Domingo, 09 de septiembre de 2007
FERNANDO DE LOS RIOS
(1879-1949).


?Viva Fernando, viva Fernando...
de los R?os Lamp?rez, barba de santo...
padre del socialismo de guante blanco...
Besteiro es elegante, pero no tanto...?
Federico Garc?a Lorca.


LA VOZ DE UNA FIGURA INDISCUTIBLE.

Federico Garc?a Lorca, su disc?pulo y amigo; dedic? a Fernando de los R?os y a su mujer Gloria Giner, el bell?simo Romance son?mbulo. Poco a?os despu?s se preguntaba Fernando de los R?os: ?Fusilado ?por qu?? No porque se llamara Federico Garc?a Lorca. En el fusilaron a la poes?a, no al poeta?.

Fernando de los R?os fue en la Rep?blica, el pensador-poeta o el poeta-pensador. Este ilustre socialista quiz? el m?s le?do y escribido de los republicanos espa?oles nace en Ronda el 8 de diciembre de 1879. Estudia bachillerato en C?rdoba y Derecho en Madrid. Una vez terminada la carrera pasa a Barcelona donde reside cuatro a?os y a su vuelta a Madrid trabaja al lado de su t?o y maestro Francisco Giner de los R?os. Por entonces da clases como profesor en la Instituci?n Libre de Ense?anza. De la ?Instituci?n? sali? Fernando de los R?os para Alemania a ampliar y perfeccionar estudios. Hay dos hechos important?simos para la posterior evoluci?n de pensador-poeta en este viaje a Alemania: su amistad con aquellos j?venes que posteriormente formar?n la denominada Generaci?n de 1914 y su contacto con el socialismo neokantiano. Catedr?tico a edad muy temprana, ejerce docencia universitaria en una Granada fervorosa de inquietudes y realizaciones intelectuales. Hab?a vivido y sentido la pasi?n del campesino de la vega granadina y la indignaci?n le empuj? a la brega por la libertad y la justicia, pero ha estudiado historia, filosof?a, econom?a y ve los obst?culos y se retrae ante las soluciones f?ciles a los problemas m?s dif?ciles. El poeta tira del pensador. El pensador se resiste. Y, finalmente, se decide a participar en pol?tica principalmente con el fin de ?conseguir algo para los obreros del campo?, seg?n consta en carta dirigida a su mujer.

Heredero de las ideas de la Instituci?n Libre de Ense?anza, Fernando de los R?os se afilia al PSOE en 1919. En las elecciones de ese mismo a?o es elegido diputado por la circunscripci?n de Granada. Defensor de las libertades bajo la dictadura de Primo de Rivera, su prestigio se acrecent? hasta el extremo de darse por descontado durante la crisis de la Monarqu?a su ascenso a un ministerio. Fue ministro de Justicia, de Instrucci?n p?blica y de Estado en los gobiernos presididos por Aza?a desde octubre de 1931 hasta septiembre de 1933. En 1932, en la candidatura socialista de Granada, junto a Fernando de los R?os figura tambi?n la famosa escritora Mar?a Lej?rraga, que cedi? la titularidad de su obra a su marido, Gregorio Mart?nez Sierra.


Catedr?tico de Estudios Superiores de Ciencia Pol?tica en la Universidad de Madrid fue uno de los grandes te?ricos del socialismo espa?ol, pero sus ideas no coincidieron muchas veces con lo que pensaban las corrientes mayoritarias del partido.

