S?bado, 12 de mayo de 2007
EMILIO PRADOS
(1899-1962).

?-?Luna tendida en el monte?
-?Luna de pie sobre el mar!
...Y el coraz?n, que va y viene
remando en la soledad...?
Emilio Prados.

LA MAR DE SOLO

Prados so?aba que navegaba hacia Espa?a por el mar de su soledad. Regresaba a Espa?a sin saber de que lado iba a quedar su pa?s, si descansando sobre el ayer, si levantando sus brazos al ma?ana. As? llegaba Emilio Prados hasta Espa?a. Cada d?a al despertar, el poeta malague?o ve?a que en ese mar tan suyo quedaba hundida y rota la barca de sus sue?os.

?En febrero de 1939 -escrib?a Emilio Prados- pas? a Francia y desde este pa?s al de M?xico, en donde despu?s de haber trabajado mucho en algunas empresas editoriales y despu?s de trabajar infinidad de proyectos irrealizados, vivo en la actualidad solo con mi poes?a y con mi responsabilidad de hombre en la tierra. ?20 a?os casi! separado de mi Espa?a, pero vivi?ndola cada vez con m?s fuerza profunda. ?He sufrido mucho? Recuerdo a Federico que me dec?a de broma siempre ?Emilio Prados ?un hombre que ha sufrido mucho! y recuerdo otra broma de Alberti -?premonici?n tambi?n?- ?Emilio te ver?s en el exilio? (Buscando el verso dio en lo cierto). Pero es el caso que aqu?, hoy, a los 60 a?os, sigo siendo el ni?o que comenz? con su ?cuerpo ?aislado? perseguido? y en ?l estoy, como al nacer, nost?lgico de ?un no s? que? que a veces tiene forma de Espa?a, a veces del mundo entero...?

Dar?o Carmona malague?o, unido a Prados, desde las horas primeras del alumbramiento de la revista Litoral contaba que Emilio era ?la desdicha sonriente? porque era un hombre al que le suced?an las grandes tragedias y grandes dramas, pero siempre los tomaba con un sonrisa abierta y nunca se le ve?a lo que se llamaba triste. ?El nadaba mucho -nos dec?a Dar?o-, largamente, nadaba despacio, pero muy bien, e iba abrazando a cada medusa -en M?laga le llaman ?agua mala?- que ve?a, la besaba y la abrazaba... y a la vuelta con el ?cido f?rmico ten?a el pecho en carne viva. Pero esto no lo contaba como tragedia. Nos mostraba su pecho y explicaba qu? hab?a hecho y segu?a su vida?.

El 24 de abril de 1962 muri? en M?xico este poeta tan malague?o y tan espa?ol. All? se qued? Emilio despu?s de vivir risue?amente -heroicamente- su soledad; una soledad querida, hecha adrede para su poes?a y para ?l. ?Yo tengo que vivir y morir solo?, replicaba a quienes se dol?an de su solitario existir. Renunci? a recorrer el tiempo para quedarse as?, dentro de ?l, a riesgo de ahogarse en su infinitud. Mas encontr? el centro de su tiempo, ese centro en que el tiempo se abre hacia adentro y hacia el m?s all?.

Los amigos que le acompa?aron hasta el fin no lamentaban s?lo la p?rdida del extraordinario poeta, el de Vuelta, M?nima muerte, Memoria del olvido, Jard?n cerrado, R?o natural, La piedra escrita, etc., sino tambi?n el hombre bueno de una bondad que extra?aba, por lo inusitada y aut?ntica.

Y es que Emilio vivi? su poes?a y de su poes?a hasta unos extremos dif?ciles de igualar. Austeridad rayana en la pobreza. Soledad a ultranza, pero sin que una y otra opacaran la luminosidad natural de su esp?ritu, ni obstruyeran lo m?s m?nimo el generoso fluir de su ser hacia los dem?s. Porque entre sus rasgos m?s notables est? su conciencia del pr?jimo; su falta casi total de ego?smo. Y anotemos tambi?n que su m?s delicada atenci?n iba de preferencia a los humildes, a los seres indefensos, principalmente a los ni?os. Ello le conduce hacia el romancero tradicional, forma po?tica que considera m?s adecuada para cantar la miseria de su entorno y la injusticia que siente como algo propio; en especial cuando estalla la revoluci?n de Asturias en 1934 y compone, tras los horrores de la represi?n, su Llanto de octubre.

Emilio Prados nace en M?laga el 4 de marzo de 1899. Viaj? por Suiza; estudi? en Friburgo y despu?s en Madrid en la Residencia de Estudiantes. Fundador, junto con Altolaguirre, de la revista Litoral. Actu? como promotor y aglutinador de las nuevas corrientes puristas. Fue por medio de su empresa editora como se dieron a conocer los poetas del 27. No conviene olvidar que en los Suplementos de Litoral publicaron sus primeros libros Aleixandre, Altolaguirre, Cernuda y Prados, y sus segundos libros Garc?a Lorca y Alberti. Y que fue Litoral donde qued? plasmado el homenaje de la Generaci?n del 27 a don Luis de G?ngora, colaborando entre otros, nada menos que Manuel de Falla, Juan Gris y Pablo Picasso.

?En plena inquietud y nueva desorientaci?n -dec?a Emilio Prados-, lleg? el a?o de nuestra guerra, cogi?ndome en el territorio de la Rep?blica donde permanec? fiel a m? mismo y a mi discontinuo descontento?.

A partir de Vuelta toda la obra de Prados, presenta una rara y continuada unidad que le convierte en una especie de mon?logo casi alucinante. La muerte y la soledad son las entidades que nutren ese mon?logo. La nostalgia m?s tarde, se incorpora a ellas, cuando la tierra y el mar perdidos se hacen presencia obsesionante. ?La soledad me persigue -le escribi? a Jos? Luis Cano en una carta- con su gran voz sin sonido... Tanto trabajo, tanta miseria, tanta falta de Dios, terminan por matarte... Y as? creo que estoy, muerto...?


Emilio Prados, l?rico de la muerte y de la soledad, poco despu?s de su llegada a M?xico, escribi?: ?Quien quiera estar vivo / empiece a morir?. Y su mar se tendi? sobre la arena a esperar...

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias
WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADs


Por esa libertad bella como la vida.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 7:44
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