Domingo, 17 de junio de 2007
CONCEPCION DE ESTEVARENA
(1854-1876).

??Libertad, lazo de amor,
talism?n que honra y escuda,
la humanidad te saluda
como su gloria mejor!?
Concepci?n de Estevarena.

LA VOZ ROMANTICA DE LA LIBERTAD

Concepci?n de Estevarena, sevillana como B?cquer, y estrechamente vinculada a los c?rculos literarios de aquella ciudad. Al igual que B?cquer construye el poema a base de una organizaci?n dual que opone un grupo de im?genes a otro, manteniendo un equilibrio dif?cil. En su poema ?Luchas?, el tema del enfrentamiento de la fantas?a y la ilusi?n con la realidad se desarrolla en el juego de una serie de oposiciones: luz/sombra, esperanza/dolor, ilusiones/penas, coraz?n/pensamiento. Esta poetisa no reproduce ning?n yo ideal: ni el masculino, domador del ?rebelde, mezquino idioma?, del verso becqueriano, ni el femenino, el dulce y monocrom?tico ?ngel de hogar, de sus predecesoras rom?nticas. Lo que marca la voz l?rica de la poetisa sevillana es la problem?tica de un sujeto que no encuentra ninguna posici?n segura y respaldada en su sociedad, que escribe desde la duda de su existencia social ?Si no soy ..., ?por qu? sue?o? / Si algo soy...; ?por qu? vacilo??, pregunta en ?Vacilaciones?. Y concluye: ?anhelar mucho, ser nada; / he aqu? mi historia ignorada?. La subjetividad para una persona que no ocupa una posici?n reconocida es un proyecto de ser; su ser social no existe. La biograf?a de Estevarena hecha por su prologuista, Jos? de Velilla, hace patente la terrible inseguridad de la mujer de clase media que, como ella, llega a ser hu?rfana, sin hermanos, soltera, pobre y enferma. Vive en esta especie de no existencia social que la poetisa representa en ?Hojas perdidas?, una transformaci?n perturbadora del t?pico que se basa en la analog?a mujer/rosa. Para esta poetisa, ser mujer no es ninguna esencia, sino todo lo contrario.

Rafaela Mar?a de la Concepci?n Ana de la Sant?sima Trinidad de Estevarena y Gallardo naci? en Sevilla, en el n?mero 21 de la calle Siete Revueltas, el 10 de enero de 1854. Su hogar era modesto y su madre muere de c?lera en 1855 cuando Concepci?n tiene diecisiete meses. Su padre, mayor, coarta su vocaci?n de poeta, prohibi?ndole escribir versos. Ella se lo promete. Pero cuando su padre no est? escribe en las paredes, memoriza las rimas y las borra. Durante su juventud, vivida entre estrecheces econ?micas, cuidaba a su anciano padre. Sin embargo, Sevilla le brindaba un ambiente literario bastante rico. Ten?a bastante fuertes relaciones de amistad con la familia Velilla, sobre todo con Jos?, escritor, y su hermana, Mercedes, tambi?n poetisa de m?rito. Empez? a dar a conocer sus poemas en el Ateneo de Sevilla. Cuando muri? su padre el 9 de agosto de 1875, tuvo que pedir limosna para poder enterrarlo. No teniendo parientes cercanos, se recogi? en casa de los Velilla y empez? a publicar su poes?a en El Correo de la Moda de Madrid en 1876. En ese mismo a?o la reclam? un pariente distante que era chantre de la catedral de Jaca. Concepci?n ya muy enferma de tuberculosis, se despidi? de sus amigos sevillanos e hizo el triste viaje a Jaca, donde muri? el 10 de septiembre de 1876. El acta recoge que ?muere soltera de 22 a?os dedicada a ocupaciones dom?sticas sin testar?. Despu?s de su muerte, sus amigos y admiradores sevillanos le dedicaron una velada y una corona po?tica en la tertulia de la baronesa de las Cortes. Jos? de Velilla recogi? los manuscritos po?ticos de Estevarena y la corona po?tica en un tomo, Ultimas flores, que se public? con un pr?logo suyo en 1877.

Su obra fue poco divulgada en su tiempo, probablemente debido a la advertencia, escrita en su ?nico libro por los herederos de la autora, quienes ?perseguir?n ante los tribunales a los que reimpriman (la obra) sin permiso?.

Estevarena no duda en dialogar con los dos m?ximos representantes del romanticismo espa?ol, Espronceda y B?cquer. A la Rima I en que B?cquer da cuenta de su proyecto po?tico como esfuerzo de traducir en las palabras de ?un himno gigante y extra?o? las visiones creadas por su imaginaci?n contesta la poetisa sevillana que el objetivo debe ser ?de libertad el sacrosanto himno?. Al referirse a ?notas, murmullos, huracanes y risas / palabras y suspiros? a?ade a los ?suspiros y risas, colores y notas? de B?cquer los murmullos y huracanes del poeta liberal del Diablo mundo. Sin embargo, en ninguno de los dos poetas ha encontrado ?el himno deseado?.

Pese a su profundo sentimiento de marginaci?n, Estevarena busca en la noci?n de libertad un terreno de encuentro con los proyectos colectivos. En ??Libertad!?, poema que escribi? en lo que resultaron ser los ?ltimos meses de su vida, afirma frente a la derrota de la primera Rep?blica que la libertad alienta el pensamiento y es ?lazo de amor? entre los seres humanos. Y como dijo nuestra poetisa: ?La libertad presta aliento / al pensamiento que crea, / porque es la primera idea / que brota en el pensamiento; / ella es luz y es sentimiento; / y es fuerza que la respeten, / pues, aunque su marcha inquieten / almas a sus luz ajenas, / no habr? quien labre cadenas / que a la libertad sujeten?.

Francisco Arias Solis
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WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADs


Por esa libertad bella como la vida.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 23:34
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