Domingo, 30 de septiembre de 2007
SALAS DE ESPERA

?La vida es ciervo herido
que las flechas le dan alas.?
G?ngora.

UNA AUTENTICA OBSESION POR EXPLICAR SUS MALES

Todo el mundo est? preocupado por la salud y por los profesionales que nos la cuidan. Existe una especie de terror morboso ante la enfermedad y una desconfianza soterrada ante el personal sanitario, especialmente por parte de las personas sanas. En los enfermos, la cosa ya es distinta y suele ir desde la resignaci?n a la esperanza, de la depresi?n a la desconfianza.

La gente espera, b?sicamente, de los profesionales de la salud, atenci?n, inter?s, contacto humano, solidaridad, mucho m?s que milagros o magias.

Las salas de espera de las consultas privadas o p?blicas son un mundo apasionante. En una sociedad que convierte en valor de cambio todo lo que se relaciona con el cuerpo -la belleza, la apariencia, la salud- y que esconde la fealdad, los defectos, la enfermedad, descubrir obsesiones, las esperanzas, desilusiones, las resignaciones de los enfermos, es una lecci?n permanente.

En las salas de espera se habla, sobre todo, de medicina y de m?dicos. Como si fueran coleccionistas, los pacientes de las salas de espera coleccionan s?ntomas, enfermedades, remedios facultativos. Todos ellos tienen una aut?ntica obsesi?n por explicar sus males y, sobre todo, por compartir sus experiencias. A veces, incluso hay que pensar que existen especialistas en salas de espera que ya no se visitan con el m?dico, sino que van a hacer tertulia con los dem?s pacientes. Y, adem?s, al parecer tambi?n salen aliviados de sus dolencias.

Existe toda una patolog?a de enfermos, capaz de ilustrar el sainete m?s costumbrista: encontramos, en primer lugar, al enfermo desconfiado que no cree en los m?dicos ni en la medicina pero que ?ay! acude a ellos, por si acaso. En segundo lugar, encontramos al cr?dulo, que espera milagros y querr?a que el m?dico fuese el brujo de la tribu que le devolviera la salud por arte de magia. En tercer lugar, encontramos al experto, que es aquel enfermo que sabe m?s medicina que los m?dicos. Les descubre todos sus defectos y suele explicar sus fracasos m?s estrepitosos. Es un h?bil diagnosticador, que le explica la enfermedad que usted tiene a la primera ojeada. Suele tener, adem?s, conocimientos enciclop?dicos de farmacolog?a y no se priva de recetar medicamentos a los contertulios.

Para evitar estos comportamientos convendr?a, por un lado, desdramatizar los conceptos de salud y de enfermedad y, sobre todo, convendr?a redefinirlos.

Hasta el momento, la sociedad piensa que salud equivale a ausencia de enfermedad y que enfermedad quiere decir ausencia de salud. Conceptos como equilibrio, bienestar, calidad de vida se escapan demasiadas veces de las definiciones ortodoxas.

Mientras se nos respete la libertad de escoger, de estar informados y se nos trate como personas adultas y podamos impregnarnos de la solidaridad de los dem?s y hacia los dem?s y podamos sentir el gozo de establecer una relaci?n positiva con la realidad que nos rodea, venceremos a la enfermedad para no sentirnos vencidos por el dolor. Y es que, como dijo el poeta: ?Me duele el coraz?n y la cabeza / me duele todo el cuerpo dolorido; / pero el mayor de todos mis dolores / es el sentirme del dolor vencido?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias
WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADs
BLOG: http://lacomunidad.elpais.com/aarias


Si quieres la paz, trabaja por la justicia.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 23:09
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios