Domingo, 19 de agosto de 2007
DUQUE DE RIVAS
(1791-1865)

?Para siempre, tal vez para siempre
hoy te pierdo,?oh mi patria querida!,
y a arrastrar voy la m?sera vida
en destierro espantoso y cruel.?
Duque de Rivas

LA VOZ DEL DUQUE-POETA

La Audiencia de Sevilla, d?cil a los designios de Fernando VII, conden? al Duque de Rivas a muerte en rebeld?a. Las amenazas contra la libertad y la vida s?lo puede conjurarlas el duque saliendo del territorio nacional. La causa de todo ha sido la firm?sima y muy fervorosa actuaci?n del poeta, al servicio de la causa de la libertad, durante el trienio 1820-1823 (?los tres mal llamados a?os?, en la terminolog?a del ?Deseado?). En los d?as finales de 1823, restablecido el poder absoluto de Fernando VII por las fuerzas invasoras acaudilladas por el duque de Angulema (los llamados ?cien mil hijos de San Luis?), el duque-poeta arriba a Gibraltar. All? permanece hasta mayo de 1924, de donde marcha a Londres. En la capital brit?nica vive, durante siete meses, la azarosa existencia del emigrado. Decide marchar a Italia, para residir en los Estados Pontificios. Pero surge entonces un motivo rom?ntico, que le obliga a volver a Gibraltar. Don ?ngel de Saavedra quiere casarse con su prometida (Mar?a de la Encarnaci?n de Cueto y Ortega, hermana del marqu?s de Valmar). Gibraltar, que ha significado para el duque la liberaci?n de peligros en 1823, constituye ahora el escenario de la iniciaci?n conyugal. Doble motivaci?n rom?ntica: libertad y amor. Para un poeta exiliado, toda una plenitud de sentido. El exilio, sea en territorio brit?nico, italiano o franc?s (Gibraltar, Londres, Liorna, Malta, Orleans, Par?s...), se prolonga hasta despu?s de fallecido Fernando VII. Don ?ngel de Saavedra penetra en Espa?a por Figueras el 11 de enero de 1834. Una ?poca brillante y triunfal se inicia para el duque-poeta. Cargos pol?ticos, diplom?ticos, acad?micos... Y consagraci?n como escritor (poeta, dramaturgo, ensayista...).

No vuelve a hallarse en peligro la libertad o la vida del autor de Don Alvaro -salvo en el a?o de 1854, con motivo de la revoluci?n acaudillada por Espartero y O?Donnell (progresismo y Uni?n Liberal). Don ?ngel de Saavedra, el autor de poemas como ?El Desterrado?, ?El sue?o del proscrito? y ?El faro de Malta?, ha experimentado una mutaci?n de matiz pol?tico... No ataca ya el ?despotismo horrendo?, ni piensa tanto en la ?libertad preciosa?... Ahora es el poeta conservador que escribe ?La asonada? y llama al pueblo ?plebe amotinada?. Los sucesos de 1840 -y luego los de 1854- le sobrecogen y espantan. Siendo embajador en N?poles, reprende a su subordinado don Juan Valera, porque este se muestra partidario del ?progreso? y del ?esp?ritu del siglo?. Para el liberal del per?odo 1820-1823, para el expatriado de la d?cada 1823-1833, Espartero y la Milicia Nacional constituyen algo horrendo y espantoso.. ?Qu? ha ocurrido? Sencillamente una sustituci?n de modalidad de cautiverio. Si antes el cautiverio ha consistido en la expatriaci?n, en la imposibilidad de permanecer en Espa?a, donde un Tribunal fernandino le ha condenado a muerte; ahora el cautiverio estriba en que el duque-poeta se ha dejado aprisionar por prejuicios ultraconservadores... ?Triste sino de un viejo liberal, prisionero de contradicciones incomprensibles! Contradicciones, s?... A?os de guerra contra el despotismo. Y, cuando la libertad triunfa, adscripci?n a tendencias antiliberales. ?Por qu??... Quiz?s, el romanticismo lleve aparejado un sentimiento de insatisfacci?n continua, de color permanente... Y un poeta se debate en ese c?rculo vicioso que lleva de la dictadura a la revoluci?n y viceversa.

