Martes, 15 de mayo de 2007
RAFAEL ALBERTI
(EL PUERTO DE SANTA MARIA, 1902-EL PUERTO DE SANTA MARIA, 1999)

??Sal, hortelana, del mar,
flotando, sobre tu huerto,
desnuda para llorar
por el marinero muerto!?
Rafael Alberti.

LA VOZ MARINERA

?Nac? a la sombra de las barcas de la Bah?a de C?diz -nos contaba Rafael- , cuando -1902- las gentes campesinas de toda Andaluc?a se agitaban, hambrientas. Los primeros blancos que aclararon mis ojos fueron los de la sal de las salinas, las velas y las alas tendidas de las gaviotas?.

Es tan clara y simple la melod?a de este mar -claro mar de Alberti- que dif?cilmente pudiera avenirse con la elocuencia de los grandes mitos. En el mar de Alberti se juega a sirenas y a marinerillos. Tambi?n se juega a piratas, con naves corsarias y todo. Valerosa expedici?n esta que cruza el mar a todo vapor, a todo color, a todo rumor.

Rafael Alberti, ?ltimo mito viviente de la Generaci?n del 27, muri? en la madrugada del 28 de octubre de 1999 en su casa Ora Mar?tima de El Puerto de Santa Mar?a. Ten?a 96 a?os. Poeta jondo, dramaturgo comprometido, pintor sensible y hombre de paz, la voz de Alberti ha sonado con potencia enorme por todos los mares a lo largo de este siglo. Sus cenizas fueron esparcidas en la Bah?a de C?diz, el mar de su infancia.

El poeta gaditano, andaluz y universal Rafael Alberti naci? el 16 de diciembre de 1902 en El Puerto de Santa Mar?a. En 1913, Alberti ingresaba en el Colegio de San Luis Gonzaga, regentado por los jesuitas. Empez? por entonces a despertarse en el joven Rafael la vocaci?n de pintor. En mayo de 1917, la familia Alberti decide trasladarse a Madrid. Alberti pasa muchas horas en el Museo del Prado estudiando y observando a los copistas. Su vuelta al Mediterr?neo, le recuerda su ni?ez atl?ntica; M?laga va a constituir un sustituto de los d?as pasados junto al otro mar.

Alberti escribe su primer poema la noche en que su padre muere en 1920. Es en 1923, reci?n estrenada la dictadura del general Primo de Rivera cuando nuestro poeta comienza a trabajar en los primeros poemas de lo que luego ser? su primer libro Marinero en tierra, lleno de versos ?que iba sac?ndome de mis nostalgias del mar de C?diz, de sus esteros, sus barcos y sus salinas...? Estos poemas, escritos a la sombra de Gil Vicente y de los cancioneros musicales de los siglos XV y XVI, los escribe en la sierra de Guadarrama donde se encuentra descansando, v?ctima de una enfermedad de pulm?n. Los d?as que baja a Madrid los pasa con sus nuevos amigos de la Residencia de Estudiantes de la Instituci?n Libre de Ense?anza: Garc?a Lorca, Salvador Dal?, Luis Bu?uel y Moreno Villa. Tambi?n entra en relaci?n por aquellos d?as con Jorge Guill?n, Vicente Aleixandre, Gerardo Diego y Pedro Salinas.

En 1925 aparece Marinero en tierra que pocos meses antes ha dado a su autor, al alim?n con Gerardo Diego, el Premio Nacional de Literatura. Traba conocimiento con su admirado Juan Ram?n Jim?nez, quien comienza a aconsejarle y establece amistad con Jos? Bergam?n.

El claro mar de Alberti tiene tambi?n su marina, traspasada de inequ?voca luz andaluza. ?El marinerito de mi carta de 1925 creci? muy pronto -nos dijo Juan Ram?n Jim?nez-. Su marinera preciosa de mis calles del mar se la qued? tan en hilo, que al poeta le daba verg?enza salir a la calle de Madrid con tanta carne fuera (...). Rafael Alberti le va a decir a lo mirado una gran cosa del tama?o por lo menos del mar de C?diz, el m?s bello mar, para m?, del mundo, el golfo m?s rico de poes?a sudoeste que yo conozco?.