Fernando de los R?os hab?a ido configurando a lo largo de su vida un pensamiento que se cimentaba en el valor social de la educaci?n, en la ?tica humanista como impulso interno del socialismo, en la tolerancia religiosa como forma superior de convivencia y en el derecho como l?mite y freno del poder. Fernando de los R?os quiz? s?lo cometi? el peque?o error de tener raz?n antes de tiempo. El socialismo de Fernando de los R?os fue siempre para muchos de sus compa?eros un socialismo burgu?s, poco cient?fico, blando. S?lo hoy advertimos con toda claridad que su presunta debilidad era precisamente la fuerza de subrayar una cuesti?n te?rica que la visi?n marxista del mundo no ha sido capaz de resolver. Ni siquiera Besteiro, tan cercano a ?l por todo, supo ver esto con tanta claridad. Pero es precisamente esa presencia de la individualidad humana y de la ?tica en su teor?a socialista lo que permiti? hacer entonces lo que hoy parece cosa f?cil: enfrentarse a la tercera internacional, negarse a aceptar la dictadura del proletariado en ninguna de sus versiones o ver en la construcci?n totalitaria de la sociedad socialista algo carente de justificaci?n moral e incapaz de ?xito alguno en t?rminos de eficiencia econ?mica. Sus dos libros m?s conocidos, El sentido humanista del socialismo y Mi viaje a la Rusia sovi?tica, descubren hoy premoniciones que no era sencillo pensar en su tiempo. Otros t?tulos relevantes de su obra son: La filosof?a pol?tica de Plat?n, Vida y obra de don Francisco Giner, Una supervivencia se?orial, Religi?n y Estado de la Espa?a del siglo XVI y ?A d?nde va Estado?

Se mantuvo fiel a la Rep?blica. Volvi? a la actividad pol?tica en 1936 para ser elegido diputado en las elecciones del Frente Popular. En los primeros d?as de junio de 1936, en la estaci?n de Atocha, le dijo a Alejandro Otero: ?Me voy preocupado, y as? lo he dicho a Santiago Casares (entonces presidente de Gobierno), porque tres de los generales enemigos de la Rep?blica han sido destinados a los puestos que ellos hubieran elegido para conspirar y sublevarse contra ella: Mola, a Navarra; Goded, a Baleares, y Franquito (como le llamaban por su baja estatura y voz atiplada), a Canarias?. La guerra civil le sorprende dando un curso de verano en la Universidad de Ginebra. Y tiene que hacerse cargo de la Embajada en Par?s, durante los primeros meses de la guerra, y de la Embajada en los EE.UU. de 1936 a 1939. Finalizada la guerra civil, tuvo un puesto como profesor de Estudios Pol?ticos en la New School for Social Research de Nueva York. Form? parte del primer Gobierno del exilio, constituido en M?xico en oto?o de 1945, llamado por muchos sectores de la emigraci?n el ?Gobierno de la esperanza?. Fernando de los R?os muere en Nueva York, el 31 de mayo de 1949.

Se ha dicho que si Pablo Iglesias fue el socialismo fundacional, y Juli?n Besteiro, su inteligencia, y Largo Caballero, su acci?n; Fernando de los R?os, fue su sensibilidad. Liberal, sin tacha, Fernando de los R?os, se qued? estupefacto ante la reacci?n de Len?n frente a la libertad. ??Libertad? ?Para qu???. Para la dignidad del hombre, para la convivencia fraternal, para el progreso, para la solidaridad, para la paz, para la justicia. ?En 1809 en C?diz -dec?a Fernando de los R?os- se pronuncia, por vez primera en el mundo, y Espa?a se la da al diccionario pol?tico la palabra liberal (...). Espa?a cre? la voz liberal porque era un pueblo hambriento de libertad?.

Manuel Azc?rate cuenta, en un libro de memorias, que Fernando de los R?os, cuando viajaba de Granada a Madrid en los a?os veinte, lo hac?a siempre en vag?n de tercera, por considerar que su condici?n de diputado socialista le exig?a una austeridad ejemplar. La austeridad y la honradez personal fueron normas inflexibles de su conducta p?blica.

Fernando de los R?os colabor? como el que m?s en la labor primordial de sacar a la luz las lacras vergonzosas que impon?an pobreza f?sica y humillaci?n a la mayor?a de los trabajadores espa?oles. Los campesinos de Granada, recib?an a Fernando de los R?os, candidato por aquella circunscripci?n en las elecciones de 1931 con esta aclamaci?n conmovedora: ??Viva el despertaor de las almas dormidas!?

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


No se puede ser libre m?s que entre libres.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 23:56
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