Martes, 07 de agosto de 2007
LA APARIENCIA DEL PODER

?Sent?a los cuatro vientos,
en la encrucijada
de su pensamiento.?
Antonio Machado.

LA ENCRUCIJADA EN QUE ESTAMOS

Es una frase hecha la que el hombre est? hoy en una encrucijada, pero es la pura verdad. Ello no es alarmante, porque estar en una encrucijada quiere decir tener a?n la posibilidad de elegir. Lo peor ser?a estar en un callej?n sin salida.

La encrucijada en que estamos, o vamos en camino de estar todos, es la ?ltima de una serie de encrucijadas. El curso hist?rico se ha convertido en proceso geol?gico; el poder no es, pues, m?s que la presi?n enorme que unas capas de la sociedad ejercen sobre las otras, y viceversa, sin que pueda saberse qui?n cabalga sobre qui?n, -qui?n manda-. Y de ah?, que la expresi?n ?el poder por el poder? sea insuficiente para describir tal situaci?n hist?rica. Pues cuando aparece el poder que pretende justificarse a s? mismo, el hombre que lo ejerce es capaz de mantenerse por lo menos en equilibrio, de tener bien firmes, en nombre de poder autojustificable, las riendas no s?lo de la sociedad, sino tambi?n de su propia persona. Nada de eso sucede en la conmoci?n ?geol?gica?. Algunos hombres, en vista de la situaci?n ?se deciden? por el poder. Bien. Desde el primer instante descubren que esta ?decisi?n? no tiene de tal sino el nombre. Se ha dicho que en tales momentos el poder es usurpado. Esto ser?a s?lo un modo de decir. Y ser?a mejor decir que el hombre mismo se deja arrebatar por el mando. El hombre que sobre ?l anda posee s?lo la apariencia de la dominaci?n y las fingidas riendas de la desbocada cabalgadura.

?Por qu?, sin embargo, se decide por ello? La ra?z psicol?gica es casi siempre la misma: se trata de ?medrar?, de ?situarse?. Estos hombres parecen tenerlo todo menos escr?pulos. Si la vida lo pide, parecen decirse, d?mosle lo que pida. Dej?monos llevar por la corriente del tiempo si no queremos ser anegados por ella. Algunos hasta llegan a combinar la frivolidad y el mando; los ejemplos abundan desde Alcib?ades. El poder se consigue tambi?n con el cinismo; no es muy seguro que as? pueda conservarse. El fr?volo pretende s?lo vivir bien; el poderoso quiere vivir. En los momentos en que todo parece ?inevitable?, el poder no se ejerce ni como un medio ni siquiera como un fin.

El ?pol?tico? no es el inadaptado: es el perfectamente adaptado, el ?nico que ha logrado verdaderamente ?colocarse?. Corre el riesgo de despe?arse pero si tal sucede ser? porque no habr? sido lo bastante ?pol?tico?, porque, conscientemente o no, habr? resistido a la gran ola que de continuo lo empuja, o se le habr? ocurrido reflexionar sobre ella y buscarle un ?sentido?. En los momentos que nos ocupan, el sentido de los acontecimientos es que carecen de sentido. En esta situaci?n no es extra?o que algunos se digan: ya que no podemos tener el poder, tengamos por lo menos su apariencia.

?La apariencia del poder! He aqu? el ?secreto? de esta ?poca. Vista superficialmente , la pol?tica se hace en ella lo que es siempre de alg?n modo, pero jam?s tan desvergonzadamente: ?realista?. Se desentiende de toda ?idea?, de todo ?programa?, de toda ?ut?pica palabrer?a?. Los ?pol?ticos? ya tienen bastante que hacer con mantenerse en el sill?n. Es la ?poca de los ?pol?ticos? h?biles, astutos; los tiempos, relativamente ?felices?, de los ?maquiav?licos?.

En ciertas ?pocas, la sociedad tiene un s?lo problema, urgent?simo: subsistir. No se puede pensar en otra cosa; los ?pol?ticos?, los ?poderosos? no hallan ante s? otra cuesti?n. M?s a poco que reflexionen sobre su existencia y sobre la de los hombres en torno, advierten que el vac?o es igual en todos y que la gran ola del tiempo los arrastra a unos y a otros, sin pausa y sin misericordia. Su ventaja -por supuesto, nada desde?able- es que se hallan ?encima?, y de ah? que se mantengan para ellos la motivaci?n psicol?gica antes referida: el ?situarse?. Para el hombre cuya existencia consista en escalar las inestables cimas del mando, no hay modo de desdoblar la realidad de la apariencia: lo que la sociedad parece ser, eso es lo que es. Y es que, como dijo el poeta: ?Seg?n se vea / puede ser que una cosa / sea lo que sea?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias
WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADs


Sus palabras son bellas... pero luego no cumplen sus promesas.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 21:18
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios