Viernes, 07 de septiembre de 2007
LA ENFERMEDAD DE LOS JEFES

?Por no querer perder el tiempo
pierdes el tiempo y el alma.
Est?s perdiendo la vida
de tanto querer ganarla.?
Jos? Bergam?n.

TRAS ESA PERVERSION DEL TRABAJO SUBYACE
UNA EXPLOTACION REFINADA

La enfermedad de los jefes constituye una forma particular de la neurosis del trabajo, con un vencimiento mortal que es el infarto de miocardio. Se trata de un conjunto de afecciones y s?ntomas muy diversos: digestivos, urinarios, cardiovasculares, neurovegetativos..., unidos por el mismo v?nculo: el de la ansiedad m?s o menos consciente. Enfermedad que afecta casi exclusivamente a aquellos que ejercen una profesi?n que requiere, adem?s de un ?surmenage? f?sico excesivo y grandes esfuerzos ps?quicos, un compromiso excesivo de su responsabilidad que les impulsa a identificarse con la empresa.

Alguien ha dicho que la neurosis es un modo infantil de resolver un conflicto. Por lo general, las neurosis del trabajo afectan a sujetos cuya personalidad ha permanecido relativamente inmadura o que se encuentran desplazados en un medio diferente de su medio hereditario o de sus experiencias personales. Los neur?ticos del trabajo se convierten en m?quinas productivas, obsesionados con vencer obst?culos y que descuidan o aplazan su evoluci?n como personas.

La neurosis se presenta cuando las exigencias del medio y del trabajo sobrepasan las aptitudes nerviosas del sujeto y sobre todo sus capacidades de adaptaci?n.

Llenar el tiempo, tal parece la obligaci?n m?s posmoderna. Y llenarlo con actividades que otorgan sensaciones de reconocimiento social o autoestima. Pero la vida cotidiana est? repleta de mediocridad. Los que padecen la enfermedad de los jefes son personas que se vuelcan en una actividad que le supera humanamente, pero que afrontan con todas sus energ?as. Entregados a la actividad, se olvidan de s? y de la mediocridad, mientras vuelcan sus fuerzas en una labor reconocida socialmente y les permite autoafirmarse. Estos jefes obtienen poder a cambio de su entrega, lo que inicia un c?rculo vicioso: a m?s dedicaci?n, mayor reconocimiento propio y ajeno. En apariencia es una actitud gratificante para ellos, pero quienes sacan tajada son las empresas.

En el fondo tras esa perversi?n del trabajo subyace una explotaci?n refinada fundada en los valores que se han propagado en los ?ltimos a?os y entre los que se cuenta la admiraci?n por el ?xito material.

Los pacientes de esta enfermedad que amenaza con terminar con los jefes suelen ser personas alienadas, ansiosas, agresivas, estresadas que utilizan el trabajo para apartar su hostilidad reprimida y su inadaptaci?n social. Para estas personas, el trabajo ejerce una acci?n similar a un narc?tico, y la muerte sobreviene por sobredosis.

Un buen jefe es el que puede dar a su grupo un m?ximo de su seguridad emocional, mientras que todo jefe neur?tico es neurotizante para el grupo y para todos los que le rodean.

El conjunto de afecciones que configuran la enfermedad de los jefes hace presa exclusivamente en personas de 40 a 60 a?os. Dicha enfermedad evoluciona en tres etapas, de las cuales las dos primeras son latentes y dif?ciles de captar. La primera fase o fase premonitora es exclusivamente ps?quica, el jefe se muestra irritable, agresivo, etc. En la segunda fase o fase precl?nica, el sujeto se muestra febril e hiperactivo, le aparece una fatiga que no cede al reposo y sufre manifestaciones m?s claramente neur?ticas; el jefe duda de s? mismo o se vuelve desconfiado y presenta hipertensi?n, hipercolesteronemia, ligera diabetes, dolores err?ticos, etc. Por ?ltimo, la tercera fase o fase de los trastornos circulatorios, con hipertensi?n arterial e infarto de miocardio, con un final frecuente: muerte s?bita.

La causa de estos trastornos es la desaptaci?n, brusca y brutal a las condiciones de existencia: el trabajo deja de ser interesante, valorizante y constituye un peso, todos los problemas se convierten en frustradores e insolubles.

La tragedia de nuestra sociedad queda ejemplificada por la propagaci?n de esta nueva enfermedad social que refleja el da?o que puede ocasionar el embrutecimiento progresivo del trabajo. Y como dijo el poeta: ??Cu?ndo querr?s entender / que aunque seas lo que seas / lo est?s dejando de ser??

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias
WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADs


Por esa libertad bella como la vida.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 19:51
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