Naci? don ?ngel de Saavedra y Ram?rez de Baquedano en C?rdoba, el 10 marzo de 1791. Fue segundo hijo de la nobil?sima familia de los Duques de Rivas, cuyo origen se remonta a la Edad Media. Estudi? en el Seminario de Nobles de Madrid. Fue ?ngel de Saavedra valiente militar; Nicomedes Pastor D?az cuenta de forma pormenorizada el ejemplar comportamiento del joven oficial -ten?a dieciocho a?os- que no s?lo se neg? a obedecer la orden de Murat de reprimir al sublevado Colegio de Artiller?a de Segovia, sino que se uni? al ej?rcito de liberaci?n contra los franceses. Constitucionalista convencido y amigo ?ntimo de don Antonio Alcal? Galiano, don ?ngel de Saavedra tom? partido por los liberales exaltados durante el Trienio Constitucional, fue diputado en Cortes y vot? la incapacidad de Fernando VII: M?s tarde fue Embajador en N?poles y dirigi? tambi?n la legaci?n de Par?s. Fue Ministro de la Corona, Presidente del Consejo de Estado, Presidente del Ateneo de Madrid, Presidente de la Real Academia e incluso Presidente de Gobierno durante poco menos de dos d?as (en julio de 1854) hasta la llegada de Espartero, que oblig? al duque-poeta a refugiarse en la Embajada Francesa. A la llegada de Narv?ez al poder, con quien el Duque ten?a buena amistad, Rivas fue nombrado Embajador en la Corte de Napole?n III, y la emperatriz Eugenia lo recibi? con grandes muestras de afecto, concedi?ndosele en 1859 la Gran Cruz de la Legi?n de Honor.

Colmado de honores, siendo caballero de justicia de la Orden de Malta, caballero de Santiago, caballero de la insigne Orden del Toison de Oro, Coronel de Caballer?a, acad?mico de n?mero de la Real Academia de la Lengua y Presidente de la misma desde 1862, muri? el Duque de Rivas en Madrid el 22 de junio de 1865.

Si como poeta se inici? en las huellas de Mel?ndez, pronto evolucin? hacia el romanticismo en El paso honroso, Florinda, El faro de Malta, que poseen ya una ambientaci?n rom?ntica de tempestades y noche que anuncian los romances hist?ricos, aunque siguiendo normas neocl?sicas los compongan en octavas reales. Durante el exilio se produce el salto definitivo y se pasa a las filas rom?nticas con El moro exp?sito o C?rdoba en el siglo d?cimo, poema dram?tico en doce cantos y romances endecas?labos, sobre la leyenda de los infantes de Lara centrada en el triste sino del bastardo Mudarra.

Don ?lvaro o la fuerza del sino, estrenada en marzo de 1835, es para la literatura espa?ola lo que el Hernani para la francesa: la imposici?n del nuevo esp?ritu en literatura. En esta pieza Rivas mezcla prosa y verso, tragedia y comedia, desprecia las unidades, emplea los caracteres t?picamente rom?nticos como sentimentalismo desbordado, tormentas, suicidio, desaf?os, etc., hasta el punto de que pocas veces se han reunido, ni siquiera en el Tenorio, tantos ingredientes de la escuela.

Es autor, adem?s, de Romances hist?ricos, dieciocho en n?mero, cuyos asuntos est?n inspirados en distintos periodos de la historia espa?ola, en la mejor tradici?n del romancero. Suele destacarse, de su etapa final, una obra dram?tica de car?cter shakesperiano, El desenga?o en un sue?o, que remite tanto al autor de La Tempestad como a Calder?n de la Barca.

Aunque don ?ngel de Saavedra escribi? una tragedia tan importante y tan significativa como Don ?lvaro, y aunque en sus dem?s obras dram?ticas haya mucho que alabar, no fue fundamentalmente un hombre de teatro, sino uno de los mejores cultivadores de la poes?a narrativa, si no, acaso, el mejor, de nuestras letras contempor?neas. Sus m?ritos en el cultivo del g?nero teatral han oscurecido los que hicieron de ?l un original e importante poeta l?rico del romanticismo espa?ol. Y es que, como dijo nuestro duque-poeta: ?Lo pasado nada es ya. / El porvenir no lleg?. / Lo presente es... ?qu? se yo??.


Francisco Arias Solis
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WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADs


No se puede ser libre m?s que entre libres.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 6:51
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