espa?a su pr?logo de El Solitario, drama po?tico en tres actos. En 1939 abandona Par?s rumbo a Am?rica. En la Habana Concha y Manuel se detienen y permanecen all? hasta 1943. Reanudan con fervoroso entusiasmo, sus actividades literarias y fundan una nueva imprenta denominada asimismo, ?La Ver?nica? y una colecci?n po?tica que llaman ?El ciervo herido?. En 1943 parten para M?xico. En 1944 se separa de Manuel Altolaguirre. Concha M?ndez permanece en M?xico hasta su muerte, ocurrida en diciembre de 1986.

Concha M?ndez public? su primer libro en 1926, con el t?tulo de Inquietudes, dos a?os despu?s aparece Surtidor, en ambos se aprecia cierta influencia de Alberti y Cernuda, especialmente del primero, cuya poes?a le marcar? durante casi toda su obra. A finales de 1929 viaja a Uruguay y Argentina donde publica su tercer libro Canciones del mar y tierra. Visita Francia e Inglaterra. En marzo de 1932 aparece su cuarto libro Vida a Vida y en 1936`ve la luz Ni?o y sombras. En Cuba publica su sexto libro Lluvias enlazadas, que incluye casi todo los poemas de Vida a Vida. En 1944 publica en M?xico Villancico de Navidad y Sombras y sue?os. Despu?s de muchos a?os sin publicar poes?a, aparece en 1979 Vida o r?o, su ?ltimo libro.

Que su condici?n de mujer -en un mundo como el de entonces, dominado por los hombres- perjudicase a Concha M?ndez, es seguro, tambi?n que estuviera siempre a la sombra de hombres de brillante porvenir (Bu?uel, Alberti, Lorca, Cernuda, Altolaguirre), y no menos, que acabara en el exilio o que perteneciera a una generaci?n dominada por un grupo m?s o menos conjuntado de excelentes poetas. Por eso, que su fama literaria, las ediciones con que su obra cuente y los estudios consagrados a ella no sean los que sin duda merece tampoco debe extra?ar.

En M?xico, los poetas malague?os Emilio Prados y Manuel Altolaguirre resucitaron de nuevo Litoral con Jos? Moreno Villa, Juan Rejano y Francisco Giner de los R?os. En aquel resucitado Litoral, la voz de Concha M?ndez nos dec?a: ?En las aguas de estanque / donde el cielo se refleja, / hab?a otro cielo de agua / con misteriosas estrellas. / Me sent? al borde. La muerte / hab?a tendido velas. / Me pareci? como un barco / que la inmensidad nos lleva...?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
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Jam?s hubo una guerra buena o una paz mala.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 20:37
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