S?bado, 12 de mayo de 2007
LOS MANIPULADORES

?Tierra de santos y de cantos,
de santeros y copleros,
de bailaoras y toreros,
de maravillas y de espantos.

Y de tantos y tantos y tantos
p?caros y m?sticos y logreros;
de caballeros milagreros
(si malas capas peores mantos).?
Jos? Bergam?n.

CON GANA DE HACER LIMPIEZA

Los que manipulan el mundo cuentan, sobre todo, con la falta de memoria de los hombres. Tan pronto como se deja hablar de algo, ese algo tiende hundirse en el olvido colectivo. As? se puede ?borrar? aquella parte de la historia que no conviene, sea cualquiera su magnitud; de hecho, as? se hace met?dicamente en un buen trozo del mundo. Algunos individuos recuerdan, pero eso resulta inoperante, y al cabo de unos a?os ni siquiera est?n muy seguros.

Pero hay un aspecto m?s sutil y a?n m?s importante de esa utilizaci?n del olvido: es el que permite la ?creaci?n? de la nada -o de muy poco m?s-. Conviene, por ejemplo, inventar un gran escritor, porque tal o cual grupo lo necesita. Basta con que los ?rganos de publicidad digan con alguna insistencia que lo es, para que la opini?n ?expresa? del pa?s lo admita y d? por cierto. Como no es probable que el nombre elegido sea el de un reci?n nacido o un adolescente, resulta que el ilustre escritor exist?a ya -y no era demasiado ilustre-; sus libros eran conocidos, nunca hab?an interesado mucho, hab?an sido acogidos con relativa indiferencia, y no hab?an mejorado de calidad. No importa: al cabo de unos meses, ha ingresado en el mundo de los cl?sicos, y el culatazo confiere genialidad a sus libros anteriores, que salen del limbo en que hab?an residido diez o veinte a?os.

Lo mismo ocurre, por supuesto, con un pintor, un escultor, un m?sico, un actor, un director de teatro o cine; incluso con un cient?fico o t?cnico. El caso m?s claro es el de lo que se llama ?recuperaci?n de cerebros?: la condici?n es que el ?cerebro? no est? en Espa?a, porque si est?, o no interesa recuperarlo o, m?s probablemente, no es cerebro.

M?s delicado y grave es este proceso cuando se trata de fuerzas pol?ticas -o que pretenden pasar por tales-. Basta con unas cuantas entrevistas y varios millares de carteles para que los espa?oles crean que pueden -o deben- ser gobernados, ahora o en el pr?ximo futuro, por un se?or del que apenas sab?an nada; o del cual sab?an algunas cosas que normalmente lo inhabilitar?an para ello. No importa: se borra su mediocridad, se olvida met?dicamente su ?hoja de servicio? (y, sobre todo, ?a qui?n? los prest? o lo est? prestando), y ya est? dispuesto para convertirse en nuestro porvenir.

Sin embargo, todav?a no es esto los m?s importante. El proceso de invenci?n e inflaci?n alcanza su mayor alcance cuando no se refiere a personas sino a ?situaciones?, a contenidos de la vida nacional. Una revista -sin necesidad de cambiar de t?tulo, ni siquiera de director- da por supuesto que Espa?a es todo lo contrario de lo que llevaba explic?ndonos durante quince a?os. Se llenan la boca con la palabra ?democracia? los que llevan decenios dispuestos a que no elijamos ni el peri?dico del d?a. Se consideran ?perseguidas? la ideolog?as que ocupan el ochenta por ciento de los escaparates. Los que han intentado terminar con la riqueza ling??stica de nuestro pa?s, tratando de borrar hasta el m?s modesto letrero en el azulejo de una calle o en una panader?a, de repente se extas?an con el idioma catal?n, gallego y vasco.

No creo que Espa?a pueda normalizar su vida mientras los espa?oles no decidan en?rgicamente desembarazarse de fantasmas, embelecos, p?caros, logreros, trampantojos, pillos, tunantes, bribones, caballeros milagreros y enfrentarse con la realidad. Y esos espa?oles en un territorio que no se puede inventar ni sustituir -ni desconocer-, con un largu?simo pasado a la espalda, que sirve para imaginar el futuro, para poder tenerlo y no estar repitiendo el pret?rito. Y, por supuesto, todo eso en Europa, que no es m?s que uno de los l?bulos de Occidente, lo cual es todav?a m?s claro visto desde Espa?a, occidental y no solo europea desde su nacimiento.

El d?a que los espa?oles se levanten temprano, de buen humor, con gana de hacer limpieza, escoba en mano, quiten las telara?as, hagan huir a las sabandijas emboscadas en las rendijas y hendiduras, y desmonten alegremente los tableros y bambalinas del retablo de las maravillas, que no permiten ver las verdaderas estructuras arquitect?nicas del viejo y prodigioso edificio, todo se pondr? en marcha y se extender? ante sus ojos un camino incitante e incierto, lleno de sorpresas, encrucijadas, promesas y aventuras. Y como dijo el poeta: ?Al andar se hace camino, / y al volver la vista atr?s / se ve la senda que nunca / se ha de volver a pisar?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
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La paz no se reduce a la ausencia de guerras

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 17:48
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