jueves, 30 de agosto de 2007
CELSO EMILIO FERREIRO
(1912-1979)

“Vengo de la raíz, vengo de abajo,
mi alcurnia se remonta a Adán y Eva,
y tengo a gala ser del pueblo bajo.”
Celso Emilio Ferreiro.

LA VOZ DE UN POETA CIVIL

Pertenecía Celso Emilio Ferreiro a la familia, más selecta que numerosa, de los poetas civiles, o sea, a esos poetas que, tocados o heridos por la conflictividad social, convierten esa herida en un pequeño universo de palabras que merece el nombre de poema, es decir, de creación.

El poeta civil escribe desde su condición de ciudadano (disconforme con la ciudad), pero en los casos mayúsculos el ciudadano emerge de la totalidad de la persona. Algunas páginas de Celso Emilio prueban con elocuencia esta aserto.

Sabido es que sus versos conquistaron lectores y corazones por su acento popular, por un acento que era la expresión de una tierra castigada y de una patria marginada. Cuando Celso Emilio Ferreiro cantaba en una taberna viejas canciones de la tierra, cuando Celso Emilio tocaba el bombo para acompañar a un gaitero del país, de hecho se expresaba, en el código del pueblo, sin artificio alguno.

A veces Celso Emilio -tan antiurbano, tan rusoniano, tan añorante de la niñez, tan ecologista- parecía, en cierto modo, un socialista utópico, y es en estos momentos cuando brotan de su pluma algunos de sus más prodigiosos poemas.

Celso Emilio Ferreiro estuvo siempre en el territorio ideológico de lo que se denomina la izquierda galleguista. Sabido es que el 25 de julio de 1964 fue uno de los fundadores clandestinos de la Unión do Pobo Galego. Celso Emilio luchó junto a su pueblo en busca de la palabra libre, de la libertad.

No hizo vida de literato porque quizá lo que más detestaba en este mundo era a los literatos. Sin embargo, Ferreiro es una de las figuras de más relieve no sólo de la poesía gallega, sino de la española en general. El poeta soñó la Galicia que será algún día y llamó siempre a las cosas por sus nombres sin que jamás cediese ante nada ni ante nadie.

Celso Emilio Ferreiro Míguez nace en Celanova, provincia de Orense, el día 6 de enero de 1912. Tuvo una infancia feliz. Estudia las primeras letras y el bachillerato en los Escolapios de su villa natal. Estudió Derecho en la Universidad de Santiago de Compostela. En 1936, sin terminar la carrera de Derecho, publica algunos versos. Va, con su quinta, a la guerra. De permiso en Celanova, habla un poco alto, y el Gobernador Militar de Orense, “ordenó por teléfono que me fusilaran”. Pero todo se pudo reducir a varios días en una mazmorra del Convento de San Rosendo. Son los días en que escribe el poema “Longa noite de pedra”, primero del libro así titulado.

En 1940 se hace maestro, carrera que nunca ejerció. Al año siguiente, siendo funcionario de la Fiscalía de Tasa, se casa en Gijón con Moraima Loredo. Escribe en la revista Finisterre. En 1948, funda con el poeta Manuel Cuña Novás, la colección “Benito Soto”, que publicó en muy poco tiempo catorce volúmenes de poesía. En 1950, se traslada a Vigo como Procurador. Colabora en Faro de Vigo y en la revista Alba.

En 1962 aparece Larga noite de pedra, libro de un éxito cuantitativo y cualitativo, insólito en la historia de la poesía gallega. En 1966 Celso Emilio emigra a Venezuela, donde colabora con la Hermandade Galega, funda el Patronato da Cultura Galega y trabaja en el gabinete del presidente Rafael Caldera. El retorno, en 1973, se produce cuando su poesía, dentro y fuera de Galicia, se cita, se recita, se canta y se reedita una y otra vez.

Ya en Madrid, será desde 1974, director de la cátedra de Cultura Gallega, tribuna por la que pasaran los nombres más significativos de la intelectualidad gallega. En 1977 fue candidato al Senado por el Partido Socialista Galego.

El 31 de agosto de 1979 fallece en su pequeña casa de Vigo. Celso Emilio nos ha dejado unos cuantos libros inolvidables de poesía y de prosa: Longa noite de pedra, Viaxe ao país dos ananos, Onde o mundo chámase Celanova, los formidables poemas satíricos firmados por Arístides Silveira, ese hermoso libro de cuentos titulado A frontera infinda, su último poemario, O libro dos homenaxes, en el que canta, a hombres como Pablo Iglesias, el Che, Machado, Castelao, Lutero King, Neruda... También publicó varios libros de poesía en español: Al aire de tu vuelo, Baladas, cantigas y donaires, Voz y voto y 13 poemas iracundos y una canción desesperada.

El formidable poeta Celso Emilio vivió una relativa popularidad que no parecía halagarle demasiado porque sabía que era ambigua. Por lo pronto, esa popularidad nunca le impidió ser un hombre de “a pie”. En el epitafio que haría público años antes de la muerte de Celso, un amigo del poeta se dice: “En este lugar descansa / un poeta, nada más, / que murió de pasión por su pueblo”.

Francisco Arias Solis
e-mail: aarias@arrakis.es
URL: http://www.arrakis.es/~aarias
WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADs


Donde mora la libertad, allí está mi patria.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.
Publicado por Desconocido @ 5:17
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