Jueves, 05 de julio de 2007
ALFONSINA STORNI
(1892-1938)

?Soy un alma desnuda en estos versos,
alma desnuda que angustiada y sola
va dejando sus p?talos dispersos.?
Alfonsina Storni.

LA VOZ DE UN ALMA DESNUDA

La aparici?n en las letras del Continente americano a principios de siglo de Gabriela Mistral, Alfonsina Storni, Delmira Agustini, Juana de Ibarbourou y Dulce Mar?a Loynaz, constituye uno de los hechos m?s notables de toda la historia de la cultura hisp?nica.

Alfonsina Storni Martignoni nace en Sala Capriasca (Suiza italiana), el 29 de mayo de 1892. Trasladada muy ni?a a la Argentina, vive y se educa en San Juan y en Coronda (Santa Fe). Muy joven Alfonsina se vio obligada a abandonar sus estudios y tuvo que trabajar en una f?brica para ayudar en su casa. Cuando ten?a catorce a?os, muri? su padre. En su adolescencia ingres? en una compa??a de teatro. M?s tarde curs? estudios de magisterio, como la Mistral. Pasa a Buenos Aires con un hijito en brazos. Da lecciones de primera y segunda ense?anza y luego entra como empleada en una oficina comercial. En 1921, ya es conocida como poetisa, se crea para ella una c?tedra en el Teatro Municipal Lavard?n. En 1928 y 1931 viaja por Europa. Y el 25 de octubre de 1938 se arroja al mar en la playa de Mar de Plata. Un mes m?s tarde la C?mara de los Diputados acordaba erigir un mausoleo en su memoria en el lugar mismo en que apareci? el cad?ver. Alfonsina Storni quedaba de este modo incorporada a las glorias nacionales argentinas como lo que es: una de las m?s inspiradas poetisas de lengua espa?ola, y la mejor sin duda de su pa?s.

Su poes?a es personal?sima, casi salvaje. ?Soy un alma desnuda en estos versos?, confiesa refiri?ndose a los que integran el libro que lleva por t?tulo Irremediablemente. Y esta confesi?n podr?a extenderse a todos sus poemas, que son simple y exacta traducci?n, sin veladuras ni disfraces, de su lucha interior, de sus esperanzas, de sus fracasos, de sus peque?os triunfos y desaliento. Pocas veces un alma se nos ha dado tan brutalmente desnuda. En pugna con las convenciones sociales, ella no quiere ocultarnos nada. Hay ocasiones en que habla la raz?n, es cierto; pero hay otras, muchas m?s, en que habla s?lo el instinto. Esp?ritu rebelde y en estado semisalvaje, choca contra todo. Una rosa que pide campo abierto, que en la ciudad se muere lenta, ?irremediablemente?. ?Hazme tener la c?lera sin nombre: / ya me fatiga esta misi?n de rosa?. Nos lo dice una vez y otra en todos sus libros y con mayor insistencia en La inquietud del rosal y en Mundo de siete pozos.

Una serie de estados contradictorios -depresi?n y optimismo, esperanza y desasosiego- se va apoderando sucesivamente de Alfonsina Storni, y la domina hasta que se libera de ellos, volc?ndose en sus libros: El dulce da?o, Languidez, Ocre, Mascarilla y tr?bol. Su libro Languidez, de 1920, hab?a merecido el Primer Premio Municipal de Poes?a y el Segundo Premio Nacional de Literatura.

Alfonsina intervino en la creaci?n de la Sociedad Argentina de Escritores y particip? intensamente en el gremialismo literario. En 1928 viaja a Espa?a en compa??a de la actriz Blanca de la Vega, y repiti? su viaje en 1931,. en compa??a de su hijo. All? conoci? a otras mujeres escritoras, y la poeta Concha M?ndez le dedica algunos poemas.

En la Pe?a del caf? Tortoni conoci? a Federico Garc?a Lorca, durante la permanencia del poeta en Buenos Aires. Alfonsina le dedic? un poema, ?Retrato de Garc?a Lorca?: ?Irrumpe un griego / por sus ojos distantes (...) Salta su garganta / hacia fuera / pidiendo / la navaja lunada / aguas filosas...?

El 20 de mayo de 1935 Alfonsina fue operada de un c?ncer de mama. Al a?o siguiente se suicida su amigo Horacio Quiroga y ella le dedic? un poema conmovedor: ?Morir como t?, Horacio, en tus cabales / y as? como en tus cuentos, no est? mal / un rayo a tiempo y se acab? la feria ... All? dir?n?.

Un d?a, no pudiendo ya con la carga de su vida llena de contradicciones y desencantos, Alfonsina se fue al mar y se arroj? a las olas. Su cad?ver apareci? flotando frente a la playa en Mar del Plata. La ardiente defensora del feminismo hab?a so?ado muchas veces, y as? lo hab?a dicho en sus versos, con una sepultura marina. Pocos d?as antes de tomar su fatal decisi?n hab?a escrito un soneto: ?Voy a dormir?, que termina as?: ?D?jame sola: oyes romper los brotes, / te acuna un pie celeste desde arriba / y un p?jaro te traza unos compases / para que olvides... Gracias... Ah, un encargo: / si ?l llama nuevamente por tel?fono / le dices que no insista, que he salido...? Y mucho antes hab?a compuesto para la tumba su propio Epitafio: ?Aqu? descanso yo. dice ?Alfonsina? / el epitafio claro al que se inclina. / Aqu? descanso yo, y en este pozo, / pues que no siento, me solazo y gozo?.

Francisco Arias Solis
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WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADs


Donde mora la libertad, all? est? mi patria.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 7:59
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