Mi?rcoles, 12 de septiembre de 2007
FRANCISCO DE ROJAS ZORRILLA
(1607-1648)

?Pero en tanto que mi cuello
est? en mis hombros robusto
no he de permitir me agravie
del rey abajo, ninguno.?
Francisco de Rojas Zorrilla.

LA VOZ DEL SENTIMIENTO DEL HONOR

Rojas comenz? su carrera dram?tica en 1632, colaborando con P?rez Montalb?n y Calder?n de la Barca en la tragedia El monstruo de la fortuna. Despu?s s?lo o en colaboraci?n a veces con V?lez de Guevara, Mira de Amescua y otros autores escribi? numerosas piezas (un total de 70), entre las que destacan: Del rey abajo ninguno, drama sobre el honor, Entre bobos andas el juego, una de sus mejores comedias, Donde hay agravios no hay celos, Lo que son mujeres, El m?s impropio verdugo, Casarse por vengarse, No hay ser padre siendo rey y El Ca?n de Catalu?a.

La pieza m?s famosa de Rojas, Del rey abajo ninguno, y labrador m?s honrado Garc?a del Casta?ar, participa de la trama de El villano en su rinc?n, de Lope; de El celoso prudente, de Tirso, y de La luna de la sierra, de V?lez de Guevara; las concesiones al p?blico son manifiestas y entroncan con el teatro m?s lopesco; el personaje crey?ndose ofendido por el rey, trata de lavar la afrenta en su esposa, que ha de huir a la corte, donde don Garc?a se entera de que ha sido un caballero y no el monarca quien intent? conseguir los favores de su esposa. El caso se enra?za fuertemente en el sentido tradicional del honor, ya que don Garc?a est? seguro de la inocencia de su esposa; ?l mismo deja escapar a quien cree el monarca antes que hubiera lugar a los hechos.

El honor es llevado aqu? hasta sus ?ltimas consecuencias, pero no de la manera fr?a y codificada de un Lope, o, sobre todo, de un Calder?n; Rojas humaniza esta lucha de Garc?a del Casta?ar, al mostrar al h?roe atenazado por las dudas, por el dilema de la injusticia de su acto, por la tortura cruel del pensamiento: es una lucha corneillana entre el amor y el deber que no alcanza extremosidad tr?gica por intervenci?n del destino.

Francisco de Rojas de Zorrilla nace en Toledo el 4 de octubre de 1607. Estudi? en su ciudad natal y probablemente en Salamanca; en 1631 reside en Madrid, habiendo estrenado para esa fecha algunas piezas aplaudidas no s?lo por el vulgo sino tambi?n por Felipe IV, a quien Rojas alabar? en un Anfiteatro de Felipe el Grande, junto con otros ochenta y nueve poetas, con motivo de haber matado el monarca un toro de un arcabuzazo. Felipe IV protegi? a Rojas y pronto las comedias de ?ste subieron a palacio; siendo fiscal de unos vej?menes en los festejos y agasajos con que se honr? a la princesa de Carignan, su s?tira contra sus colegas fue tan dura al parecer que alguno de los ofendidos o alguna mano pagada propin? a Rojas varias cuchilladas que lo llevaron al borde la tumba. En 1640, y para el estreno de un nuevo teatro construido con todo lujo, compuso por encargo la comedia Los bandos de Verona. El monarca, satisfecho con el dramaturgo, se empe?? en concederle el h?bito de Santiago: las primeras informaciones no probaron ni su hidalgu?a ni su limpieza de sangre, antes bien, la empa?aron; pero una segunda investigaci?n que tuvo por escribano a Quevedo, mereci? el placer y fue confirmado en el h?bito (1643). En 1644, desolado el monarca por la muerte de su esposa Isabel de Borb?n y poco m?s tarde por la de su hijo, orden? clausurar los tablados, que no se abrir?n ya en vida de Rojas Zorrilla, fallecido de forma repentina en Madrid el 23 de enero de 1648.

Rojas es el tr?gico por excelencia del teatro dorado; ning?n otro tiene su violencia para los desenlaces, hasta el punto de que llena de sangre la escena como los rom?nticos. Tr?gico hasta la desmesura, hasta cruzar los l?mites permitidos por Lope, hasta la truculencia. En Cada cual lo que le toca, adem?s de presentar a la mujer como vengadora de su afrenta, matando al ofensor -un seductor que incumple la promesa de matrimonio- con la espada de su marido, adelanta un paso hacia la humanizaci?n seg?n las normas, el marido no pod?a perdonar una vez conocida la falta. Rojas os? hacerlo y recibi? la repulsa de un p?blico no acostumbrado a tales desenlaces.

En la vertiente c?mica, diremos que las comedias de Rojas se limitan a divertir con enredos h?biles, animaci?n, travesuras y abundante gracia. La m?s conocida, Entre bobos anda el juego, saca a escena el figur?n, que dar? pie a un tipo de comedia, as? calificado: don Lucas no es el primer viejo avaro y miserable que se pierde en amores por una joven, mientras ?sta pone sus ansias en otro personaje m?s merecedor de ellas por raz?n y l?gica.

Rojas escribi? adem?s varios autos siguiendo a Calder?n en argumentos y motivos, as? como dos comedias de Santos, Santa Isabel, reina de Portugal y La vida en el ata?d, que s?lo demuestran la indiferencia de Rojas por los temas religiosos.

Al lado del drama del honor y del amor conyugal entre Blanca y Garc?a los protagonistas de la obra m?s famosa de Rojas, Del rey abajo ninguno, cabe se?alar el sentido horaciano del marco r?stico y la frescura campesina de los versos en los que los esposos se dicen ternezas: ?No quieren m?s las flores al roc?o / que en los fragantes vasos el sol bebe...?

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias
WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADs


Tolerancia cero contra la corrupci?n.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 7:52
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios