Lunes, 11 de junio de 2007
MASCARAS

?Vienen, van,
m?scaras risue?as:
son, damas y due?as
antiguas, galanes
-largos los mostachos
y los gavilanes-,
y moros con corvos, ricos yataganes...?
Manuel Machado.

LA MASCARA SE ASOCIA INTIMAMENTE
CON LOS CARNAVALES

?M?scara de actor?, significa persona, en lat?n, se?alando como en la sociedad el individuo interpreta un papel, se pone una m?scara y act?a. La m?scara, ya era usada, por los griegos para el teatro representando con cada careta un personaje distinto, una ?persona?. M?scara y representaci?n van ?ntimamente unidas a lo largo de la historia.

Entre las m?s antiguas se encuentran las m?scaras funerarias de los faraones egipcios que representaban los rasgos idealizados del difunto y eran generalmente de materiales preciosos como el oro. Los hechiceros africanos usan m?scaras habitualmente talladas en madera para ahuyentar los demonios y malos esp?ritus. La m?scara tambi?n es usada por los guerreros de diversas tribus, como protecci?n y para asustar a los enemigos.

Pero la m?scara se us? principalmente para el culto, de donde pasa al teatro. Como es sabido, el s?mbolo del teatro son dos m?scaras, una sonriente que corresponde a la comedia, y, otra triste, correspondiente a la tragedia.

La m?scara se asocia ?ntimamente con los Carnavales, donde parad?jicamente uno se quita la m?scara que usa habitualmente para colocarse otra con la que se siente acaso m?s identificado. El cambio de m?scara simboliza la transformaci?n de las relaciones sociales, un cambio de papeles que era mucho m?s acusado en las Saturnales romanas, las fiestas de donde procede nuestro Carnaval. Durante siete d?as los esclavos pod?an insultar a sus amos y emborracharse, se sentaban a la mesa y eran servidos por sus amos, y toda la servidumbre representaba una parodia del gobierno romano, dictando leyes y ?rdenes absurdas. Era un aut?ntico ?mundo al rev?s?. Pero las Saturnales, como los Carnavales que derivaron de ellas, no dejaban de ser fiestas para mantener el orden. Un breve lapso de transgresi?n de las normas permit?a que el pueblo, ya desahogado, las siguiera cumpliendo el resto del a?o. Ese es el sentido del Carnaval.

Pero incluso esa corta transgresi?n se acab? reprimiendo. De ah? que en nuestro pa?s la tradici?n de la m?scara pr?cticamente se perdiese; la actual se inspira en la m?scara veneciana.

Tambi?n en Venecia tiene su origen el uso de la m?scara con una funci?n puramente m?dico-preventiva. Antecedente de las actuales mascarillas antis?pticas y de las mascarillas respiratorias es la m?scara del ?doctor de la peste?, usada por los m?dicos venecianos para protegerse en su visita a los enfermos de peste bub?nica, que asol? Europa en la Edad Media y el Renacimiento.

Actualmente es tambi?n necesario prevenirse de la peor peste que puede devastar a nuestra sociedad, la decadencia de la norma ?tica. La del ?todo vale? para que la mayor cantidad de dinero pase a la cartera o la cuenta corriente propia. Se ha creado un tal convencimiento de que el dinero es el ?nico valor, que lo puede todo, y, que es lo que hay que conseguir r?pidamente y en fabulosas proporciones y han surgido por doquier corruptos, oportunistas y vividores, que est?n haciendo verdaderos estragos. El culto al dinero hace que estos individuos sean capaces de convertir su tremendo rostro en su propia careta. Como aquel oficial de la f?bula que cuenta Herodoto, que para tomar la plaza que resist?a heroicamente y ser acreedor de la recompensa prometida de ser nombrado mariscal de campo y casarse con la hermosa hija del basileo, que en griego es el rey, se le ocurre una argucia monstruosa: Se mutila el rostro, se arranca orejas, nariz y labios, y de esta guisa convertida la faz en una masa informe y sanguinolenta, comparece ante las puertas de la ciudadela sitiada, diciendo que sus compatriotas le han desfigurado de aquella forma inhumana por querer pasarse al enemigo. Como la prueba de lo que declara no puede ser m?s convincente se le recibe como un amigo, y, una vez dentro, a favor de la noche, abre las puertas a los sitiadores. ?No se habr?n mutilado los corruptos, oportunistas y vividores tambi?n sus fisonom?as para hacerse admisibles a los ciudadanos honrados? El oficial de la f?bula antigua, tiene que cubrir su destrozado rostro con una careta de cuero para no horrorizar a sus compa?eros de armas, y sobre todo, a la hija del basileo. ?No necesitan tambi?n algunos caraduras tapar con cueros sus desfiguraciones?

A todos los ciudadanos honrados nos compete desenmascarar a los corruptos, oportunistas y vividores, est?n donde est?n, pues, ellos son los verdaderos enemigos de nuestra sociedad. Y tambi?n, es preciso a?adir, que son muchos los ciudadanos que siguen trabajando honradamente en la Universidad, en el libro, en la prensa, en el Parlamento, en la calle, en el taller, en el campo, para dar vida y alma, voluntad y cuerpo a la sociedad pensada y deseada. Y es que como dijo el poeta: ?Si bien se mira / todo los que los ojos / ven no es mentira?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias
WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADs


Tolerancia cero contra la corrupci?n.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 19:12
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