Viernes, 29 de junio de 2007
LA VUELTA A LA INTIMIDAD

?Siempre me echabas achaques
para no salirme a hablar;
lo que es tiempo te sobraba;
te faltaba voluntad.?
Augusto Ferr?n.

LO QUE FALTA ES HABLAR

La insatisfacci?n que produce una gran parte de las relaciones humanas, sobre todo entre hombres y mujeres, la inaudita frecuencia de los fracasos amorosos de cualquier tipo, est? dejando que penetre en las mentes la conciencia de que las cosas no est?n bien planteadas, de que hace falta algo m?s. Poco a poco se va deslizando la sospecha de que quiz? lo que falta es hablar. Y esto lleva a remontarse a su manera, a su lenguaje y su contenido. Lo que empieza a parecer necesario es decir.

Y esto requiere algo que, por muchos motivos, se hab?a hecho problem?tico: la vuelta a la intimidad, ya que decir supone la posibilidad de ?decirse?. Y como el decir es, cuando se expresa, transitivo, supone la presencia de la otra persona, tambi?n en su intimidad, a la cual se dirige la palabra, a la cual se apela, y que por tanto hay que imaginar y en cierta medida construir.

Cuando lo que se necesita comunicar tiene cierta complejidad y calidad, reclama un lenguaje adecuado, que no se puede reducir a la propia intimidad, al fluir -si se le permite- va creando su lenguaje. No, ciertamente, de la nada; en primer lugar, del dep?sito de la lengua, de los vocablos y giros que la constituyen y que normalmente apenas se usan; en segundo t?rmino, de lo que se ha dicho en ella, de las formas expresivas y ling??sticas acu?adas durante un milenio.

Por este camino podr? recuperar el hombre de nuestro tiempo un lenguaje amoroso adecuado; y la mujer el suyo propio, que no puede ser el mismo, sino el complementario, justamente porque se trata de la respuesta que cada uno da al otro. Si esto se inicia, pronto aparecer? como un requisito, como una condici?n del amor, que se distinguir? de todos los suced?neos que quieren suplantarlo.

Y algo sorprendente y de apariencia parad?jica: lo m?s necesario para que esto se realice es libertad. Digo parad?jico porque se ha cre?do que lo que se hab?a logrado en los ?ltimos tiempos es la libertad amorosa. Pero, aparte de que esta expresi?n encierra una dosis de falsedad, incluso de contradicci?n -?nadie elige su amor?, dijo certeramente Antonio Machado-, de lo que se trata es de la libertad personal, de su posibilidad de eludir las presiones, de escapar a lo que socialmente se le impone.

En los ?ltimos decenios, con especial intensidad en los tres m?s pr?ximos, las presiones sociales, muy h?bilmente orquestadas y combinadas, han sido de excepcional vigor y se han ejercido primariamente sobre la generaci?n de los ruidos en los a?os centrales del pasado siglo, prolongadas con menor intensidad hacia arriba y hacia abajo.

Es dif?cil darse cuenta de la tupida red de vigencias que han gravitado sobre los j?venes. Una de esas vigencias ha sido la ling??stica, reforzada por algunos escritores y determinadas publicaciones. Se podr?a hacer un apasionante estudio ling??stico, que tendr?a a?n mayor valor sociol?gico y, en su ?ltimo reducto, antropol?gico.

La condici?n inexcusable de que se cree y se consolide un lenguaje amoroso que vaya m?s all? de la invenci?n y la sensibilidad individual es el desarrollo y el afianzamiento de la libertad personal. Y como dijo el poeta: ?Si en la calle me encontraras / y no te pudiera hablar, / h?blale a mi sombra, que ella, / por m? te contestar?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


No se debe admitir la violencia ni siquiera contra la violencia

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 5:30
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