Mi?rcoles, 16 de mayo de 2007
LA DESPOLITIZACION

?Es el mejor de los buenos
quien sabe que en esta vida
todo es cuesti?n de medida:
un poco m?s, algo menos...?
Antonio Machado

SON INNUMERABLES LOS HOMBRES DE NUESTRO TIEMPO
QUE SE DESENTIENDEN DE LA VIDA PUBLICA

?El que no se ocupa de pol?tica es un hombre inmoral; pero ?l que s?lo se ocupa de pol?tica y todo lo ve pol?ticamente es un majadero?, escrib?a Ortega. Pienso que esta frase deber?a estar permanentemente ante nuestros ojos. Gran parte del mundo actual est? en una de esas dos actitudes; lo que significa, si Ortega ten?a raz?n, que buena parte de nuestros contempor?neos son inmorales, y una fracci?n considerable resultan ser unos majaderos.

Pero ?qu? quiere decir ?ocuparse de pol?tica?? Vivimos en un tiempo en que no hay pol?tica. ?Y qu? hay en el lugar de pol?tica cuando no la hay? La respuesta no es f?cil, ni es ?nica. Se llama pol?tica -abusivamente- a los manejos a que se entregan los grupos que tienen acceso al poder, para repart?rselo o excluirse alternativamente o aprovecharlo de diversos modos, de espaldas a la sociedad que ?asiste? pasiva y m?s o menos resignada a ello, que se entera por los peri?dicos o la televisi?n de qu? le va a pasar, de qui?n es bueno y qui?n es malo. Pero, naturalmente, eso no es pol?tica.

Pol?tica es vida p?blica, publicidad, res publica. Cuando, los asuntos de la vida colectiva son p?blicos -se expresan, manifiestan, constan, est?n ah?, sobre el tapete, se pueden discutir, se puede volver sobre ellos, se puede partir de ellos para una acci?n ulterior-, entonces hay pol?tica, sea de la clase que se quiera. Cuando lo p?blico es en su sustancia clandestino, no hay ni puede haber pol?tica: ni siquiera la hacen los que ejercen el poder. Y no es suficiente que haya elecciones o votaciones.

?Quiere decir esto que no puede uno ocuparse de pol?tica, porque no la hay? Ser?a demasiado. Cuando no hay pol?tica, la ocupaci?n pol?tica no puede consistir en ?fingir? que la hay, sino en crear las condiciones para que llegue a haberla. En otros t?rminos, la preparaci?n de una opini?n p?blica, que es el suelo donde la pol?tica puede brotar. Por eso me parecen sumamente sospechosos los movimientos con vocaci?n de clandestinidad que la cultivan aun en situaciones en que todo puede hacerse a la luz del d?a y en el escenario p?blico: son los que hacen y dicen clandestinamente lo que pueden hacer y decir en medio de la calle, en los peri?dicos o en la televisi?n. Yo creo, por el contrario, que el usar la publicidad en cualquier medida y en cualquier circunstancia es ya un acto pol?tico positivo y eficaz en aquellas ocasiones en que la pol?tica est? prohibida o negada -y los grados de esta negaci?n podr?an medirse por el margen en que esa publicidad sea todav?a posible.

Lo grave es el abandono, la renuncia, la pasividad. En otros t?rminos, la despolitizaci?n en que hoy viven la mayor?a de los ciudadanos. Por terror, por simple temor, por c?moda y culpable adhesi?n a cierta propaganda, por utilitarismo, son innumerables los hombres de nuestro tiempo que se desentienden de la vida p?blica y -no lo olvidemos- de las relaciones con los dem?s, ya que toda verdadera pol?tica es siempre exterior.

Otra forma de despolitizaci?n -propia de los hombres que por su profesi?n viven en el elemento de lo ?p?blico?: intelectuales, escritores, artistas- es el olvido de la dimensi?n pol?tica de lo que directa o inmediatamente no es pol?tico. Me refiero a los que no se dan cuenta de que es dif?cil ser inteligente en una sociedad en que los otros no lo son, honestos en medio de la corrupci?n. Aun en el caso excepcionalmente favorable de que el creador individual, por suerte o por esfuerzo heroico, consiga para s? estas cualidades de que est? privado su pueblo, hay que advertir que tiene que consumir incre?ble cantidad de energ?a en conseguirlo; y que el destino hist?rico y social de su obra queda comprometido al haber nacido en una circunstancia adversa.

Pero el riesgo opuesto es la politizaci?n, el no ocuparse m?s que de pol?tica y, sobre todo, verlo todo pol?ticamente. La pol?tica es solo una fracci?n de la vida, y solo tiene realidad sustentada sobre el resto de ella. Una visi?n exclusivamente pol?tica de la realidad no es ni siquiera pol?tica; en realidad, no es una visi?n, sino lo contrario: un fanatismo. Y el fanatismo es lo que no deja ver, lo que sustituye la realidad por esquemas a priori, la suplanta por una construcci?n que a ?ltima hora es una decisi?n voluntaria y arbitraria.

El politicista es lo contrario del pol?tico; el pol?tico es un hombre alerta, despierto, atento a las circunstancias, el politicista es un obseso, un son?mbulo, un dispositivo mec?nico que no reacciona m?s que a un est?mulo elemental. De ah? el culto a la violencia que florece en este tipo de situaciones, y que es precisamente la negaci?n de la pol?tica y la forma m?s evidente de falta de imaginaci?n y de pereza mental.

Hace falta que haya pol?tica en las sociedades, porque es la ?nica manera humana de gobernarlas, porque es la ?nica manera de que las masas sean pueblos, y los individuos ciudadanos. Y es menester que haya pol?tica para que muchas cosas -la mayor?a- no sean pol?ticas, no est?n contaminadas de politicismo, puedan vacar a ser libre y plenamente lo que tienen que ser. La pol?tica es el arte de entenderse -?hablando se entiende la gente?, dice un viaje dicho espa?ol-. Y como dijo el poeta: ?Cuando el agua se hace charca, / como ya no tiene voz / hablan por ella las ranas?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


Tolerancia cero contra la corrupci?n.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 19:49
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