Entre Marinero en tierra y los primeros poemas de la guerra civil espa?ola. Alberti crea una obra que le asegura un puesto notable en la l?rica espa?ola. En la misma l?nea de su primer libro est?n La amante y El alba de alhel?. Con motivo del tercer centenario de la muerte de G?ngora (1927) escribe la prodigiosa arquitectura de Cal y canto. Sobre los ?ngeles, es uno de los hitos fundamentales en la l?rica espa?ola moderna, y supone una doble ruptura: de forma, en su tendencia hacia el simbolismo, y de fondo, por la aparici?n de un cultivo m?s intenso de la intimidad.

Su compromiso pol?tico se produce al final de los a?os veinte, y en 1933, siendo ya miembro del partido comunista, funda con Mar?a Teresa Le?n, la compa?era de su vida, la revista revolucionaria Octubre; a partir de ese momento su postura se hace cada vez m?s comprometida con el Frente Popular, posici?n que se acent?a, una vez estallada la guerra civil, como secretario de la Alianza de Escritores Antifascistas. Son caracter?sticas a este respecto, Capital de la gloria y El poeta en la calle. Rafael Alberti, el indiscutible iniciador de la poes?a revolucionaria en Espa?a, tiene sobre Emilio Prados -que tal vez cronol?gicamente se le adelanta en alguna composici?n- la ventaja de haberse convertido desde el primer momento en jefe visible de esta nueva orientaci?n de las letras. Alberti est? convencido de consagrar su inspiraci?n a una causa noble. El compromiso con la sociedad es llevado a cabo con todas sus consecuencias a pesar de las reacciones que llega a provocar. Esta ?poes?a de urgencia? ha invertido el ideal l?rico de a?os atr?s. La ?tica por encima de la est?tica.

En 1939 lleg? ese d?a sin alba. Una avioneta llev? a Alberti y a Mar?a Teresa a Or?n. Luego; Par?s, Buenos Aires, Roma... Viajero universal. Alberti se convirti? en uno de los s?mbolos m?s representativos de la otra Espa?a.

Con posterioridad a la guerra, publica un buen n?mero de libros que han acrecentado su reputaci?n como uno de los m?s importantes poetas contempor?neos. Son de destacar: Entre el clavel y la espada, Coplas de Juan Panadero, A la pintura, Retornos de lo vivo lejano, Ora mar?tima, Roma, peligro para caminantes, Los ocho nombres de Picasso... De su producci?n teatral merecen citarse los siguientes t?tulos: Ferm?n Gal?n, El hombre deshabitado, El adefesio, para muchos su pieza teatral m?s lograda, y Noche en el Museo del Prado. Es asimismo autor de una serie de semblanzas de escritores reunidas en Imagen primera de..., y de las memorias recogidas en La arboleda perdida. La antolog?a S?lo la mar (1994), ilustrada por el autor y preparada por Mar?a Asunci?n Mateo, recoge los temas fundamentales de la po?tica albertiana: el amor, el exilio, la libertad, la mitolog?a y el mar.

Tuvo que esperar la muerte de Franco y a?n tard? en volver. El 27 de abril de 1977 lleg? a Barajas con Mar?a Teresa y su hija. El canto de La Internacional le humedeci? los ojos. ?Me fui de Espa?a con el pu?o cerrado y vuelvo con la mano abierta en se?al de concordia?. Acept? ser candidato al Congreso por el partido comunista.. Tambi?n tuvo el reconocimiento absoluto en su pa?s: Premio Nacional de Teatro (1981), Cervantes (1983) y Premio Andaluc?a de las Letras (1993).

?Su poes?a tiene -dec?a Pablo Neruda- un aroma enlutado de Gustavo Adolfo B?cquer?. Del modo m?s perfecto, o del ?nico modo perfecto: el po?tico puro. La poes?a de Alberti adquiere, de este modo, sitio excepcional y distinto en la lengua espa?ola. De tal modo la voz marinera de Alberti ha logrado una poes?a la mar de clara. Y aquel marinero en tierra se fue al mar. Y como dijo el poeta: ?Ya est? flotando el cuerpo de la aurora / en la bandeja azul del oc?ano?.

Francisco Arias Solis
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URL: http://www.arrakis.es/~aarias
WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADs


El futuro se gana, ganando la libertad.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 23:47
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