Mi?rcoles, 23 de mayo de 2007
INTELIGENCIA MENGUANTE.

?-Nuestro espa?ol bosteza.
?Es hambre? ?Sue?o? ?Hast?o?
Doctor, ?tendr? el est?mago vac?o?
-El vac?o es m?s bien de la cabeza.?
Antonio Machado.

LA FALTA DE ESTIMACION SOCIAL DE LA INTELIGENCIA

El hombre de hoy suele creerse dispensado de ser inteligente. No ya el pol?tico, el ejecutivo, el profesional, el artista o el escritor, sino incluso el ?intelectual?. No digo con esto que haya menos hombres ?inteligentes? que en otras ?pocas, si por ello se entiende que sus dotes psicof?sicas sean inferiores; por el contrario, creo que dentro de lo que llamamos la historia, por oposici?n a la prehistoria, las dotes del hombre han sido estad?sticamente muy comparables. El fen?meno que me inquieta no tiene ra?ces biol?gicas o psicof?sicas, sino sociales. Se trata de que la inteligencia ha perdido vigencia y prestigio, ha empezado a ser menos estimada, y eso ha producido su mengua.

Hace unos setenta a?os, la inteligencia irritaba profundamente a muchos hombres -no se podr?a entender la floraci?n de los fascismos sin tener en cuenta esta actitud-. Pero irritaba precisamente porque ten?a prestigio y vigencia, porque se le estimaba enormemente, porque se la deseaba, se la consideraba necesaria, su ausencia se sent?a como privaci?n

Esto es lo que ha cambiado; la inteligencia apenas irrita m?s que a los supervivientes de generaciones que conocieron la situaci?n anterior; ahora m?s bien es olvidada, omitida, pasada por alto; no se le percibe ni se le echa de menos; apenas se la envidia; no se distinguen bien sus grados. Advi?rtase que es infrecuente que se elogie a alguien por su inteligencia.

La causa real de la disminuci?n efectiva de la inteligencia en los primeros a?os del siglo XXI es su deterioro o deslustre; el haber perdido ?parte de la estimaci?n o lucimiento que antes ten?a?. Porque es menos estimada la inteligencia es menor.

Estamos en uno de los momentos en que los hombres ?p?blicos? han sido menos interesantes. Haga el lector el experimento de intentar recordar qui?nes estuvieron al frente de los distintos ministerios del anterior Gobierno encontrar? que en inaudita proporci?n no lo sabe; y cuando lo sabe, apenas sabe m?s que el nombre del ministro o ministra, sin que el ministro o ministra se presente a sus ojos con una figura personal, con un contenido humano, mental o program?tico identificable.

V?anse los elogios que se tributan por los cr?ticos a los artistas, a los literatos: rara vez apuntan a la inteligencia, a la compresi?n de la realidad. Y ?qu? duda cabe de que el arte, no ya en sus formas literarias, sino la m?sica o la pintura, es siempre compresi?n, interpretaci?n de la realidad, y que puede y debe ser inteligente, aunque no sea conceptual? ?No es evidente la inteligencia de Leonardo, Vel?zquez, Rembrandt, Goya o Picasso, la de Mozart, Beethoven, Debussy, Stravinsky o Falla, la del Dante, Petrarca, Shakespeare, Cervantes, Lope, Quevedo, Unamuno, Machado, Juan Ram?n Jim?nez, Neruda, Vallejo, Octavio Paz, Lorca o Alberti? Yo me pregunto si es algo semejante lo que se busca, lo que se desea, lo que se exige o se estima.

Esa falta de estimaci?n social de la inteligencia como tal, el que haya dejado de ser ?requisito?, conduce al descenso de su nivel afectivo. La inteligencia nunca es ?segura?, porque no consiste en sus facultades ni en su mero funcionamiento autom?tico, sino en su uso humano, en su ejercicio circunstancial frente a la realidad, en la multiplicidad de sus conexiones con todos los ingredientes de la vida. Cuando no se espera que esto se haga, es imposible que el individuo haga el esfuerzo -siempre penoso, aunque a la vez delicioso- de conseguirlo. Falta la necesidad, el est?mulo, m?s que nada el ?contagio?: el pensamiento es algo que se hace normalmente porque se ve como funciona; cuando empiezan a faltar los ejercicios de la inteligencia, es m?s infrecuente su espect?culo y por tanto su contagio, y por consiguiente, la probabilidad de que se engendren nuevos focos disminuye. Es una reacci?n en cadena, y muy r?pida.

Por estos son posibles las ??pocas est?pidas?, en que la inteligencia parece haberse atrofiado, en que casi nadie es inteligente -aunque las dotes permanecen iguales-. Cuando no se espera, reclama, exige una conducta inteligente, se bajan las defensas, se deja que penetre en la mente el t?pico, el slogan, la consigna, la moda; y entonces es infrecuente que nadie se encuentre con un ejemplo vivaz, ejecutivo de pensamiento inteligente, y que en ?l se encienda una luz an?loga.

Nada me parece m?s urgente que la restauraci?n del ejercicio de la inteligencia -lo m?s dram?tico del mundo, porque es lo m?s inseguro-. S?lo de ello me atrevo a esperar que no se malogren las espl?ndidas posibilidades humanas que ha llegado a tener en sus manos -pero quiz? no en su mente, y por tanto en su vida efectiva- el hombre de nuestro tiempo. Y como dijo el poeta: ?Saber de verdad es saber / que la inteligencia es lo ?nico / que no se debe perder.?

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias
WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADs


Por la convivencia frente a la crispaci?n.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 19:53
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