Mi?rcoles, 25 de julio de 2007
ALEJANDRO SAWA
(1862-1909)

?Jam?s hombre m?s nacido
para el placer fue al dolor
m?s derecho.?
Manuel Machado. A Alejandro Sawa.

LA VOZ DEL ULTIMO GRAN BOHEMIO

Alejandro Sawa perteneci? a una generaci?n un poco anterior a la del 98. Por sus h?bitos de vida bohemia, y m?s tarde por las circunstancias adversas de su quebrantada salud, tiene que apartarse cada vez m?s de la vida literaria del d?a. Seg?n advirti? Rub?n Dar?o, era un gran actor que por desdicha no represent? sino la tragicomedia de su propia existencia. Era una figura impresionante, de estirpe rom?ntica en sus gestos e indumentaria, que se sent?a, como tantas veces dijo, un extempor?neo en un mundo ajeno.

Muchos estudiosos de la literatura de entonces, consideran que la pluma de Valle-Incl?n nos dej? retratado magistralmente a Sawa en el genuino e inigualable Max Estrella, protagonista de Luces de Bohemia.

Alejandro Sawa nace en Sevilla el 15 de marzo de 1862. Hijo de una comerciante, que importaba vinos y productos ultramarinos de toda clase. Marcha pronto a M?laga, donde estudi? en el Seminario. Se matricula en la Facultad de Derecho de la Universidad de Granada. Hacia el a?o 1885 llega a Madrid. En ese a?o publica su primera novela La mujer de todo el mundo. Al a?o siguiente publica Crimen legal. En 1887, Declaraci?n de un vencido. Finalmente, Noche, se public? en 1888.

Hacia 1890 marcha a Par?s, de donde no regresar?a a Espa?a hasta finales de 1896, vive intensamente la vida art?stica del Barrio Latino. Fueron aquellos los buenos tiempos de Sawa, como ?l gustaba decir, cuando le era dulce y grato el vivir. All? en Par?s, conoce adem?s, a una joven de Borgo?a, Juana Poirier, que m?s tarde ser? su santa mujer; all? nace tambi?n su ?nica hija Elena. A su regreso a Madrid, lleva la nueva est?tica simbolista directamente desde Par?s. Es, pues, el innegable, aunque no el ?nico introductor en Espa?a del culto por Verlaine. ?Alejandro Sawa, el bohemio incorregible -nos dijo Manuel Machado-, muerto hace poco, volvi? por entonces de Par?s hablando de parnasianismo y simbolismo y recitando por primera vez en Madrid versos de Verlaine?. Contribuye, junto con Valera, Clar?n y Salvador Rueda, al temprano conocimiento que los escritores espa?oles tuvieron de Rub?n Dar?o. ?All? en Par?s -dec?a Rub?n Dar?o- hac?a Sawa esa vida, hoy ya imposible que se disfraz? en un tiempo con el bonito nombre de bohemia?. Sawa es uno de los mayores difusores que el simbolismo, el parnasianismo y el modernismo tuvieron en nuestras letras.


Los ?ltimos a?os transcurridos en Madrid fueron indudablemente los m?s dolorosos y dif?ciles de la vida de Alejandro Sawa. No sin iron?a, se inicia en esos a?os finales con el modesto triunfo de su adaptaci?n esc?nica de Los reyes en el destierro, de Alfonso Daudet en 1889. Como escritor, se dedica exclusivamente al periodismo; colabora con los diarios m?s prestigiosos de la ?poca: El Liberal, El Pa?s, Heraldo de Madrid, Espa?a, El Imparcial... El derrumbamiento f?sico y moral es progresivo; las tribulaciones m?s agudas de Sawa encuentran su perfecta expresi?n en las p?ginas miscel?neas de su libro p?stumo Iluminaciones en la sombra.

Sawa, como otros escritores, se divorcia de la sociedad, a ?l, como a otros, la sociedad lo hundi? a menudo, en la miseria, la locura o la muerte. Este proscrito que conceb?a la creaci?n como rebeli?n, tuvo al gaditano Ferm?n Salvochea como ?dolo, es decir, al ?jefe del anarquismo en C?diz, o por mejor decir el director?, como llamara Valle-Incl?n a Salvochea.

Alejandro Sawa evidenci? una gran preocupaci?n por las cuestiones sociales. ?Vivir no es someterse constantemente -dec?a-, sino muchas veces resistir?. Indignado por su visita al hospicio de Madrid escribe: ?He visto a los ni?os descalzos. No me lo han contado; lo he visto yo, y digo que he visto descalzos a los ni?os a quienes en aquella casa se hab?a ofrecido protecci?n y asilo?.

Este gran bohemio, amante de la belleza por encima de todo, anticlerical exacerbado es un sorprendente reconocedor del feminismo en sus obras, pues, otorga a la mujer el derecho a disponer de su cuerpo y a tener autonom?a para el placer...

Este hombre ?magn?fico? y ?excelso?, como fue calificado por algunos de su tiempo, llega a conocer la m?s completa postraci?n f?sica y espiritual. En su anhelo de vivir pretende orientarse aunque poco a poco sucumba, hundi?ndose ante los golpes que le depara un mundo ajeno. ?Yo no hubiera querido nacer -escrib?a-; pero me es insoportable morir?. Y as?, solo y pr?cticamente abandonado, va rodando de taberna en taberna, sin haber perdido a?n los gestos desmesurados de un rebelde que no se rinde, hasta aquella madrugada del d?a 3 de marzo de 1909 en que expir? por fin, loco y ciego, en su humilde casa de la calle del Conde Duque de Madrid. Poco antes, el gran bohemio nos hab?a dicho: ??Irme, irme! Ya no sue?o sino con eso. Irme a una tierra cualquiera donde la villan?a no sea el estado social de la gente, donde a lo menos las afirmaciones y negaciones tengan el sentido filos?fico que todos los l?xicos les prestan, donde el honor se asiente en las almas y no en los labios. ?Irme, huir de aqu?, por dignidad, por est?tica, por instinto de conservaci?n Es que yo me noto a?n sano en esta sociedad de leprosos!?

Valle-Incl?n escrib?a: ?Tuvo el final de un rey de tragedia: loco, ciego y furioso?. Y Manuel Machado nos cont? y cant?: ?Jam?s ninguno ha ca?do, / con facha de vencedor, / tan deshecho. / Y es que ?l se daba a perder, / como muchos a ganar?.

Francisco Arias Solis
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WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADs

Por la convivencia frente a la crispaci?n.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 5:59
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