S?bado, 02 de junio de 2007
FRANCISCO PI Y MARGALL
(1824-1901)

?Nadie tiene derecho a reducir mi libertad sino yo mismo.
Vivo en una sociedad; pero no es suficiente para que tenga
que sujetarme a un poder que no he creado, ni a unas leyes que no he hecho.?
Pi y Margall.

LA VOZ DE UN HOMBRE SABIO Y BUENO

Pi y Margall (al igual que ha ocurrido con Giner de los R?os, Azc?rate, y tantos otros personajes de la comtempor?nea historia espa?ola) est? t?picamente incluido en la lista negra hispana de los ?malditos?. Son casi como ti?osos y figuran en la categor?a de seres, que conviene mentar los menos posible.

Sin embargo, ellos tuvieron su bondad, una gran bondad, y hombres como Pi y Margall contribuyeron, intensamente, con la entrega de su esfuerzo, de su vida entera, a la b?squeda de una Espa?a mejor, m?s justa, m?s humana, m?s fraterna.

?Con ser grande la importancia de los planteamientos pol?ticos de Pi y Margall, a?n es mayor su valor filos?fico?, afirma tajantemente Garc?a Casanova. En realidad este autor no hace sino reafirmar lo que ya en su momento vio Federica Montseny cuando dijo en el pr?logo que puso a La reacci?n y la revoluci?n que en esta obra ?el pol?tico es absorbido y dominado por el fil?sofo?.

El pol?tico e intelectual Francisco Pi y Margall es una figura central de nuestro siglo XIX, que hasta fechas muy recientes no ha empezado a ser debidamente valorada. ?Pi y Margall -dice Jutglar- constituye una de las figuras claves -una de las figuras m?s importantes- de la segunda mitad del siglo XIX en Espa?a?.

Pi y Margall, una de las ?ltimas y m?s logradas expresiones de nuestro romanticismo pol?tico es un caso singular, de c?mo el esfuerzo y la inteligencia pueden superar las adversas condiciones de fortuna.

Francisco Pi y Margall nace en Barcelona el 29 de abril de 1824. Era hijo de una familia muy modesta, lo que oblig? a los padres a ingresarle en el seminario de Barcelona; en 1847 se traslad? a Madrid donde se doctor? en Derecho. Al principio tuvo que trabajar en muy diversos oficios para ganarse la vida: se emple? en la sucursal madrile?a de la Banca Mart? y ejerci? funciones de colaboraci?n y cr?tica literaria en diversas revistas -Renacimiento, El Correo, etc.-, si bien muy pronto se dedic? a la pol?tica. En 1854 publica La reacci?n y la revoluci?n -libro b?sico para conocer su pensamiento-, pero ya antes hab?a dado a la luz un tomo redactado por ?l de una monumental Historia de la pintura en Italia, que sufri? la persecuci?n de la censura eclesi?stica. La misma suerte corrieron sus Estudios sobre la Edad Media.

Desde el diario La Discusi?n mantuvo grandes pol?micas y en el curso de las cuales defendi? siempre el socialismo como ideolog?a compatible con el partido democr?tico. Su republicanismo le oblig? a huir en 1866, fijando su residencia en Par?s, donde permaneci? hasta 1869, fecha en que regres? a Madrid, al ser elegido diputado para las Cortes Constituyentes convocadas por la revoluci?n del 68.

Al establecerse la Rep?blica el 11 de febrero de 1873, Pi quedar? ya inevitablemente ligado a su suerte. En el primer Gobierno de la misma, cuya presidencia ocupaba Estanislao Figueras, Pi se har? cargo de la cartera de Gobernaci?n, pero habiendo renunciado Figueras a dicha presidencia, ser? Pi y Margall quien la ocupe, lo que har? desde el 11 de junio hasta el 18 de julio, breve per?odo que marca la culminaci?n de su actividad pol?tica. El d?a anterior a su dimisi?n -17 de julio- hab?a quedado fechado el proyecto de Constituci?n Federal de la Rep?blica Espa?ola.

Aunque Pi dej? justificada punto por punto su actividad pol?tica en dos libros -El reinado de Amadeo de Saboya y La Rep?blica de 1873-, la verdad es que a partir de 1874 se dedicar?, sobre todo, a su bufete de abogado y a sus actividades de escritor. Son los a?os que publica Las nacionalidades, Joyas literarias, Las luchas de nuestros d?as y el primer tomo de una Historia general de Am?rica. En 1890 fund? un semanario pol?tico titulado El Nuevo R?gimen, ?rgano de propaganda federalista que realizar? un papel fundamental en la elaboraci?n del ?Programa Federal de 1894?.

En 1901, el mismo a?o de su muerte, ocurrida el 29 de noviembre en Madrid, visita Barcelona para abrir los juegos florales con un discurso famoso. Pi y Margall es ya el anciano venerable, respetado y admirado por todo el mundo, aunque seguido por muy pocos, que nos retrata Azor?n en La voluntad: ?El anciano est? sentado en un amplio sill?n. Tiene la barba blanca; sus mejillas est?n sonrosadas; los recios cristales de unas gafas tamizan el brillo de la mirada. Es menudo de cuerpo; su voz es incisiva y penetrante. Y conforme va hablando, sencillamente, ingenuamente, va frot?ndose las manos una con otra, todo encogido, todo risue?o... En el tremendo desconcierto de la ?ltima d?cada de siglo XIX, s?lo este espa?ol se yergue puro entre la turba de negociantes discurseadores y c?nicos?.

A su muerte un peri?dico aseguraba que ?ser? eternamente admirado all? donde haya hombres que abominen de la guerra y de la injusticia social, de la tiran?a, de la desigualdad de clases, y que tengan por ideal la paz y el amor al pr?jimo. El amor santo que un d?a reconciliar? las razas y las naciones en una federaci?n universal?.

La honestidad y la coherencia personal que corre a lo largo de toda la vida de este hombre singular se refleja en la continuidad y profundidad de su pensamiento. Y como dijo este hombre sabio y bueno: ?Sostengo que la revoluci?n a?n hoy es la paz?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias
WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADs

?Necesitamos vivir en paz!

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.

Gracias
Publicado por Franciscoariassolis @ 22:15
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